Archivo de la etiqueta: Manabí

Pronunciamiento de la Junta Cívica de apoyo y seguimiento por la reconstrucción de Manabí. Conclusiones y recomendaciones al Gobierno nacional, provincial y locales.

Resumen:

Para apoyar y seguir la reconstrucción de Manabí asolada por el terremoto del 16 de abril de 2016 se constituye la Junta Cívica que convoca a una asamblea provincial que, luego de analizar los planteamientos, observaciones y aspiraciones expresados, presenta sus conclusiones y recomendaciones que se recogen en esta investigación.

Antecedentes

El 16 de abril de 2016, a las 18:58, un terremoto de intensidad 7.8 asoló las provincias ecuatorianas de Manabí y Esmeraldas ocasionando un desastre de incalculables consecuencias sociales, económicas, urbanísticas y políticas.

El 28 de abril de 2016, como una importante medida de mitigación al desastre, el Gobierno Nacional crea el Comité de reconstrucción y reactivación productiva en las zonas afectadas por el terremoto.

El 25 de agosto de 2016 se realiza una gran asamblea provincial “Sólo por Manabí” convocada por Junta Cívica de apoyo y seguimiento por la reconstrucción de Manabí que, integrada por prestantes ciudadanos preside el Dr. Marcelo Farfán, rector de la Universidad San Gregorio de Portoviejo.

El 31 de agosto de 2016, esta Junta Cívica analiza los planteamientos, observaciones y aspiraciones presentadas en esta Asamblea.

El 2 de septiembre de 2016, el Lic. Julio César Villacreses Guillem, en su condición de Secretario de esta Junta Cívica difunde las conclusiones y presenta once recomendaciones que ponemos en conocimiento de la ciudadanía y de la opinión pública.

Conclusiones

1.- Lamentar y censurar la ausencia y participación de los representantes gubernamentales, así como de los señores Alcaldes de la Provincia y del Prefecto de Manabí, quienes fueron debidamente convocados por constituir y representar a la ciudadanía manabita, siendo ellos los responsables históricos de la reconstrucción provincial, cuyas consecuencias trágicas y devastadoras estamos sufriendo.

2.- Invitamos a estas autoridades a tomar sobre sus hombros la responsabilidad total y final de lo que pueda pasar en la obra reconstructora de la provincia, pues sus entidades están dotadas de los departamentos técnicos, legales, publicitarios, urbanísticos, de educación, de salud, etc., para llevar a cabo los objetivos, la vigilancia y la corrección deseada para lograr las metas requeridas.

3.- No es posible que los manabitas y sobre todo sus autoridades, no conozcan y no opinen sobre los gastos y proyectos de reconstrucción que son manejados, aparentemente, desde las alturas  del poder y los actores políticos provinciales no estén capacitados para dar información a sus ciudadanos del proceso, la inversión y los resultados de la reconstrucción.

4.- No podemos desaprovechar esta oportunidad para agradecer la solidaridad demostrada por el pueblo del Ecuador y el mundo, para con nuestra provincia y no permitir que esto se diluya por falta de control y quemimportismo.

5.-  En el momento en que los legisladores representantes de nuestra provincia, cumplan con su primera obligación que es la de FISCALIZAR, prevenir que se actúe con irresponsabilidad o mala fe, y que permanentemente informen a sus mandantes de la marcha de la reconstrucción.

6.- Consideramos que nos ético hacer proselitismo político para impulsar una candidatura, utilizando como estrategia el dolor y la angustia de los ciudadanos de Manabí y Esmeraldas causada por el terremoto.

7.- Hacemos propias el pedido de las organizaciones campesinas y de agricultores y ganaderos para poner en funcionamiento inmediatamente el sistema de riego que está bajo la responsabilidad de SENAGUA, que actualmente se encuentra paralizado, debilitando la principal base económica de Manabí.

8.- Con respecto a las construcciones, apoyamos el pedido de los barrios, maestros y estudiantes, de solicitar que se construyan las viviendas, respetando el entorno natural y garantizando las áreas verdes y sociales. Así mismo, exigir el inmediato  inicio de la construcción de todas las unidades educativas básicas, de bachillerato y universitarias afectadas por el sismo  y el reinicio urgente de la Unidad Emblemática Fiscal Olmedo de de Portoviejo, considerando que es un Patrimonio cultural de Manabí.

Bajo estas consideraciones Manabí espera respuestas claras e inmediatas con informes detallados con cifras reales capaces de ser probadas del proceso reconstructor, cumpliendo el compromiso adquirido con el pueblo que los eligió. Más preocupante aún, son las declaraciones del presidente Correa en Portoviejo, quien respondió a los requerimientos del Alcalde de Portoviejo, señalando: “Me alegra que haya visión con proyectos, lo que no hay es plata…” Estamos seguros que nuestros gobernantes serán aplaudidos o severamente juzgados por la historia en los momentos  en los momentos trascendentales que les tocó actuar.

Ratificamos una vez más que esta Junta Cívica Provincial, no es de carácter partidario político, ni ha pretendido serlo, merecemos respuestas categóricas por el derecho que nos asiste de ser manabitas de hoy y de siempre.

Recomendaciones

  1. Solicitar enfáticamente al Comité de reconstrucción de las provincias de Manabí y Esmeraldas, presenten un informe organizado, detallado, de los rubros hasta el momento utilizados, tomando en cuenta que el Gobierno manifestó que el costo de la reconstrucción bordearía los 3.400 millones de dólares
  1. Que se especifique las áreas afectadas en los sectores urbanos y rurales, daño emergente y lucro cesante, las medidas que se tomarán para reactivar dichos sectores y brindar una solución definitiva a los daños causados por el terremoto en cada uno de ellos, en las provincias de Manabí y Esmeraldas.
  1. Que se presente ante la ciudadanía el listado de proveedores que fueron, según el gobierno, a los que se canceló sus servicios con los 120 millones provenientes del 14% del IVA y otros impuestos.
  1. Exigir al Gobierno Provincial de Manabí y la SENAGUA, atiendan en el menor tiempo posible la recuperación de las cuencas hidrográficas de la provincia que fueron seriamente afectadas por el terremoto.
  1. Exigir al actual y al próximo gobierno nacional, atención especial al desarrollo agropecuario, pesquero, camaronero, turístico, artesanal y el comercio en general, mediante el otorgamiento de créditos blandos a largo plazo y con intereses que no pasen del 4%, con uno a dos años gracia, tomando en cuenta la situación que están viviendo como estrategia para reactivar la economía de las provincias afectadas
  1. Emprender la reconstrucción inmediata de la infraestructura en salud y educación que fueron afectadas por el terremoto.
  1. Declarar de absoluta necesidad el mejoramiento operacional del aeropuerto Los Perales de San Vicente y Bahía de Caráquez, cuya importancia estratégica para Manabí es indispensable ya que pretender cerrar ese aeropuerto constituye un desatino que atenta al desarrollo de la provincia y en especial al sector norte. Así mismo se hace necesario la construcción de un nuevo aeropuerto en la  jurisdicción del cantón Portoviejo que puede convertirse en el aeropuerto alterno de Manta y Los Perales ante la posibilidad de una catástrofe como la que hemos vivido o un tsunami, hechos que no se pueden descartar por el alto riesgo sísmico de nuestra provincia, garantizando de esta manera la comunicación aérea de la provincia con el resto del país y del mundo tan necesario en este tipo de catástrofe.
  1. Exigir el cumplimiento de las denominadas obras macro ofrecidas por el gobierno actual, como el puerto de Manta, vía Intermodal Manta-Manaos, Aeropuerto Internacional Eloy Alfaro de Manta, Refinería del Pacífico, Autopista Manta-Portoviejo-Quevedo, Agrocentro y los puertos pesqueros artesanales de Punta Bellaca, Bahía de Caráquez y Crucita – Portoviejo.
  1. Luchar por la creación de un organismo de desarrollo provincial que planifique y priorice las obras más fundamentales que requieren los cantones de la provincia de Manabí, actuando con la transparencia que los ecuatorianos demandan.
  1. Respaldar a la Unión Nacional de Educadores UNE, frente a la persecución de que es objeto por parte del Gobierno Nacional
  1. Continuar con la realización de este tipo de asamblea con el objetivo de desarrollar el espíritu cívico y organizar comisiones técnicas integradas por profesionales manabitas del área agrícola y pecuaria, industrial, portuaria, artesanía y turismo, para elaborar proyectos para ser presentados a los representantes de la Asamblea Nacional y de los diferentes Ministerios, para luchar por la justicia integral que llegue a todos.

