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El “Niño Milo” se despide a los 88 años.

EL “NIÑO MILO” SE DESPIDE A LOS 88 AÑOS.

Joselias Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2019-07-15.

Los contemporáneos se están yendo, dijo Cecilia, mientras solitarios sollozos despertaban al silencio. Los viejos nos habíamos reunido alrededor de otro viejo que, a sus 88 años se despedía, mientras Blanquita, su esposa de 67 años, repetía: “mi niño se va, él era todo para mí”.

El “Niño Milo”, Manuel Segundo Briones Párraga, está profundamente enraizado en su familia que, desde pequeño lo llamó “Niño Milo” y así es como lo despidió a sus 88 años.

Su muerte los convocó. Vinieron desde todos los lugares. Los Briones, los Párraga, los Valencia, los Burgos, los Loor, los vecinos de Las Cumbres. En todos ellos, el comentario era el mismo, hablaban de un hombre humilde y generoso, trabajador y buena gente, a quien todos conocían como “Niño Milo”, nombre pronunciado con respeto y consideración.

Blanquita Valencia Burgos, su esposa, llegó a él cuando tenía 22 años y entre ellos surgió el amor que, a través de los años, se tradujo en complacencia y humor. Cuando el Niño Milo enfermó y no pudo caminar, Blanquita fue todo para él, desde atender sus necesidades, vestirlo, trasladarlo, hasta darle de comer, acostarlo y levantarlo. Lo llevó al Hospital y lo trajo para el velatorio.

Desde su modesta casita en el Barrio Las Cumbres, su féretro llegó hasta la pequeña Capilla donde el P. Luis ofició la misa en medio de cánticos y bendiciones; sus palabras hablaron de la despedida, del encuentro con Dios y con una soberbia anécdota recordó el “hasta que la muerte los separe”.

Desde esa lejana cumbre, el féretro bajó hasta el cauce del río Manta y luego volvió a subir para llegar al Cementerio General. En el trayecto todo era cotidiano, desde el canicular sol hasta los vehículos en precipitado tránsito.

Me acordé de mi padre. Nos reunía para hablar de diferentes tópicos. Uno de ellos era el misterio de la muerte, entonces, nos decía: “El día que me muera será un día cualquiera, a nadie ha de importarle que yo baje al abismo. El día que me muera, será un día cualquiera, todo será lo mismo”.

El Cementerio Central de Manta sigue siendo la morada de todos. Como buen mantense había decidido que allí lo sepulten. El ataud pasó entre los quebrados caminos del camposanto hasta llegar a su destino. Los albañiles tenían todo listo. Los acompañantes evocaban sus recuerdos y anécdotas. Las palabras de despedida. Los ladrillos, el enlucido, el epitafio manuscrito. Listo. Hasta luego.

Una vida de 88 años que se despide de quienes, también seguirán sus pasos.

PARADOJA. Yuval Noah Harari, en su libro “Homo Deus” u “Hombre Dios”, reseña una breve historia del mañana; en este siglo todo se irá moldeando, “desde superar la muerte hasta la creación de la inteligencia artificial”. Vivan para verlo. (Joselias, 2019-07-15)

La muerte de un periodista.

LA MUERTE DE UN PERIODISTA.

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2019-07-14

Hola amigos. “Estamos para contar lo que pasa. Pero al final siempre nos pillará la muerte”, nos recuerda el español Pedro Narváez. El rato menos pensado, a Perico Vicent Bowen lo pilló la muerte. A la media noche, entre un lunes 8 y un martes 9 de julio, las campanas del silencio repicaron su responso. Tras un segundo de incredulidad explosionaron las redes sociales. Desde Nueva York, David Ramírez increpa al tiempo: “A quien se le ocurre morir a estas horas”.

El obituario es un género de periodismo eterno. Siempre nos golpeará la muerte, para contarla, sentirla o vivirla. Estoy aquí contemplando la muerte con mis tristezas entrelazadas por la necrología.

El lunes, el sentimiento se acongoja con la muerte de la mamá de nuestra querida doctora Doris Carpio; Portoviejo se enluta. El martes, las campanas tañen en Rocafuerte para despedir a la mamá de nuestra querida licenciada Nancy Muñoz, presidenta de la UNP de Manta. El miércoles, los recuerdos conversan con el colega periodista Pedro Enrique Vincent Bowen mientras su sonrisa camina del velatorio a la capilla ardiente del Municipio y se esparce en el crematorio.

Contemplo su vida. Afirmo. Pedro Vincent Bowen es un periodista sin tiempo, por tanto, sin final. Un periodista de factura mayor que, a sus 82 años, la muerte no puede silenciar porque su pensamiento sigue actual. Un periodista ilustre que, con elegancia y veracidad, descubre el alma de las palabras para desbaratar sus significados. Si. Periquín inventó un subjetivo “pero” al que llamó “infaltable”, para entrelazar, con destreza idiomática, la sonrisa enigmática de lo aún no dicho con la vergonzosa realidad de lo descubierto.