    Lo certifica: Julio César Villacreses Guillem, Secretario de la Junta Cívica de Seguimiento a la Reconstrucción de Manabí. Telef. 0994925583.

La hoguera bárbara acabó con la vida del general Alfaro, pero inmortalizó su legado

SU ESPÍRITU INMORTAL SE SUBLIMIZA CON EL PERDÓN Y OLVIDO PARA CONVOCAR A LA UNIDAD NACIONAL

La hoguera bárbara acabó con la vida del general Alfaro, pero inmortalizó su legado

Por Joselías Sánchez Ramos

EL TELÉGRAFO – REGIONAL MANABÍ / Domingo, 31 Enero 2016

http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/regional-manabi/1/la-hoguera-barbara-acabo-con-la-vida-del-general-alfaro-pero-inmortalizo-su-legado

La hoguera bárbara

En un mausoleo levantado por el artista Ivo Uquillas, en Ciudad Alfaro, están los restos del ‘Viejo Luchador’. Foto: Rodolfo Párraga / El Telégrafo

El pasado jueves se recordaron 104 años de la barbarie en la que murió el ‘Viejo Luchador’ junto a otros 5 liberales. Sus cuerpos fueron sacados del penal García Moreno y quemados en El Ejido.

Por Joselías Sánchez Ramos

Tras 104 años de su muerte, nos reunimos para celebrar su vida. Es lo que importa, la vida, la vida de José Eloy Alfaro Delgado, héroe del Ecuador, americano de creación como lo califica José Martí, fuego inextinguible de la patria como lo afirma José Peralta.

Nace en Montecristi, Manabí, el 25 de junio de 1842. Muere en Quito, Pichincha, el 28 de enero de 1912. Una vida de 70 años. Desde su niñez demostró su vivaz inteligencia y decidida voluntad. A sus 13 años encabeza un grupo de rebeldes contra el Jefe Político de Montecristi.

Su padre lo lleva a Lima, Perú e inicia un viaje por varios países fortaleciendo sus ideas liberales. De retorno a su ciudad, el 5 de junio de 1864 (tiene 22 años), junto a cholos, criollos y mulatos, lidera en Colorado su primer levantamiento contra el Gobierno de Gabriel García Moreno e inicia su gesta heroica.

El “águila roja” sostendrá una larga lucha de 31 años durante los cuales va construyendo su proyecto político para consolidar la nación y transformar el estado ecuatoriano. Son años de derrotas, persecución y destierros al grito de “¡Viva Alfaro, carajo!”. Se lo conoce como el “general de las derrotas, “el viejo luchador”, “el indio Alfaro”.

El 5 de junio de 1895 triunfa la revolución alfarista. José Eloy tiene 53 años y, al llegar a Guayaquil, el 24 de julio, proclama su pensamiento: “Voy a combatir a los tiranos que os engañan y oprimen. Estad seguros de que os devolveré vuestras libertades y trabajaré sin descanso por vuestro bien. Las creencias del pueblo y todos los derechos legítimos serán respetados por quien ha emprendido en la obra de levantar la República por medio de estas dos grandes virtudes sociales: la tolerancia y la justicia”.

Gobierna al Ecuador tan solo 11 años y 11 meses. Seis años y tres meses desde el 5 de junio de 1895 al 31 de agosto de 1901, período en el que se desempeña como Jefe Supremo (4 meses), como Presidente constitucional interino (3 meses) y como Presidente Constitucional (5 años, 8 meses) Otros cinco años y ocho meses desde el 16 de enero de 1906 hasta el 11 de agosto de 1911, período en el que se desempeña como Jefe Supremo (9 meses), Presidente constitucional interino (3 meses) y como Presidente Constitucional (4 años y ocho meses)

En tan solo 11 años y 11 meses transformó la República y fue tiempo suficiente para cumplir su sueño por el que batalló junto a sus montoneros durante 31 años. El 28 de enero de 1912, en Quito, es asesinado, arrastrado e incinerado por una multitud de 20 mil personas, según Federico González Suárez.

Tanta gente contra un hombre. Macabro y terrible hecho conocido como la hoguera bárbara. Este fue el martirio, complemento de su gloria. Desaparecieron su cuerpo pero no sus ideales. Su pensamiento y acción siguen admirables, actuales y se proyectan sobre América Latina. “Me asesinarán, pero mi sangre los ahogará y cimentará el liberalismo”, le dijo varias veces al escritor liberal José Peralta.

El pensamiento de Alfaro

Alfaro fue, ante todo, un pensador, luego fue un hombre de acción. El pensar es una actividad superior que identifica al ser humano. El hombre piensa, razona y acciona.
Alfaro no fue solo un estratega de la guerra y un gestor político admirable que transformó la República. Fue también un hombre de pensamiento e ideales que nos ha legado lecciones formidables.

Su ideal alfarista es una doctrina de unión continental y su vanguardia ideológica del radicalismo para transformar la estructura social y política de su país. Superó la doctrina bolivariana de la unidad hispanoamericana para enfrentar la doctrina Monroe, impulsada por los Estados Unidos, que buscaba poner bajo su protección a los estados latinoamericanos sin considerar la realidad de sus pueblos.

Su intervención en la independencia de Cuba es un ejemplo de su americanismo. Su vanguardia ideológica es resultado de la reflexión y experiencia vivida a lo largo de su juventud y sus 31 años de lucha revolucionaria construyendo una visión clara de lo que tenía que hacer en la República.

La perseverancia, extraordinaria virtud de pensamiento y acción que los jóvenes del siglo XXI debieran hacer suya. 31 años de luchas y derrotas para alcanzar el poder y transformar la república. “Compatriotas, estad seguros de que si vuestras libertades peligran, estará como siempre con vosotros vuestro compañero y amigo”, pronuncia Alfaro, en Manta, el 12 de septiembre de 1883.

Su grado de General se lo otorgan dos países centroamericanos por haber evitado la guerra entre sus ejércitos; es un general de la paz. Cuando llega al Ecuador, en 1895, después del triunfo del 5 de junio su espíritu inmortal se sublimiza con el “perdón y olvido” para convocar a la unidad nacional, perdonar a sus enemigos, olvidar las ofensas para construir una Patria grande,  libre.

No hay en Alfaro ni odios ni rencillas. Hay generosidad sin límites. Por algo es manabita. Pocos, muy pocos entienden el llamado de la paz. Es el gran reto para los jóvenes del siglo XXI, construir una cultura de paz en un mundo plagado de injusticia, odio y discrimen.

La familia era su todo. Este ideal debe encarnarse en las nuevas generaciones. Casado con doña Ana Paredes Arosemena procrea nueve hijos. El ferrocarril que lo conduce a Quito para la inmolación se detiene en Huigra. Al italiano Catani, dueño de un hotel, Alfaro pide que lo despida de sus hijos, que acompañen a su madre, que no beban nunca, pues no hay nada peor que la embriaguez.

“Dígales usted que voy a morir, pensando en ellos, hijos queridos de mi alma”. Guerrero y pensador, estadista y gobernante, sostiene que “el padre de familia, sacrificándose por la causa pública, trabaja no solo por la felicidad general, sino por la felicidad de sus descendientes en particular”.

La honestidad y justicia están en él. Tenía el valor de decir la verdad, ser decente, recatado, razonable, justo y honrado. La honestidad implica justicia. Alfaro proclama a lo largo de su vida: “Nada para mí, todo para la patria”.

La tolerancia es una actitud fundamental para la vida en sociedad, un valor humano esencial. El reconocimiento de las diferencias, el respeto a las ideas y a las creencias es la gran virtud de Alfaro, quien implanta el laicismo en la educación para liberar las conciencias, separa la iglesia del Estado, establece el derecho de la mujer a laborar en la función pública y a concurrir a los centros de educación, suprime tributos a los indígenas, la prisión por deudas. La tolerancia es la gran virtud del siglo XXI.

La acción de Alfaro

En 5 ejes se puede resumir la acción patriótica y política de Alfaro:

-Transformación política, organiza un nuevo Estado y lo transforma de clerical a laico y liberal.

-Educación, porque su objetivo legítimo era educar y no adoctrinar, por ello construye colegios normales para formar profesores y creación de colegios de humanidades, bellas artes y artesanía.

-Inclusión, de la mujer, indigenado, afroecuatorianos, cholos, campesinos y obreros para la justa interacción de la sociedad ecuatoriana sin importar la diversidad de las personas y sus diferencias individuales.

-Unidad nacional e integración regional, a través del ferrocarril trasandino Guayaquil – Quito y el diseño de una red de ferrocarriles para exportar la producción agrícola, industria y artesanía de los diferentes sectores de la República.

-Unidad continental, a través de la integración de las naciones centroamericanas, la independencia de Cuba y la detente a la doctrina Monroe.

El legado, su vida

No solo es un guerrero. Es también un pensador profundo que determina los compromisos del ciudadano de este siglo. “El suplicio más horroroso que puede soportar un verdadero patriota en la vida es ver a su patria escarnecida y vilipendiada por falsos redentores y no poder salvarla. Únicamente la lucha puede mitigar un tanto los padecimientos del buen ciudadano”

Muchos de los que hoy se proclaman alfaristas, no entienden la praxis de su pensamiento para construir una ecuatorianidad robusta y trascendente. Siguen predicando el odio para dividir a los habitantes de la República. Muchos reviven las frases del arrastre repitiendo las palabras de José María Vargas Vila, sin haberlo leído (en La muerte del Cóndor).

Su espíritu inmortal se sublimiza con el “perdón y olvido” para convocar a la unidad nacional, perdonar a sus enemigos, olvidar las ofensas para construir una Patria grande, digna y libre. No hay en Alfaro ni odios ni rencillas. Hay generosidad sin límites.

Alfaro ya perdonó a sus enemigos. Es hora de entendernos. Es hora de construir una ecuatorianidad poderosa y una latinoamericana unida. Sentirnos orgullosamente ecuatorianos y latinoamericanos. Es difícil pero no imposible. (O)

Tarqui (Manta, Ecuador) su historia y prospectiva

EN ESTE LUGAR, DESDE 1913, ESTABA LA TERMINAL DEL FERROCARRIL MANTA–SANTA ANA, OBRA VITAL PARA EL CRECIMIENTO DE LA CIUDAD

Por Joselías Sánchez Ramos

DIARIO EL TELÉGRAFO – REGIONAL – MANABI – Domingo, 19 de octubre de 2014
http://www.telegrafo.com.ec/regionales/regional-manabi/item/tarqui-su-historia-y-prospectiva.html

La parroquia más antigua de Manta, inaugurada el 9 de octubre de 1929, lleva su nombre en honor a la épica batalla de 1829. Es el punto clave para el comercio en la localidad.

La playa de Tarqui es un punto obligado para quienes realizan turismo en Manta. El movimiento pesquero en la localidad se ha realizado por más de 1.500 años, con la cultura manteña. Foto: Rodolfo Párraga / El Telégrafo.
La playa de Tarqui es un punto obligado para quienes realizan turismo en Manta. El movimiento pesquero en la localidad se ha realizado por más de 1.500 años, con la cultura manteña. Foto: Rodolfo Párraga / El Telégrafo.

La playa de Tarqui es un punto obligado para quienes realizan turismo en Manta. El movimiento pesquero en la localidad se ha realizado por más de 1.500 años, con la cultura manteña. Foto: Rodolfo Párraga / El Telégrafo.

Joselías Sánchez Ramos

Somos un pueblo enorme en el tiempo y en el espacio. En esta ensenada hoy llamada Tarqui habitaban los hombres y mujeres de la cultura manteña y, desde nuestra playa de Tarqui, zarpaban sus embarcaciones, las balsas manteñas, cargadas de productos y de conchas spondylus, para comercializar a lo largo de la Costa del océano Pacífico, desde Chile hasta México.

Nuestros antepasados eran navegantes y comerciantes. Los tarqueños de hoy somos navegantes y, sobre todo, comerciantes, hombres y mujeres que sostienen la economía del cantón, hombres y mujeres que trabajan las 24 horas para mantener el ritmo acelerado del comercio.

Por tanto, aspirar a un mercado moderno no es una quimera, es una aspiración noble y decidida de un pueblo que les pide a sus mandatarios mirar con solvencia política y con visión económica la importancia que tiene, no solo para Tarqui sino para todo el cantón.

Tarqui requiere un mercado moderno, accesible, confortable para satisfacer el derecho humano de comprar y el trabajo humano de comerciar. No es solo una aspiración de los comerciantes integrados en la gran comunidad de la Floresmilo Mendoza, es un derecho de los tarqueños que debe satisfacerse con propiedad, presteza y justicia.

Nuestros antepasados eran pescadores y buceadores; tal vez ya no buceamos pero los tarqueños de hoy seguimos siendo pescadores y, aunque no necesitamos un puerto pesquero artesanal, Tarqui sigue siendo la playa desde donde zarpan y llegan decenas de fibras cumpliendo sus faenas de pesca.

El utilizar la playa para esta actividad no es dádiva de autoridad alguna, es un derecho ancestral porque los tarqueños venimos pescando desde hace 1.500 años, es un derecho al trabajo humano que contribuye a la riqueza cantonal como lo hacen los pescadores artesanales de San Mateo y los pescadores industriales de Los Esteros.

Los tarqueños pescadores y su pesca sostienen la gastronomía del creciente turismo mantense.

Nuestros antepasados eran artesanos del tejido, de la concha perla, del barro, de la piedra e, incluso, de los metales, apoyados en una tecnología propia que heredaron de sus antepasados que datan de 10 mil años antes de Cristo.
Los tarqueños de hoy siguen siendo industriosos, creativos y emprendedores, de manera que el potencial de la productividad fabril del cantón se encuentra en esta vieja parroquia que tiene ya 85 años. Cuando en 1929, el alcalde Efraín Álava decidió crear su primera parroquia urbana con el nombre de Tarqui, lo hizo otorgándole al barrio La Ensenada, esta categoría “por su numerosa población, su importancia comercial y su notable desarrollo”.

La Ensenada corresponde al territorio del margen derecho de la desembocadura del río Manta, que viniendo desde Las Chacras, serpentea la playa para desembocar en el mar a la altura del edificio de la Empresa Pública de Electricidad, CNEL. Con las obras portuarias y el malecón se desvió su desembocadura a la playa de Tarqui.

Desde allí hasta los límites con el cantón Montecristi y su parroquia Jaramijó, incluyendo Los Esteros y Mazato donde hoy está la parroquia Eloy Alfaro. En esta Ensenada, hoy Tarqui, desde 1913 estaba la terminal del ferrocarril Manta–Santa Ana, construida por Alfonso Gonzembach. Funcionó hasta 1943, año en que cerró operaciones por falta de mantenimiento.

Por este ferrocarril llegaron la tagua, el cacao, el café, la higuerilla, el piñón, los sombreros, el palo de balsa, la fibra de ceibo y de algodón para su exportación, productos que también alientan la inversión industrial como ALES que es la primera gran industria de Tarqui o la IBE con su tagua, o la Inalca con su desmotadora de algodón.

A lo largo de 30 años, por el ferrocarril llegaron oleadas de manabitas de Santa Ana, Portoviejo y Montecristi, que se asentaron en esta parroquia, que los recibió como hermanos sin preguntarles su origen. Se trató de gente trabajadora, responsable, orgullosa de sus ancestros y apellidos.

A partir de 1950, desde la placita de Tarqui, la compañía Hambursen construyó la carretera Manta–Montecristi–Portoviejo.
Cuando se inaugura la carretera Quito–Chone, esta se convirtió en otra vía que alentó la inmigración hacia Manta, que se intensificó con la inauguración del puerto, en 1966, y con la universidad, primero como extensión, en 1967, y luego como Eloy Alfaro, en 1985.

Hoy, nuestro territorio ya no es tan extenso. De sus entrañas han salido 2 hermanas parroquias que conviven las alegrías y las aspiraciones, compartiendo el progreso, de esta gran Tarqui que hoy nos reúne para celebrarla.

La historia de su creación

Para 1922, en el naciente cantón de Manta existía una población de 4.161 habitantes. De este gran total, 2.985 parroquianos habitaban en El Puerto y 1.056 parroquianos vivían en La Ensenada.

Una de las primeras preocupaciones del Ayuntamiento Municipal que se posesionó el 4 de febrero de 1923 fue crear una parroquia urbana para justificar, administrativamente, la condición de Cantón.

Seis años después, el 11 de febrero de 1929, el Municipio presidido por Efraín Álava, aprobó, en tercera discusión, la Ordenanza de creación de la parroquia Tarqui.

El nombre de Tarqui no es casual. Es un homenaje al Centenario de la Batalla de Tarqui, epopeya del Ejército ecuatoriano en la que derrotó al Ejército invasor de Perú. El Municipio quería inaugurar la nueva parroquia en la fecha centenaria del 27 de febrero de 1929. Así lo comunicó telegráficamente al poder Ejecutivo.