El obituario de Pedro Vincent es el de un periodista vivo que se sale de su pluma para seguir describiendo las falencias enigmáticas del poder político al que se han aupado personajes de oídos sordos, intransigentes y sectarios. Ellos, tal vez estén alegres frente al lamento de un pueblo que llora la desaparición del mensajero de sus cuitas y reclamos.

Su vida recorre todos los estadios de la experiencia y en todos aporta creatividad y sapiencia. Periodista de radio, periodista de televisión, periodista de periódico, periodista digital. Dirige Diario El Sol y Canal 4 TV de Manta. Escribe para el Telégrafo, Revista Manabí, El Mercurio, El Diario. Su voz surge desde Radio Scándalo en Portoviejo y Radio Marejada en Manta. Su imagen es habitual en todos los canales televisivos de la región.

Sudamérica lo percibe y lo convoca a Lima para condecorarlo. Lo propio hace el Congreso Nacional del Ecuador, la FENAPE, UNP, CNPE, CCM. El salón mayor de la Casa del Periodista de Manta lleva su nombre reconociendo su condición de socio fundador y primer presidente de la UNP de Manta. Sus libros salpican verdades entre humoradas de sorpresa y connotación.

Pero también es personaje ilustre de la Junta de Agua Potable de Manta, del Sistema Eléctrico Manabí de Inecel, Secretario y concejal del Municipio de Manta.

Milton Cholez lo recuerda como “Pedro”, “Perico” o “Velasco Ibarra”. Es el maestro de periodismo del que aprendemos siempre, afirman jóvenes periodistas como Perulo Cedeño y Johnny Mendoza. Nos deja su vida como legado, dice Annabel Ponce. Es un ícono del periodismo de Manta, sostiene Celia Cárdenas.

La vida de Pedro no se puede resumir en una oración fúnebre, merece una novela o una serie de Neflix, porque poseía la “cultura de una tortuga y la inteligencia de un águila” para descubrir, en cada recodo de su quehacer periodístico, el trafalgar de la corrupción y, con una sonrisa en ristre, sus neuronas develan escenarios inventados para apoderarse de lo ajeno. A veces, una perpetua denuncia de la confabulación de los otros.

Estoy contemplando su enigmática sonrisa, siempre presta para alegrar la vida, siempre dispuesta a contemplar la muerte, siempre inquieta para desbaratar entuertos, siempre lista para oportunas sugerencias. Es un caballero que honra al periodismo, como lo describe Víctor Arias.

Hasta luego Pedro. Seguiremos inventando el futuro como en aquellos años de fines de los 70´s cuando nos convertimos en los “Siete sabios de Sión”: Pedro, Silvio, Francisco, Carlos Enrique, William, César y Joselías, para recuperar a Manta de la malquerencia de los arrimados. Entonces descubrimos que los manenses somos hijos del trueno y del relámpago.

Seguiremos con nuestras disquicisiones porque no basta con preguntar, hay que aprender a preguntar; no basta con pensar, hay que aprender a pensar. Hoy, el grupo de historia de la Cámara de Comercio pierde una valiosa memoria de 82 años. (Joselías, 2019-07-14)

María Isabel Muentes de Alvia.

MARÍA ISABEL MUENTES DE ALVIA.

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2019-06-20.

María Isabel Muentes de Alvia, es una mujer de la cholería manabita que participa directamente en el “Primer levantamiento alfarista” que tuvo lugar en Colorado, el 5 junio 1864. Su nombre forma parte de la memoria histórica que Manabí recuerda cada año en el “Mes del manabitismo”.

Mujer de exótica belleza y espíritu indomable es reconocida como “la primera montonera alfarista” y destacada como “heroína ecuatoriana de la revolución alfarista”.

Su nombre lleva el Parque de Colorado. En su memoria, el GAD municipal declaró a Colorado como “Centro de la cultura de Montecristi” y crea una nueva parroquia urbana que llama “Isabel Muentes”.

En el Centro Cívico Ciudad Alfaro encontramos el “Salón Montonera Isabel Muentes”, el de mayor capacidad con un aforo de 720 personas. En la Casa de la Cultura Ecuatoriana de Manabí se denomina “Isabel Muentes de Alvia” a su Salón de Actos y se observa una placa recordatoria y retrato al óleo, autoría del artista Carlos Fernández Ferrín.

Isabel Muentes nace en Colorado, Montecristi, el 20 de junio de 1838. Cuando muere tiene más de 80 años.