Pero, el Ejecutivo tardó 6 meses. El 29 de agosto de 1929 dictó el Decreto N°. 329 y creó la parroquia Tarqui. El Municipio recibió la comunicación el 6 de septiembre y dispuso que la primera parroquia urbana sea inaugurada el 9 de octubre de 1929, en homenaje al grito de independencia de Guayaquil.

Somos una parroquia cosmopolita, eso quiere decir, mundial, planetaria, una comunidad de hombres y mujeres que, nacidos aquí o venidos de allá, nos sentimos orgullosos de nuestra tierra, de nuestra familia, de nuestro trabajo, de nuestra parroquia, de nuestros barrios, de nuestros amigos y vecinos.

Lo importante, no es lo que se fue, sino lo que permanece, lo que tenemos, y se lo dice un historiador, un periodista, un maestro de la docencia universitaria que nacido en esta parroquia donde ha crecido y se ha educado, vive reflexionando este presente, a veces angustioso por la destrucción del medio ambiente, pero también esperanzado para construir una dinámica prospectiva para el futuro de nuestro pueblo.

Etiquetas: Tarqui

Provincialización. Manabí 2014 – 20

Dialogo con Joselías

Manabí y su provincialización

Por Joselías Sánchez Ramos
Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
joselias@gmail.com / joselias2022@outlook.com
Manta, 25 de junio de 2007

Buenos días conciudadanos.

Nuestro Manabí arriba a los 183 años de su provincialización (2007)

Celebramos orgullosos el Día del Manabitismo evocando la fundación de la provincia, el 25 de junio de1824, seis años antes de que se fundara la República del Ecuador.

Este 25 de junio señala también otros hitos históricos que fortalecen nuestra identidad cultural:

• 183 años de su fundación como Provincia.
• 165 años del natalicio de su héroe: Eloy Alfaro Delgado.
• 99 años de la llegada del ferrocarril a Quito.
• 53 años de funcionamiento de su primera universidad: La UTM.

La presencia de Manabí no es reciente. Destacamos una vida histórica de más de 1500 años que comienzan con el surgimiento de la Cultura Manteña, 500 años antes de Cristo. En este vasto territorio de la costa del Pacífico de lo que es hoy Manabí también florece la Cultura Bahía o Reino de Los Caras y la Cultura Jama – Coaque.

Los Mantas, aborígenes que surcan los mares con sus balsas cargadas de productos de intercambio, inauguran la globalidad del comercio y demuestran que poseen una alta tecnología naviera que sorprende al piloto Bartolomé Ruiz el 26 de septiembre de 1526 (1534) cuando, en alta mar, frente al Cabo Pasado, se produce el encuentro de las dos culturas. Son dos embarcaciones con velas que se sorprenden mutuamente.

También habitan este territorio, Los Caras de Bahía de Caráquez quienes llegan a Pichincha para fundar la dinastía de los Shyris y establecer el Reino de Quito considerada cuna de la nacionalidad.

Hacia el norte de Bahía florece la Cultura Jama – Coaque cuya orfebrería y creatividad aún sorprende en estos días.

Manabí construye una identidad cultural extraordinaria que se compromete con todo el territorio nacional.

La fundación definitiva de la ciudad de Guayaquil le debe a Portoviejo la última expedición que encabeza el “tuerto” Orellana.

Quito por un lado, Guayaquil por otro. Más tarde, desde Montecristi surgirá el gran constructor de la unidad de la patria, el Gral. Eloy Alfaro que construye e inaugura el ferrocarril Guayaquil – Quito.

En la Colonia, el soberbio cacique indígena, gobernador de Jipijapa, don Manuel Inocencio Parrales y Guale, logra el reconocimiento del Rey de España a la posesión de sus tierras, hasta la Península de Santa Elena que hoy aspira ser la 23 provincia del Ecuador.

Ya en la República, el héroe manabita Eloy Alfaro Delgado, el Águila Roja, quien desde sus 22 años inicia la su revolución Alfarista hasta que, ya como “Viejo Luchador”, asume el poder para establecer el laicismo y la reestructuración de la República.

Alfaro pagó el precio de los grandes: su vida. Esta es la única revolución ecuatoriana y la primera que tiene lugar en América Latina, antes que la Revolución Mexicana y, mucho antes de la Revolución Rusa.

En la actualidad, nuestra provincia lidera proyectos innovadores como el proceso de integración regional y suramericana a través de la ruta bioceánica Manta – Manaos – Belem, el proceso autonómico que hoy alienta las reformas constitucionales, el puerto de transferencia internacional de carga.

Sus Universidades están creando una cultura académica en las nuevas generaciones, el puente Bahía – San Vicente, las obras de infraestructura hídrica y el fortalecimiento de la actividad turística que descubre los nuevos encantos naturales de esta prodigiosa tierra donde la libertad es una consonancia humana y el trabajo un principio de vida colectiva.

Una breve cronología nos permitirá comprender el alborozo del millón trescientos mil ecuatorianos que habitan 22 cantones diversos en una sola unidad provincial: Manabí, cuyo “Día del Manabitismo”, celebramos anualmente cada 25 de junio.

Cronología:

1. 500 años antes de Cristo hasta la llegada de los españoles el 26 de septiembre de 1534, estaba habitada por la Confederación Manteña (desde Tosagua hasta Ayampe), las Culturas aborígenes: Bahía y Jama – Coaque, desde Tosagua hacia el norte.

2. Durante el coloniaje español, en la primera mitad del siglo XVIII, el territorio de las culturas Bahía (Los Caras) y Jama – Coaque, que hoy ocupan los cantones El Carmen, Chone, Sucre, Pedernales, Jama, San Vicente, Bolívar, Tosagua, Junín y Pichincha, pasan a ser jurisdicción de la Gobernación de Esmeraldas, regida por Pedro Vicente Maldonado.

El territorio de la Confederación Manteña (Los Mantas), que hoy ocupan los cantones Portoviejo, Montecristi, Manta, Jaramijó, Rocafuerte, Santa Ana, 24 de Mayo, Olmedo, Jipijapa, Paján y Puerto López, pasan a formar parte del Corregimiento de Guayaquil.

3. 1820, el 9 de octubre, Guayaquil se declara independiente de España y los cantones de Portoviejo, Montecristi y Jipijapa se adhieren a ese movimiento y reconocen el Gobierno Independiente de Guayaquil.

4. 1822, el 24 de mayo, queda consumada la independencia de la Real Audiencia de Quito y el “Colegio Electoral de la provincia Independiente de Guayaquil” emite una propuesta mediante la cual sus territorios, incluyendo Manabí, se constituyen en el “Departamento General de Marina de la División del Sur”. El Libertador Simón Bolívar acoge la propuesta presentada por Guayaquil.

5. 1922, Manabí como parte del Departamento de Guayaquil conjuntamente con los Departamentos de Ecuador (Quito) y Azuay (Cuenca) constituyen el Distrito del Sur de la Gran Colombia.

6. 1824, el 25 de junio, el Gral. Francisco de Paula Santander preside el Gobierno de la Gran Colombia y sanciona la primera Ley de División Territorial creando la provincia de Manabí como parte del departamento de Guayaquil. La nueva ley precisa que el Departamento de Guayaquil se compone de dos provincias: Guayaquil y Manabí integrada por los cantones de Portoviejo, Montecristi y Jipijapa. La capital es Portoviejo.

7. 1826, Simón Bolívar retoma el poder y el 24 de noviembre, “suprime la provincia de Manabí” y sus territorios se anexan a la provincia del Guayas.

8. 1827, El Gral. Francisco Paula de Santander logra nuevamente el poder político y restablece la provincia de Manabí como parte del Departamento de Guayaquil.

9. 1830, el 13 de mayo, se separa el Distrito del Sur de la Gran Colombia. La Constitución Política del nuevo Estado República del Ecuador estructura el territorio en provincias reconociendo a Manabí como una de ellas y suprime los Departamentos. El primer Gobernador de Manabí en la República del Ecuador fue el Coronel Juan Antonio Muñoz.

10. 1842, 25 de junio, nace en Montecristi José Eloy Alfaro Delgado, héroe nacional del Ecuador

11. 1864, 5 de junio, primer levantamiento montonero encabezado por el Águila Roja como los montoneros llaman a Eloy Alfaro. Surge la heroína Isabel Muentes de Alvia. Se inicia una lucha de 30 años hasta el triunfo definitivo de la Revolución Alfarista y Liberal.