LEVANTAMIENTO.

Esta mujer joven de 26 años, altiva, bravía, que cabalga sin montura, es quien organiza el levantamiento que Dumar Iglesias llama “la Fragua de Colorado”. Ella le entrega su fusil al joven Alfaro y es quien, con un disparo da la alerta para iniciar el ataque al ejército conservador y con el grito “¡Viva Alfaro, carajo!” arenga a sus compañeros.

El 5 de junio de 1864, entre Los Charcos de Colorado y Mazato de Montecristi, un pequeño grupo de campesinos, liderados por Alfaro, armados de escopetas y machetes, de manera estratégica, derrotan y capturan a una compañía de 60 soldados profesionales. Dos días después, en la propia ciudad de Montecristi toman prisionero al Gobernador Francisco Salazar.

Isabel Muentes de Álvia y junto ella, la mulata Martina, hija de esclavos libertos al servicio de Isabel, son quienes participan en esta jornada heróica junto a Pascual Alvia, Braulio Reyes, Felipe Castro, Bruno Muentes, Luis Feliciano Navarro, Ricardo Samaniego, Juan Muentes, José Rosa Lucas y Tadeo Piedra, en este primer levantamiento alfarista contra el gobierno de García Moreno.

Cholos, montuvios, mulatos, son los hombres y mujeres que inician los 31 años de luchas constantes de su líder, derrotas, destierros, persecuciones, hasta lograr la victoria el 5 de junio de 1895, El grito de “Viva Alfaro carajo”, retumbará durante tres décadas alentando la revolución liberal.

FUSILAMIENTO.

El gobierno persigue a los insurgentes de Colorado y captura algunos héroes cholos de la primera alfarada. Pascual Alvia y Bruno Muentes son apresados y se dispone su fusilamiento para el 21 de octubre de 1864 en la Plaza central de Montecristi. Entre la multitud está la montonera Isabel Muentes; con rabia y dolor contempla el fusilamiento de Pascual, su marido; y Bruno, su hermano. Braulio Reyes y Tadeo Piedra son apresados y fusilados en Jipijapa. José María Albán es detenido en la Sierra.

PERFIL DE MUJER

Isabel Muentes de Alvia es hija de caciques, mujer excepcional de carácter indómito. Desde muy pequeña mostró su orgullo y temple femenino reclamando el derecho de la mujer a ser respetada más allá de la sumisión que le impone la iglesia.

Su carácter indómito es el adecuado para participar en las reuniones de los comprometidos a quienes alienta para la insurrección y es ella quien da el tiro de alerta para el ataque y la captura.

El escritor alfarista, Dumar Iglesias Mata, sostiene: “Fue ella (María Isabel Muentes) quien organizó la “fragua de Colorado”, la que le dio el fusil para que el Héroe nacional Eloy Alfaro Delgado, protagonice el histórico primer levantamiento armado aquel memorable 5 de junio de 1864”.

Sustentado en el historiador J.J. Pino de Icaza, el Dr. Iglesias Mata dice que Isabel era: “morena, la cabellera en bucles sobre el cuello. Los almendrados, garzos, cargados de una sombra de dormida voluptuosidad que le amorataba los párpados”.

“El cuerpo juncal y delicioso en el detalle de la cintura estrecha y el vientre sumido, destacando los senos altos y erectos, estrábicos pequeños bajo la blusa de saraza blanca, cruzada de meridianos rojos, como dos peras de delicada dulzura”.

“Los brazos armoniosos y delgados. Las manos finas y aristocráticas. Y bajo la almidonada pollera campesina, remate de dos piernas que el deseo adivina largas y bien formadas, los piececillos delicados, de tobillos esbeltos, ocultos en las abarcas de toquilla. Pie de cabrita saltadora, para el símil discreto de un cantar de cantares campesino…” Es como la describe J.J. Pino Icaza.

VIUDA.

El historiador Jorge A. Cedeño Palacios, sustentado en las obras del escritor azuayo, Dr. Carlos Aguilar Vásquez, recuerda que María Isabel Muentes, ya viuda, se hizo cargo de las propiedades agrícolas de su marido y alumbró a su primogénito a quien cría y educa con esmero y dedicación; el joven, al cumplir su mayoría de edad, emigra al Perú.

Posteriormente forma hogar con don Manuel Toro y tiene considerable descendencia. Recibe una pensión por el montepío de su esposo, el capitán Pascual Alvia, según se lee en el informe del Ministerio de Guerra y Marina del Ecuador, fechado en 1915.

Vivió más allá de los 80 años y siempre recordaba la brillante trayectoria de su héroe, el Gral. Eloy Alfaro.

HOMENAJE.

Los manabitas debemos rendir homenaje a las mujeres de la revolución alfarista. Isabel Muentes es un personaje de relevancia en la historia ecuatoriana. Su heroísmo en los inicios de la Revolución Alfarista debe ser relievado. Ella mostró el camino para la reivindicación de la mujer ecuatoriana.

Alfaro no olvidaría que fue Isabel Muentes quien organizó la “fragua de Colorado”, quien le dio el fusil para derrotar al ejército gobiernista y quien mantuvo la antorcha encendida de la revolución alfarista.

Junto a Isabel hay que destacar a la Mulata Martina quien estaba a su servicio. Martina salva la vida del joven Alfaro cuando, en acto traicionero le disparan a su espalda. Martina observa el movimiento, lo alerta: “Amito Eloy, que te matan”, y recibe el disparo artero que segó su vida. Ella es también una heroína de la patria.

CONVOCATORIA.

Este 20 de junio evocamos el natalicio 181 de Isabel Muentes. Los manabitas, hombres y mujeres, niños, jóvenes y adultos, debemos recordar a esta “heroína ecuatoriana de la revolución alfarista”, como lo viene haciendo el Centro AGP de Manta.

Nuestras mujeres concejalas y las alcaldesas de los cantones manabitas, deberían reivindicar la memoria de Isabel Muentes de Alvia y su compromiso de lucha y futuro.

Las invito a mirar a Manabí con sueños nuevos, con sueños imposibles. Son mujeres del siglo XXI. El futuro debe ser construido desde el presente comprometido. Todas las mujeres pueden ser Isabel Muentes.(Joselías, 2019-06-20)

Manuel Inocencio Parrales y Guale.

MANUEL INOCENCIO PARRALES Y GUALE.

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2019-06-17.

Manuel Inocencio Parrales y Guale, Cacique y Gobernador del pueblo y del común de los nativos de Jipijapa, es un personaje valioso de la historia de Manabí. Su memoria forma parte de la celebración anual del “Mes del Manabitismo”.

Es el “Primer agrarista de América”. Su nombre está perennizado en una calle, una parroquia urbana, una escuela y un colegio de Jipijapa, donde se le rinden honores.

El Estado ecuatoriano lo reconoce como “Precursor de la reforma agraria y defensor de los indígenas de la costa ecuatoriana”.

Nace en Jipijapa el 17 de junio de 1745 y muere el 4 de mayo de 1806 en Santa Elena, a los 61 años.

PRECURSOR Y DEFENSOR.

La Asamblea Nacional del Ecuador, el 11 de octubre de 2011, lo declara: “Precursor de la reforma agraria y defensor de los indígenas de la costa ecuatoriana”, por su inclaudicable accionar en la era colonial.

Acoge la propuesta presentada por el GAD municipal de Jipijapa, y gestionada por la asambleísta manabita, Lídice Larrea.

La Asamblea Nacional considera:

“Que, el ciudadano insigne Manuel Inocencio Parrales y Guale fue el primer precursor de los ideales independentistas desde los años 1760, desde Manabí para el Ecuador.”

“Que, el cacique Manuel Inocencio Parrales y Guale fue defensor de las comunidades indígenas de un extenso territorio de la colonia comprendido en las provincias de Manabí, Esmeraldas y parte de Pichincha.”

“Que, el cacique Manuel Inocencio Parrales y Guale se adelantó dos siglos en la Reforma agraria al proponer las políticas que presentó ante la Audiencia de Quito, luego ante el Virrey de Santa Fe y la Corte de Madrid en un memorial del 22 de octubre de 1793, obteniendo una cédula de amparo el 17 de febrero de 1794, protestando en defensa del indigenado costeño, hecho que culminó con el reconocimiento de las tierras de común, de los habitantes de la región con la expedición de la Cédula Real a favor de los indios en común de Jipijapa el 2 de agosto de 1780.”

“Que, el Gobernador Manuel Inocencio Parrales y Guale como orador y visionario en su época promovió y fortaleció la cultura indígena, creando un importante espacio para difundir las bondades del agro, respetando los derechos de los indios sobre el territorio de la comunidad y luchando valientemente contra el abuso y las humillaciones de los conquistadores.”

“Que, los principios, postulados y acciones del cacique Manuel Inocencio Parrales y Guale han sido insumos para la legislación de la República desde 1830 y que en la Constitución y leyes en vigencia sigue inalterable su aporte para contribuir al Buen Vivir.”

Con estos antecedentes, la Asamblea Nacional, resuelve:

“Declarar al cacique jipijapense, gobernador Manuel Inocencio Parrales y Guale, “Precursor de la reforma agraria y defensor de los indígenas de la costa ecuatoriana” por su inclaudicable accionar en la era colonial.”

“Reconocer su obra social que fue motivo permanente al que dedicó hazañas y virtudes como ejemplo para presentes y futuras generaciones.”