12. 1895, 5 de junio. Triunfo de la revolución liberal en Guayaquil donde se proclama Jefe Supremo de la República al Gral. Eloy Alfaro Delgado.

13. 1908, 25 de junio, llega a Quito el ferrocarril trasandino que construye Eloy Alfaro para unir a la Costa con la Sierra, desde Guayaquil hasta Quito, y consolidar la unidad nacional.

14. 1954, 25 de junio, inicia su funcionamiento la primera universidad manabita: Universidad Técnica de Manabí bajo la conducción de su gestor, fundador y primer rector, Ing. Paulo Emilio Macías.

15. 2007, 25 de junio, Manabí celebra el “Día del Manabitismo” recordando los 183 años de su fundación.

Manabí es una identidad regional y el manabitismo una cultura fraguada en el tiempo y en el espacio histórica de este territorio.

Lo he venido sosteniendo, sustentado en mis estudios sociológicos sobre la cultura manabita. Esa identidad genera pertenencia y orgullo. Bien vale la fecha para compartir esta alegría colectiva.

Recuerda manabita que los sueños son tuyos. La vida es de tus hijos. Manabí es sueño, vida, hijos. Tú eres Manabí.

SÁNCHEZ RAMOS Joselías
Manta, 2007-06-25

Montecristi y Alfaro. Manabí 2014 – 19

Dialogo con Joselías

Montecristi y Alfaro

Imagen

Por Joselías Sánchez Ramos

Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
joselias@gmail.com / joselias2022@outlook.com
Manta, 25 de junio de 2014

Introducción

Hola amigos.

Montecristi y Alfaro constituyen una dualidad cósmica que al amparo de la libertad produce héroes, fe y devoción con su virgen, artesanía mágica con la paja toquilla y una Constitución de la República que desde el 2008 predica la filosofía del buen vivir y crea los derechos constitucionales.

Montecristi

Montecristi y Jipijapa eran pueblos de indios que se consolidaron durante la Colonia; convivían con los españoles habitantes de Portoviejo en esta inmensa región de Cancebí o provincia de Portoviejo.

No fueron sometidos por el conquistador Pedro de Alvarado quien quema y diezma sus pueblos; cuando se va, se reagrupan en la destruida Jocay que es llamada Manta por el “Adelantado” español. Así la encuentra Gonzalo, el hermano de Francisco Pizarro.

Huyendo de los piratas que también asaltan y destruyen la Jocay – Manta se asientan en las faldas del cerro y fundan la ciudad de Montecristi. Traen consigo a su Virgen, la Virgen de Monserrate en quien evocan a su diosa ancestral, la diosa Umiña dadora de la salud.

La caleta de Manta es un punto obligado para los buques españoles de la ruta Panamá – Lima y viceversa. Los indios les proveen de alimentos, agua, sombreros y vituallas.

Ese contacto permanente de varios siglos les permite aprender su lenguaje, sus modos de vestir, el comercio, el uso de la moneda y su religión que, en un sincretismo perfecto con sus dioses ancestrales, crean la Fiesta de San Pedro y San Pablo, hoy patrimonio cultural inmaterial del Ecuador.

La historiadora, Carmen Dueñas de Analhzer, relata que, en un momento de la Colonia, los habitantes de Montecristi son más ricos que los habitantes españoles de Portoviejo. Asumen su pueblo como “ciudad imperial” por su pasado aborigen como cultura manteña, la veneración de su virgen, su sombrerería que exporta, la primera imprenta de Manabí que aquí se instala y la cultura de sus maestros.

La creación de Montecristi como cantón tiene lugar el 25 de junio de 1824, fecha en que el Gobierno de la Gran Colombia, desde Bogotá, crea la provincia de Manabí como parte del Departamento de Guayaquil. Manabí se crea con tres cantones: Montecristi, Jipijapa y Portoviejo.

Si Manabí cumple 190 años de vida provincial, Montecristi cumple 190 años de vida cantonal. Montecristi y Manabí nacen seis años antes de la creación de la república del Ecuador.

El 27 de mayo de 1861, la República del Ecuador dicta su primera Ley de división territorial; se abandona el departamentalismo y se afirman las provincias como circunscripciones territoriales.

Manabí es reconocida con cuatro cantones: Portoviejo, la capital; Jipijapa, Montecristi y Rocafuerte.

Hoy, los manabitas evocamos también los 190 años cantonales de Montecristi.

AlfaroImagen

José Eloy Alfaro Delgado nace en Montecristi el 25 de junio de 1842. Son sus padres: Manuel Alfaro, español; y Navidad Delgado, oriunda de Montecristi.

Con su padre aprende la energía de su carácter y la independencia de sus decisiones. Con su madre aprende la fe de sus ideales, la serenidad de sus actos y la bondad de su corazón.

Nace un guerrero que lucha por la paz. Nace un estadista que reconstruye la República y afirma los derechos ciudadanos.

Este Montecristi de libertad y rebeldías, de fe y devoción, de artesanías y exportación de sombreros, influye profundamente en el niño y en el joven José Eloy Alfaro Delgado.

Alfaro asume un liderazgo de “Águila roja” y, a sus 22 años, conforma su primera montonera con cholos, montuvios, mulatos, costeños y serranos, en el sitio El Colorado para la primera asonada de la revolución alfarista el 5 de junio de 1864.

Al grito de “¡Viva Alfaro carajo!” los primeros montoneros apresan al Gobernador de Manabí representante del Presidente Gabriel García Moreno.

En esta primera montonera destaca la heroína ecuatoriana Isabel Muentes de Alvia quien alienta al Águila roja para emprender la acción que se pretendía aplazar por disposición de Urbina quien lideraba la oposición a García Moreno.

En este lugar y en esta fecha se inicia la gran revolución alfarista, la gran revolución ecuatoriana.

Montecristi y Alfaro

Montecristi y Alfaro constituyen una dualidad cósmica que al amparo de la libertad produce héroes, fe y devoción con su virgen, artesanía mágica con la paja toquilla y una Constitución de la República que desde el 2008 predica la filosofía del buen vivir y crea los derechos constitucionales.

La cantonización de la ciudad imperial de Montecristi, el 25 de junio de 1824. El nacimiento del héroe nacional José Eloy Alfaro Delgado, el 25 de junio de 1842.

Es lo que se evoca hoy en las faldas del cerro Montecristi, cerro mágico, cerro de historia, artesanía y religión. Es lo que se evoca en esta ciudad habitada por ecuatorianos libres, altivos, generosos y emprendedores, manabitas con identidad cultural de hombres de maíz que ejercen la unidad regional en la diversidad cantonal.

Joselías Sánchez Ramos
Manta, 2014-06-25

El orgullo de ser ecuatoriano – Manabí 2014 – 18

Diálogo con Joselías

El orgullo de ser ecuatoriano

Por Joselías Sánchez Ramos
Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
joselias@gmail.com / joselias2022@outlook.com
Manta, 26 de junio de 2006

¡Hola amigos!

El sol sale como todos los días pero en Ecuador algo ha cambiado. Los habitantes de este pequeño país nos hemos reencontrado a lo largo de 176 años. Multiculturales y diversos estamos construyendo un alma nacional a partir de múltiples fenómenos culturales. Uno de ellos es el fútbol, esta pasión sin límites que nos ha estremecido hasta los tuétanos para hacernos sentir orgullosamente ecuatorianos.

Seguimos adelante Ecuador. Orgullosos de lo que somos, de lo que representamos, de lo que tenemos, orgullosos de ser como somos. También somos manabitas.

Los manabitas nos preciamos de poseer una identidad incuestionable, construida sobre la diversidad cantonal. Somos un modelo de pensamiento, un paradigma de la unidad en la diversidad desde donde surge esta poderosa vocación natural para pensar y trabajar por la unidad nacional, mayúsculo sentimiento que nos hace fraternos con nuestros hermanos de esos “cuatro mundos” ecuatorianos de los que tanto se habla en la Alemania del Mundial de fútbol.

Esta vocación de unidad nacional alentó las visiones del manabita Eloy Alfaro que nace en Montecristi el 25 de junio de 1842. La construcción del ferrocarril Guayaquil – Quito es el mejor testimonio. Haciendo sonar el silbato, la primera locomotora llega a la capital de la República el 25 de junio de 1908. Ha superado todas las dificultades, le entrega al país su obra magna para unir las dos regiones y comenzar a fabricar la unidad nacional de costeños y serranos.