SÍNTESIS BIOGRÁFICA.

Manuel Inocencio nace en Jipijapa el 17 de junio de 1745. A los 61 años muere en Santa Elena el 4 de mayo de 1806. Sus padres Inocencio Parrales y Manuela Guale, noble y principal de familias antiguas del Común de estos pueblos.

El cura párroco Francisco Javier Ruiz-Cano le enseña a leer, escribir y las cuatro reglas. Se convierte en un nativo que habla y escribe español. Es un buen tenedor de libros.

Es un orador visionario que a los 17 años es elegido Cacique gobernador de Jipijapa. Un valeroso líder nativo que fortalece la cultura de su pueblo, promueve las bondades del agro y lucha incansablemente por el derecho de su pueblo sobre el territorio de la comunidad ante el abuso y humillación de los conquistadores españoles.

Viaja a Quito, Bogotá y a las Cortes españolas obteniendo el reconocimiento de las tierras a favor de los nativos en común de Jipijapa con la expedición de la Cédula Real del 2 de agosto de 1780.

En el Diccionario biográfico de Rodolfo Pimentel el retrato es descrito así: “Aparece vestido a la usanza española con pelo lacio y negro partido en medio y sujeto hacia atrás con un moño o coleta. Nariz aguileña, mentón fuerte y ojos negros y pequeños pero muy penetrantes. La frente amplia y despejada y un ligero prognatismo dan a su figura una apostura y arrogancia poco común.”

El Prof. José Arteaga Parrales, en un valioso estudio biográfico sobre el cacique Parrales y Guale, lo considera el “Primer agrarista de América”.

El retrato que se adjunta a este ensayo es un testimonio único de cómo era Manuel Inocencio Parrales y Guales porque, en el siglo XIX, Jipijapa sufrió varios incendios devastadores que terminaron con los testimonios de su pasado.

TRASCENDENCIA.

Manuel Inocencio Parrales y Guale es un personaje ilustre de Manabí. Su memoria trasciende en la historia nacional como “Precursor de la reforma agraria y defensor de los indígenas de la costa ecuatoriana”.

El Ministerio de Educación debe publicar una cartilla sobre su memoria y distribuirla en todas las unidades educativas del Ecuador intercultural. El Ministerio de Cultura y Patrimonio disponer su nombre entre los personajes ilustres de la Patria.

El natalicio de Manuel Inocencio Parrales y Guale, cacique y gobernador de los nativos de Jipijapa, 17 de junio, es una de las fechas conmemorativas del “Mes del manabitismo”. (Joselías, 2019-06-17)

Cámara de Comercio de Manta.

94 años
CÁMARA DE COMERCIO DE MANTA

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselías@gmail.com / 2019-05-25.

Hola amigos. Hoy cumple 94 años la Cámara de Comercio de Manta. “Se parte de esta gran comunidad. Hagamos grandes negocios, multipliquemos el comercio y generemos empleo”, convoca esta institución que celebra su sesión solemne conmemorativa el viernes 31 de mayo en el Hotel Manta Host presidida por su dinámica presidenta, Sra. Lucía Fernández Avellaneda.

Sin temor a equivocarme puedo decir que la Cámara de Comercio de Manta es la organización más emblemática del puerto.

Es el gremio multisectorial que representa a los comerciantes de esta ciudad, que ejerce la defensa y promoción de sus legítimos intereses, que es el interlocutor ante empresas de otras regiones, instituciones y organismos de control, que mantiene su rol fundamental de potenciar el crecimiento de nuevos negocios y contribuir al desarrollo económico regional, mediante el efecto multiplicador que genera el impulso a la actividad comercial, que por su propia naturaleza contribuye a la generación y distribución de riqueza en el país, creando puestos de trabajo, dinamizando la economía de las familias y con ello mejores niveles de bienestar social.

La CCM nace el 25 de mayo de 1925. Es resultado de la crisis internacional del precio de la tagua, principal producto de la exportación manabita. Comerciantes y exportadores se reúnen a la convocatoria de don Gustavo Darquea, Gobernador de la provincia. Hombres decididos vislumbran el futuro y se organizan para defender y promover sus legítimos intereses y de la colectividad que representan. Eligen a don Karl Heinrich Voelcker como su primer presidente.

Manta tiene apenas tres años de cantonización. Por tanto, asume también el compromiso de acompañar e impulsar el crecimiento de la ciudad. Mantenses de todas las estirpes y ocupaciones, comerciantes emprendedores y decididos, líderes comprometidos y audaces o ciudadanos de extraordinaria voluntad, han asumido la Presidencia y conformado los Directorios de esta entidad que llega a sus 94 años liderado por una extraordinaria dama de reconocida solvencia moral y dinámicos emprendimientos.

Sus afiliados permanecen activos y por voluntad propia vinculados a su Cámara de Comercio porque ella es, en sí misma, la representación más vital del aporte del comerciante mantense al crecimiento humano de su ciudad.

Su actual Directorio está presidido por una mujer, la primera mujer que en Manabí asume esta representación, la Sra. Lucía Fernández Avellaneda e integrado por ilustres socios y socias en calidad de directivos.

Sus colaboradores destacan por la cultura de atención a los afiliados, por su identidad institucional, su honestidad laboral y su entrega organizacional.

La gestión institucional y el emprendimiento de sus directivos es ampliamente reconocida por la ciudadanía. Los servicios que ofrece a sus afiliados son excelentes: Centro de Mediación y Arbitraje, Tarifa especial en hoteles, Seguro de vida, Cursos y seminarios, Auditorio, Biblioteca y Revista.

Organiza reuniones de alto nivel con autoridades nacionales, recibe delegados de otros países, impulsa las iniciativas empresariales, observa y analiza la marcha de las instituciones locales, estudia y presenta propuestas para superar las crisis sociales y económicas.

La participación social de la CCM se percibe a través a través de sus tradicionales programas para niños y bachilleres. A los niños de familias de escasos recursos entrega juguetes en navidad. Y, a los mejores bachilleres del cantón les hace un reconocimiento público premiando sus logros intelectuales.

Cumple a cabalidad su misión: “Existir para lograr la integración total de los comerciantes de Manta, defender sus legítimos intereses, ofrecerles servicios que satisfagan sus necesidades y consensuar los macro proyectos de la comunidad”.

Organiza y promueve la Fiesta del Comercio de Manta, una festividad con mas de cien años de vigencia convertida ya en hito tradicional de la cultura manteña. Y, para celebrar los 100 de la cantonización de Manta ha convocado a intelectuales e historiadores para editar un libro.

La participación de la CCM para superar el desastre ocasionado por el terremoto 16-A fue casi inmediata y directa. Personalmente observé a la Sra. Presidenta y a sus colaboradores entregar, en la zona cero, ayuda oportuna a los sobrevivientes y damnificados del terremoto. Gracias Cámara de Comercio.

La Cámara de Comercio de Manta es de los comerciantes, es cierto, pero también es de los mantenses en general. Todos debemos velar por su institucionalidad y respaldar sus gestiones. (Joselías, 2019-05-25)

Jaime Roldós, la vida después de la muerte.

JAIME ROLDOS, LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE.

Joselías Sánchez Ramos / sjoselias@gmail.com / 2019-05-24

Hola amigos. Liderando “La fuerza del cambio”, el joven abogado Jaime Roldós Aguilera, asume la presidente de la República del Ecuador, el 10 de agosto de 1979, recuperando la institucionalidad democrática del Ecuador que durante una década vivió regido por una dictadura militar.

En su discurso de posesión, el joven presidente le dijo a los ecuatorianos:

ECUATORIANOS.

Saber comprender la historia y seguir el mandato de ella, ¡cuánto importa! Inmersos en la vorágine de la existencia no atinamos, en la más de las veces, a tener la noción del hoy y la perspectiva del mañana. Preguntémonos ecuatorianos, preguntémonos latinoamericanos, preguntémonos ilustres visitantes, el significado que tiene, aquí en el Ecuador, esta mañana de agosto de 1979. La historia de los pueblos es historia de libertad.”

Entre otras premisas le djo a los medios de comunicación.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

“Buena parte de la aurora que hoy renace en el horizonte la debemos a la opinión pública del país y con ella a los medios de comunicación social. Por principio, antes que por reconocimiento, que también lo consigno, ratifico mi determinación de respetar la libertad de prensa en los términos que democráticamente debe ser respetada toda libertad. Aliento por cierto la urgencia de la responsabilidad compartida en la que la comunicación y la publicidad proyecten la afirmación de valores sustanciales, proscribiendo los que llevan al egoísmo, la superficialidad, el despilfarro y la mediocridad.

“Debemos estar muy conscientes de que no hay pueblo más fuerte que un pueblo informado y orientado y que un gobierno democrático depende, entre otros factores, de la prensa, pero la prensa no puede depender del gobierno.

DESDE SIEMPRE Y HASTA SIEMPRE

21 meses después, el 24 de mayo de 1981, en el Estadio Olímpico Atahualpa, luego de condecorar a los héros de Paquisha, el presidente Roldós, le dice a los ecuatorianos:

“Ecuatorianos, fuimos serios y honestos. Seguimos siendo serios y honestos en todos y cada uno de nuestros planteamientos. Que no sean las palabras sino las obras, las que den el testimonio de nuestras intenciones. Es hora del trabajo, el esfuerzo y la solidaridad, no de los paros, huelgas, amenazas, incomprensión o rumores. Probemos el amor de la Patria cumpliendo cada quien con nuestro deber. Nuestra gran pasión es y debe ser el Ecuador. Nuestra gran pasión, oídme; es y debe ser el Ecuador.   