Su revolución, la revolución alfarista, identificada con la libertad, genera un nuevo modelo de pensamiento en nuestro país: el laicismo, esa doctrina de libertad educativa que respeta la diversidad de pensamiento, que trasciende por su tolerancia y respeto al modo de pensar del otro, que alienta la educación científica, que fortalece la conciencia de libertad y solidaridad humana y que, como resultado de su ejercicio y aplicación, Ecuador puede preciarse de su democracia y su estado social de derecho.

En homenaje a Eloy Alfaro y su trascendente pensamiento libertario, el Estado Ecuatoriano establece que el 25 de junio de cada año, coincidiendo con su natalicio, se consagre a la libertad educativa y se reconozca como “Día del Laicismo Ecuatoriano”. El Acuerdo Ministerial No. 968, se expide el 14 de febrero de 1989 y dispone que en esta fecha, escuelas, colegios y universidades organicen debates, seminarios, conferencias, actos culturales y oros eventos durante los cual se haga trascendente la obra de Alfaro y se discutan los logros y aspiraciones de la educación ecuatoriana fortalecida con el legado filosófico del laicismo.

Pero esta fecha encierra otros dos fenómenos de comunicación histórica estrechamente vinculados con la sociología política y educativa de Manabí: la provincialización y la creación de la Universidad Técnica de Manabí.

Este año celebramos los 182 años de nuestra constitución como provincia. No es la simple creación de una provincia, es algo más. Por ejemplo, la Provincia de Manabí nace el 25 de junio de 1824, es decir, nace antes que la República del Ecuador. Ecuador se constituye como Estado el 13 de mayo de 1830; su historia republica tiene sólo 176 años.

Es un elemento de análisis para reafirmar que los manabitas hemos construido una identidad cultural muy propia porque aprendimos a querer lo nuestro, a recordarlo, a sentirlo y esta condición cultural nos ha procurado la fuerza social para transformar nuestras debilidades en fortalezas, para aprender a construir sobre nuestros desastres, para superar las derrotas con una extraordinaria cultura que no se ha estancado en la marginalidad ni en la queja sino que ha confrontado sus propios errores para crecer como individuo y como colectividad.

Dos entes protagónicos surgen de este quehacer de tiempo y espacio: el montuvio y el cholo, el agricultor y el pescador, el provinciano y el pata salada. Estos dos entes antropológicos logran transformar lo despectivo en símbolo de orgullo para conceptualizarse a si mismo con una identidad muy propia: “manabita”.

Tengo escrito una obra, un ensayo como “Una visión antropológica e histórica de Manabí como región provincial con una identidad cultural y unidad política administrativa”, en la cual sostengo que la identidad cultural manabita es una “Identidad regional definida como conciencia compartida de los habitantes de Manabí, conciencia de pertenencia a una comunidad regional específica, resultado de un largo proceso dialéctico que se inicia en la prehistoria latinoamericana, se condiciona durante la conquista, se refuerza durante la colonia, se vigoriza durante las luchas de la independencia, se trasluce durante la República del siglo XIX como revolución alfarista, para convertirse en una “ideología manabita” desarrollada sobre la territorialidad y la etnicidad.”

Mi país, Ecuador, adolece de esta identidad cultural porque a lo largo de sus 176 años de vida republicana no logró, ni siquiera reconocerse como Estado, cuando desecha su propia fecha de creación como Estado republicano. Las visiones culturales de quienes han gobernado la República aún siguen persiguiendo los fantasmas de la Colonia recordando los “10 de agosto” o pretendiendo heroicidad en las guerras de la independencia recuerdan los “9 de octubre” o “24 de mayo”, de manera que no han creado sus héroes republicanos y, si alguno ha surgido, lo han arrastrado hasta quemarlo pretendiendo desaparecerlo de la historia.

En Manabí no ocurre aquello. Aquí celebramos nuestra nación manabita que nace el 25 de junio de 1824 y, sin olvidar nuestro pasado histórico, hurgamos en el futuro para fortalecer nuestro país con nuestra propia experiencia social. Por eso estamos trabajando en la creación de un mega puerto desde Manta para la República.

Mientras Quito posee una Universidad centenaria y Guayaquil también se precia de lo suyo, nosotros, los manabitas, recordamos con algarabía y confianza, los 52 años de nuestra Universidad Técnica de Manabí que nace el 25 de junio de 1954 al amparo de las visiones extraordinarias del maestro Paulo Emilio Macías.

Equivocados aquellos que predican una marginalidad del poder central y un abandono de las obras de Manabí. Ilusos, diría yo, porque en su desconocimiento histórico están pensando como piensa el centralismo cuya misión de país es tan atrasada que la propia provincia de Pichincha, a través de su Prefecto, ha declarado que el modelo de Estado, vigente en Ecuador, está agotado.

Ecuador necesita un Presidente manabita. Si señores, pero un manabita que no se encierre en la provincia sino que recorra las ciudades y regiones de la Patria confrontando su pensamiento, discutiendo sus propuestas, reconociendo sus errores y aprendiendo de la sabiduría de los ecuatorianos de esos “cuatro mundos” que hoy, a principios del siglo XXI, desde Alemania, nos han entregado la más grande de las riquezas colectivas: el orgullo de ser ecuatorianos.

Ese Presidente manabita del siglo XXI se está educando en nuestras escuelas, en nuestros colegios, en nuestras universidades, porque ha comprendido que en el proceso aprendizaje – enseñaza, él es su propio maestro. Mientras tanto, yo me preparo para celebrar el centenario de la cantonización de Manta. ¿Me acompañas?

SÁNCHEZ RAMOS Joselías
Manta 2006-06-26

El duende. Leyendas de Manabí

Leyendas de Manabí

El duende

Por Joselías Sánchez Ramos
joselias2022@outlook.com
sjoselias@gmail.com
27 de agosto de 2013

Homenaje a la maestra Pepi Goncálvez (Uruguay)

STORY LINE

El duende de Picoazá se enamora de las mujeres casadas. A Camila, la persigue, la aplasta y hasta la araña mientras duerme. Pedro Alfonso, su marido, regresa de Venezuela para salvarla.

SINOPSIS

En el cerro Jaboncillo merodean los duendes que se enamoran de las mujeres casadas. En Picoazá, un pueblo en las faldas del cerro Jaboncillo vive Camila, 32 años, una manabita chola que teje sombreros para alimentar a sus dos hijos mientras Pedro Alfonso, su marido, 35 años, está trabajando en Venezuela.

Un día mientras recoge leña siente que alguien la “aguaita”, mira para todos lados y ve una sombra detrás de un Ceibo.

Esa noche siente que una sombra la aplasta y despierta bañada en sudor. Desde ese día escucha ruidos, ve sombras en las esquinas, en las ventanas.

Una madrugada, su vecina la encuentra en el corral, toda arañada y con los ojos desorbitados.

Camila llama a su marido que está en Venezuela para que la salve.

ARGUMENTO

En el cerro Jaboncillo merodean los duendes que se enamoran de las mujeres casadas. En Picoazá, un pueblo en las faldas del cerro Jaboncillo vive Camila, 32 años, una manabita chola que teje sombreros para alimentar a sus dos hijos mientras Pedro Alfonso, su marido, 35 años, está trabajando en Venezuela.

Un día mientras recoge leña siente que alguien la “aguaita”, mira para todos lados y ve una sombra detrás de un Ceibo.

Esa noche siente que una sombra la aplasta y despierta bañada en sudor. Desdeese día escucha ruidos, ve sombras en las esquinas, en las ventanas. Una madrugada, su vecina la encuentra en el corral, toda arañada y con los ojos desorbitados.

El pueblo se alarma. Las mujeres, asustadas; los maridos preocupados por el duende. Camila llama a su marido que está en Venezuela para que la salve.

Cuando Pedro Alfonso llega al pueblo se hace fiesta y se lanzan petardos. Esa noche Camila duerme abrazada con su esposo, sin embargo, a las cinco de la mañana, cuando se despierta, Camila no está a su lado, la busca y la encuentra en el corral, acurrucada, arañada y temblando como “perro envenenado”.

Decide enfrentar al duende. Esa noche, desde las 10 hasta las 5 de la madrugada, hace un sahumerio con palo santo, flor de moyuyo y alhucema. Camila está protegida bajo un toldo. Pedro Alfonso, con un boyero juetea las paredes, reta al duende, lo insulta, mueve el sahumerio por todas las esquinas, reza padre nuestros y pronuncia oraciones ancestrales. A las 5 de la mañana levanta el toldo, allí está Camila, intacta, sin arañazos. Ella extiende sus brazos, Pedro Alfonso la abraza mientras ella pronuncia: “Gracias Pedro Alfonso, me salvaste.