“Este Ecuador que no lo queremos enredado en lo intrascendente, sino en lo valeroso, luchador, infatigable, forjando un destino de grandeza. El Ecuador heroico que triunfó en Pichincha, el Ecuador de los valerosos de hoy, heroicos luchadores de Paquisha, Machinaza y Mayaicu, inmolados en estas legendarias trincheras. El Ecuador heroico de la Cordillera del Cóndor. El Ecuador eterno y unido en la defensa de su heredad territorial. El Ecuador democrático, capaz de dar lecciones históricas de humanismo, trabajo y libertad. Este Ecuador Amazónico, desde siempre y hasta siempre. ¡Viva la Patria!”.

MEMORIA.

En horas de la tarde de ese día, mientras volaba a Loja, el avión presidencial se estrelló en el cerro Huayrapungo.

Desde aquel fatídico día, cada 24 de mayo, los ecuatorianos también evocamos a Jaime Roldós Aguilera.

Su “Este Ecuador Amazónico, desde siempre y hasta siempre. ¡Viva la Patria!”, sigue resonando en los oídos de los ecuatorianos.

Su muerte sepultó las esperanzas de miles ecuatorianos pero dejó su “CARTA DE CONDUCTA” que recoge la doctrina de respeto a los derechos humanos”.

Desde su primer discurso, una lección que merece ser recordada; su último discurso, lección y denuncia política. Jaime Roldós gobernó como un verdadero estadista respetando los criterios diversos y la opinión pública adversa y construyendo la obra nacional con honestidad y decisión.

PRENSA.

Vale recordar. “No hay pueblo más fuerte que un pueblo informado y orientado”, pero también recordó “que un gobierno democrático depende, entre otros factores, de la prensa”, pero a la prensa le dijo que “no puede depender del gobierno”.

POLÍTICOS.

Debieran entender. “Quienes ofrecen lo imposible y quienes esperan milagros, se engañan mutuamente. Fomentar espejismos para explotar frustraciones, equivale a traicionar la más honda esperanza del pueblo”.

A LOS QUE ODIAN.

Hoy, el odio y el insulto se proclama en las redes sociales. Roldós dijo: “La independencia nacional y el progreso social nunca han sido el fruto de la acción aislada de ningún gobierno, sino el resultado de la firmeza teórica, la honradez política y la perseverancia sacrificada de toda la comunidad. El destino no está hecho; se labra todos los días, sin odio, sin venganza, sin renunciamientos”.

AL PUEBLO.

Juntos debemos trabajar por construir un nuevo tiempo histórico, donde el pueblo no sólo conserve su irrenunciable derecho a autodeterminación, sino también a ejercer su función protagónica en el ejercicio de una auténtica democracia”.

MANTA

Roldós mostró siempre su cariño y respeto a nuestra ciudad. Estuvo en el Colegio Nacional Manta saludando a profesoras y alumnas. Respaldó las iniciativas del alcalde Dr. Alberto Cantos Pinargote, quien fuera su más ferviente partidario. Ambos eran jóvenes de “La fuerza del cambio”, pero no ejercieron el insulto ni la diatriba para demostrar sus verdades.

Nuestro tributo a Jaime Roldós. Nuestra evocación para Alberto Cantos. (Joselías, 2019-05-24)

Julio César Trujillo o vivir hasta el final.

JULIO CESAR TRUJILLO O VIVIR HASTA EL FINAL.

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2019-05-19.

Ibarreño de 88 años, luchador empedernido por los derechos humanos, de manera particular los derechos de la clase obrera y de las personas sin recursos.

Hombre de origen humilde se traslada de Ibarra a Quito para continuar sus estudios universitarios. Como abogado fue insuperable en sus conocimientos jurídicos que le valen ser designado catedrático de la Universidad Central del Ecuador y de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

Fue perseguido y confinado por la Dictadura Militar de los años 70 por reclamar el retorno constitucional. Tras su liberación, lidera la creación del Partido Democracia Popular que, en alianza con el CFP, llevó a la Presidencia de la República, al joven abogado Jaime Roldós Aguilera.

Fue diputado, asambleísta, presidente del Tribunal de Garantías Constitucionales, Defensor del Pueblo, miembro de la Comisión Andina de Juristas y de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Miembro de la Comisión de la Verdad y de la Comisión Nacional Anticorrupción.

Fallece siendo aún, presidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, Transitorio.