El duende nunca más regresó.

GUIÓN

PICOAZA

Un pueblo de casas de caña se asienta en las faldas del cerro Jaboncillo. Allí habitan cholos montuvios manabitas ancestrales que viven de la siembra, del tejido de la paja toquilla y unas cuantas cabezas de ganado que pertenecen a la comunidad y que las llevan al cerro para que coman la yerba seca de verano y verde de invierno. En ese cerro, que fue habitado por aborígenes manteños, merodean duendes que, cuando se acercan al pueblo, se enamoran de las mujeres casadas.

En Picoazá vive Camila, una buena moza chola montuvia de 32 años, tejedora de la paja toquilla quien se casa con Pedro Alfonso, 35 años, hijo de un viejo chaman de la zona con quien procrea dos hijos.

Pedro Alfonso viaja a Venezuela invitado por unos primos que le dan trabajo en Caracas y Camila se queda tejiendo sombreros para alimentar a sus hijos.

Una mañana, mientras Camila está recogiendo leña en el cerro siente que alguien la “agüita” y mirando para todos los lados ve una sombra detrás de un ceibo. Sigue recogiendo leña pero cada vez es más intensa la sensación de que es observada. Regresa al pueblo y le cuenta a su vecina lo que le ha sucedido.

CAMILA
María, mientras recogía leña sentí que me aguitaban.
MARÍA
Adonde fuiste por la leña.
CAMILA
Al cerro
MARÍA
Ay, cuidado que sea el duende. Tú eres casada. Tu marido está lejos. Y los duendes se enamoran de las mujeres casadas. Ojala no se acerque al pueblo.
CAMILA
Bendito sea Dios. Ojala que no sea el duende.

Esa noche, después de arropar a sus dos hijos pequeños, Camila tiende el petate en la cama de caña picada y se queda dormida. A media noche siente que una sombra la aplasta, quiere liberarse pero la sombra no la deja mover y despierta bañada en sudor. Desde ese día escucha ruidos, ve sombras que se mueven en las esquinas, siente que la aguitan desde la ventana.

A las 5 de la madrugada, María encuentra a Camila en el corral, toda arañada y con los ojos desorbitados. La noticia vuela en el pueblo. Un duende se ha enamorado de Camila. Las mujeres se asustan, tiene miedo que otros duendes lleguen y las persigan. Los maridos, preocupados, visitan a Camila y le piden a José Antonio que le hable.

JOSÉ ANTONIO.

Camila, ese duende se ha enamorado de ti. Tienes que llamar a Pedro Alfonso. Es hijo del chaman y el único que puede salvar al pueblo. El duende no sólo que te va a llevar a ti, sino que van a venir los otros duendes y se van a llevar a nuestras mujeres.

CAMILA

Estoy asustada. Voy a llamar a Pedro Alfonso para que me salve.

El cerro de Jaboncillo, con su pasado aborigen, su vegetación xerófila, seca en verano y verde en invierno, está lleno de arbustos de moyuyos, copés, perlillos, bejucos, tierra de porotillo, árboles de algarrobo, ceibos, palo santo, jaboncillos, zapote de perro, pero también está lleno de animales, pájaros y muchas leyendas de pozos encantados, princesas indias que salen con la luna llena, caciques que se reúnen en sillas fantasmas y duendes que protegen esas leyendas.

La llegada de Pedro Alfonso corrió como reguero de pólvora,

JOSÉ ANTONIO
Ya llega Pedro Alfonso, ya llega Pedro Alfonso. Debemos prepararle un recibimiento.
Hay que lanzar petardos que se escuchen en el cerro para que los duendes sepan que Pedro Alfonso ha llegado.

Unos petardos anuncian la llegada del Pedro Alfonso. Camila sale a su encuentro extendiendo los brazos. El pueblo aplaude cuando lo abraza. Se prende la fiesta como si fuera el aniversario del pueblo. La banda del pueblo toca sus mejores ritmos y las mujeres salen a bailar como festejando libertad.

Esa noche, Camila extiende el petate de dos plazas sobre la cama de caña picada y se duerme abrazada a su esposo. A las cinco de la mañana, Pedro Alfonso se despierta pero Camila no está a su lado. Machete en mano sale de casa a buscarla y la encuentra en el corral, acurrucada, arañada y temblando como “perro envenenado”.

PEDRO ALFONSO
Voy a enfrentar a ese maldito duende.

Esa noche, desde las 10 hasta las 5 de la madrugada, hace un sahumerio con palo santo, flor de moyuyo y alhucema. Camila está protegida bajo un toldo. Pedro Alfonso, con un boyero juetea las paredes.

PEDRO ALFONSO

Aquí estoy, duende del cerro. Ven, enfréntate conmigo.
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Yerbatero, yerbatero, saca a la rata inmunda de mi casa.
Jaboncillo, Jaboncillo, arroja ese maldito calzoncillo.
Dios te salve María, llena eres de gracia
Aplasta al duende como aplastas la culebra del averno.
Que vengan los dioses de mi padre.
Que vengan los dioses de mi madre.
Aplasten al duende del cerro.
Jaboncillo, Jaboncillo, arroja ese maldito calzoncillo.

Y así, Pedro Alfonso, recitando sus conjuros, jueteando las paredes, moviendo el sahumerio por todas las esquinas, rezando oraciones cristianas y pronunciando rezos ancestrales, permaneció hasta las 5 de la madrugada. Afuera, los perros ladran sin cesar.

A esa hora, levanta el toldo donde tiene a Camila. Allí está su amada, intacta, sin jadeos ni rasguños. Cuando lo ve, extiende sus brazos.

CAMILA

Gracias Pedro Alfonso, me salvaste.

Pedro Alfonso también la abraza. Afuera, los gallos cantan y las plantas del corral que estaban marchitas, florecen.

Joselías Sánchez Ramos
Manta, Ecuador, 2013-08-27

Manabí y sus crisis – Manabí 2014 – 15

Diálogo con Joselías

Manabí y sus crisis

Por Joselías Sánchez Ramos
Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
joselias@gmail.com / joselias2022@outlook.com
Manta, 1 de agosto de 2005

¡Hola! Buenos días.

El deterioro de los partidos políticos, la resistencia civil que busca el cambio de poder y la crisis de gobernabilidad que viven los municipios son los conflictos sociales más agudos que está viviendo la sociedad manabita.

Los partidos políticos

Después del 11 de abril, Manabí descubre que es gutierrista. Se inicia una sórdida y bien montada campaña contra el Presidente Alfredo Palacios.

Roldocistas, Sociedad Patriótica y Demócratas Populares de Manabí aprovechan toda ocasión para recordar que el ex Presidente Lucio Gutiérrez era el mejor aliado para destruir el bicentralismo Quito – Guayaquil.

Dos momentos culminantes en este proceso: el cinco de junio y el paro de Portoviejo. Se eleva a Gutiérrez y se desestima a Palacios.

Junto al Gobierno, visiblemente se observa a la Izquierda Democrática y al Partido Social Cristiano. En Manabí, los socialcristianos tienen desde la Prefectura hasta la Alcaldía de las ciudades más populosas de la provincia: Portoviejo, Manta y Chone.

Durante el paro de Portoviejo se pretende incendiar la casa del diputado Simón Bustamante, Director Provincial del PSC. En Chone se toman el Palacio Municipal y en Manta promueven una marcha y una campaña pidiendo la destitución del Alcalde.

En todo aquello están los partidos políticos defenestrados. Hay, entonces, un enfrentamiento por el poder, entre los que gobernaban ayer y los que están gobernando hoy. Manabí paga las consecuencias.

Los gutierristas preparan convenciones, anuncian la venida, dan declaraciones, visitan a los medios de comunicación. Su líder vendrá porque está provincia es su fortaleza.

Se olvidan que en Manabí perdió rotundamente las elecciones presidenciales. Se olvidan que tuvieron el poder en sus manos. Todo fue promesa y mal gobierno. Sin embargo, es Manabí la que paga las consecuencias de esta ingenuidad.

La resistencia civil

Alentados por el triunfo de los “forajidos” fueron surgiendo toda clase de movimientos de la sociedad civil. En Manabí, la oposición política al gobierno de Palacios, alentó estos movimientos.

Constituye una resistencia civil como estrategia válida para grupos de distinta orientación política e ideológica que cuestionan el orden de las sociedades en que viven.

En Manabí se asume la protesta social por la falta de obras, contra la corrupción, por la incapacidad política, por el nepotismo, contra el gobierno nacional, provincial o seccional.

En Portoviejo, contra el Gobierno. En Chone, Manta y Olmedo, los más visibles, contra el Municipio.

Los métodos que se han empleado van desde la protesta pacífica hasta la destrucción de edificios públicos como en Portoviejo o toma de edificios municipales como en el caso de Chone y Olmedo.

En estos dos últimos cantones se ha llegado a la amenaza contra las personas y la resistencia violenta como está ocurriendo en los dos Municipios mencionados. A través de declaraciones publicadas en la prensa, concejales de ambos cantones denuncian que votaron bajo presión para la destitución de los Alcaldes.

La gobernabilidad

Lo que ocurre en Manabí es el reflejo de lo que viene ocurriendo en el Ecuador de los últimos diez años. Una grave crisis de gobernabilidad desde 1995.

En diez años, Ecuador ha sido gobernado por diez Presidentes. Cuente usted. Sixto Durán, en cuyo Gobierno, se destituye al Vicepresidente. Abdalá Bucaram. Rosalía Arteaga, Fabián Alarcón, Yamil Mahuad. El golde de estado de Lucio Gutiérrez encarama a un triunvirato por pocas horas, Gustavo Noboa, Lucio Gutiérrez y Alfredo Palacios.

Esta crisis de la gobernabilidad ecuatoriana tiene actores: el Congreso Nacional, el gran golpista; las Fuerzas Armadas convertidas en árbitros de la democracia; y la resistencia civil que contribuye al deterioro del estado de derecho.

Un gran dilema

Los ecuatorianos vivimos un gran dilema. No sabemos si vivimos en democracia o en dictadura. Es más, percibo que a nadie le interesa aceptar que somos el único país que no tiene Corte Suprema de Justicia y su inexistencia es, teóricamente, un estado dictatorial.

El Consejo Provincial de Manabí también enfrenta un gran dilema. Resolver las apelaciones presentadas por las partes involucradas en la destitución de los alcaldes y los destituidos reclamando el derecho que les otorgó el proceso electoral. De lo que resuelvan va a depender el futuro de Manabí.

Necesitamos un pronunciamiento de las Universidades Manabitas. Que los señores Rectores se reúnan, analicen y orienten. No pueden permanecer impávidos frente a esta deteriorada situación social y política que está comprometiendo la credibilidad de nuestras instituciones y desestimando el proceso de la autonomía administrativa, política y económica que aspiramos alcanzar en este siglo.

Observo, desconcertado, que el señor Lucio Gutiérrez llama golpista al Presidente Palacios. El pueblo ecuatoriano no olvida que el primer golpista del siglo XXI es el coronel Lucio Gutiérrez.

Un gran dilema, señores, gran dilema, la democracia ecuatoriana y el estado de derecho.

Joselías Sánchez Ramos
2005-08-01

La lección de Lutero y nuestros provincianismos – Manabí 2014 – 14

Dialogo con Joselías

La lección de Lutero y nuestros provincianismos.

Por Joselías Sánchez Ramos

Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
joselias@gmail.com / joselias2022@outlook.com
Manta, 27 de junio de 2005

Hola amigos. ¡Bravo Lutero! Es la primera expresión que me surge al iniciar este diálogo.

El maestro Lutero Santana, manabita de Portoviejo y Rector del Colegio 4 de Noviembre de Manta, pronuncia una extraordinaria lección a los manabitas: para que el paro provincial tenga éxito, debemos estar unidos.

Condecorado por el Consejo Provincial durante la sesión solemne del centésimo octogésimo primer aniversario de provincialización, don Lutero Santana, al agradecer en nombre de los homenajeados, pronuncia el discurso más lúcido, inteligente y espontáneamente aplaudido.

Recuerda la gesta que lidera en 1962, la creación del Centro de Rehabilitación de Manabí y el significado de la unidad que se logra en aquellos años.

Como buen maestro, no impone su tesis, la pronuncia y siembra de reflexiones al auditorio y a los miles de manabitas que siguen la sesión a través de los canales de televisión y de las radiodifusoras.

¿Estamos unidos los manabitas para enfrentar un paro provincial? Analicemos algunos indicadores y encontraremos nuestros provincianismos.

El 25 de junio conmemoramos la creación de la Provincia (1824). Seis años antes de la fundación de la República de Ecuador. Es un día cívico provincial decretado mediante Ordenanza desde 1987. Es una conmemoración provincial de sus 22 cantones. Sin embargo, la mayoría de los Alcaldes cantorales no estuvieron en la sesión solemne. ¿No se identifican con la provincialización?

El 25 de junio es fecha significativa. Coincide con el natalicio del Gral. Eloy Alfaro (1842), con la llegada del ferrocarril a Quito (1908) y con la fundación de la Universidad Técnica de Manabí (1954)

Cuando se crea la Provincia de Manabí se crean tres cantones: Portoviejo, Jipijapa y Montecristi. Al celebrar el Día de la Provincialización estamos celebrando la cantonización de estas tres ciudades.

Por tanto, la fecha magna es la provincialización; las cantonizaciones son consecuencia.

Lo extraño es que, precisamente los alcaldes de estos tres cantones que se crean con Manabí, son los grandes ausentes. Seguramente están creyendo que su ausencia les da notoriedad. Equivocados manabitas.

Caso aparte merece Portoviejo. La ausencia de su Alcaldesa es lamentable. Es una sesión en homenaje a Manabí cuya capital provincial es Portoviejo y se celebra en el propio Salón de Honor del Municipio. Hay que recordar que Portoviejo es la capital de Manabí. Reclamamos unidad y proclamamos “paro” para exigir nuestros derechos. Cumplamos nuestros deberes.

¿Qué les pasó a los oradores manabitas? No sabían que el Ministro de la Vivienda estaba en la mesa directiva junto al Ministro de Gobierno. Algo bochornoso para el Ministro Manabita, desconocido en su propia provincia, en su propia ciudad y por sus propios conciudadanos.

El Prefecto reconoce la presencia del Ministro de la Vivienda, pero lo cita después del Gobernador. Es una sesión solemne. Le corresponde pronunciar el discurso de orden.

Las palabras de don Lutero lo emocionan. A un lado queda el texto escrito.

Resume su compromiso con Manabí. Vialidad, educación con las nuevas tecnologías y reforestación, es la trilogía de su plan de trabajo. Reconozco, es una buena tendencia que puede cambiar el futuro de la provincia.

Pide se confíe en sus ejecutorias. Enfatiza que le va a cumplir a Manabí. Es partidario de la concertación. Busca acuerdos antes que confrontaciones.

El Ministro de Gobierno conoce la tendencia actual de los manabitas y cita a Eloy Alfaro. Resulta que su bisabuelo fue hombre de confianza de Alfaro. Listo. Buena psicología social. El poder central ya conoce nuestras coseduras.

Con todo esto, tiene la audacia de pedirnos a los manabitas que vigilemos las promesas del Presidente Palacios y hagamos un seguimiento mensual de las obras prometidas. ¿Duda el propio Ministro de lo acordado?

Desconoce que como ciudadano y Ministro de Estado está en la obligación constitucional de “Decir la verdad, cumplir los contratos y mantener la palabra empeñada”.

Hay que ponerle atención al anexo que se incluye al acta suscrita en Quito. El compromiso del gobierno a impulsar el crédito con la CAF de 40 millones de dólares para financiar el Plan Maestro del Agua Potable de Portoviejo.

Un Prefecto, como prisionero, entre el Gobernador y el Ministro de Gobierno.

Contados Alcaldes. Tres diputados. Desconocimiento del Ministro Manabita. Gritos de paro. Una desunión visible de los manabitas.

Cuanta razón tiene don Lutero Santana.

Sostiene que Manabí debe paralizarse pero reclama primero trabajar por la unidad, indestructible y solidaria de los manabitas. Debemos superar nuestro provincianismo.

Las normas del protocolo no deben parecernos ajenas; debemos aplicarlas en todos los eventos de manera que se vaya generando una cultura más acorde con el desarrollo que aspiramos.

Los manabitas no pertenecemos solo a Manabí, pertenecemos también a la República y somos parte fundamental de Latinoamérica.

Debemos fijar nuestra mirada más allá sin perder nuestra identidad cultural y buscar nuevas estrategias para convencer e insertarnos en el desarrollo de la cuenca del Pacífico.

Joselías Sánchez Ramos
Manta, 2005-06-27