Tras asumir la presidencia del CPCCS Transitorio, en marzo del 2018 frente a cuestionamiento por su edad que hiciera la expresidenta de la Asamblea, Gabriela Rivadeneira.

Para diario EL COMERCIO, Julio Cesar Trujillo dijo:

Yo quisiera que ella llegue a mi edad y consiga que los ciudadanos le digan que es vieja pero honrada. Sí, soy viejo, pero la ventaja es que a mis 87 años no tienen nada más que decir que soy viejo. No pueden decirme que soy viejo y ladrón”. “Lo que puedo asegurarles es que no los traicionaremos. No solo porque somos hombres y mujeres de honor, sino porque a mi edad no tengo cómo manchar mi hoja de vida”.

Polémico y confrontador, fallece por una hemorragia intracerebral en el Hospital Metropolitano de Quito, pero deja una enorme controversia política sobre la vigencia o no del CPCCS cuyos miembros fueron elegidos en el proceso electoral del 24 de marzo de 2019.

El célebre médico manabita, Dr. Diemen Delgado García, sobre este óbito, dice: “El alma es el acto de un sujeto natural orgánico que tiene la vida en potencia. La acacia lo espera, señor”. (Joselías, 2019-05-19)

Fotógrafos: “Aún estamos aquí”.

“Aún estamos aquí”.
SOMOS LOS FOTÓGRAFOS PROFESIONALES DE MANTA.

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2019-05-18.

Hola amigos. Los encontré frente a la Iglesia del Divino Niño. Los saludé con efusión y sorpresa. Verlos juntos, me alegraba. Sorpresa, porque casi ya no se encuentran fotógrafos profesionales populares en nuestra comarca. Los celulares los han reemplazado.

Miraron mi sorpresa y sin pronunciar palabras me dijeron “aún estamos aquí”. Antonio Segovia “El Miquito”, Ostacio Salvatierra y Jorge Villafuerte con su hija Marjorie. Con excepción de Marjorie, a los otros tres los conozco desde tiempos atrás, eran pibes con sus cámaras ensayando junto a los viejos profesionales, muchos, fallecidos. Los recuerdo desde que era corresponsal de prensa para El Tiempo de Quito y Agencia Ecuatoriana de Prensa de Guayaquil; en aquellos tiempos cuando había que tomar las fotos de los sucesos, revelarlas rápidamente y sacar las copias para enviar. via terrestre, a Quito y/a Guayaquil.

Por eso me alegré y les pedí participar en esta “asamblea de fotógrafos profesionales de Manta”.

Un fotógrafo o una fotógrafa es aquella persona cuya actividad artística u ocupación consiste en tomar fotografías mediante el uso de una cámara u otro dispositivo capaz de almacenar una réplica bidimensional de la realidad, define Wikipedia.

Una charla amena de sus cotidianidades profesionales con anécdotas del pasado.

“Yo era niño, -dijo “El Miquito Antonio”-, cuando don Joselías nos daba catesismo y narraba los partidos de fútbol en el Colegio San José. “Me acuerdo de Don Víctor”, dijo Jorge Villafuerte, quien narró como asesinaron a su tío cuando fue llamado a tomar fotografías. Y, fueron saliendo temas de toda índole, hasta de política.

Don Víctor es mi padre quien fuera condecorado por el Congreso Nacional declarándolo “Patriarca y Benefactor de Manta” cuando cumplió sus 100 años.

Llegó Grígory y me despedí. Todos nos despedimos. La Asamblea terminó. (Joselías, 2018-05-18)

Celebrar tu vida.

CELEBRAR TU VIDA

Joselías Sánchez Ramos / sjoselias@gmail.com / 2019-04-28.

Celebrar tu vida es para mi importante. La celebro a mi manera entre el pensar el tiempo como una geografia de tus besos y el mirarme en tu mirada perdiéndome en tu sonrisa.

“Déjame quererte”, te dije en mis años mozos. Tu inquieta dulzura sonrió mientras movias la cabeza con picarezca indiferencia. Tus hombros levemente alzaron un “qué me importa” y te fuiste caminando con el compás del viento.

No sé que te ví. No sé que me diste. Eras frescura cada vez que sentía tu presencia.

No pude dejar de caminar desde Tarqui hasta el “8 de Diciembre”, de día, de noche, siempre la canción aquella: “perfume de rosas” con la que el “Jibarito” me recibía cada vez que llegaba al esquinazo de siempre.

Una tarde te decidiste. Mis brazos rodearon tu palpitar precipitado. “La quieres para siempre o la quieres con la aurora”, dijo mi padre. “Para siempre”, respondí, y mi madre sonrió con su mirada tierna.

La tía Pieda aprobó la decisión. Don Richi acogió a los novios y a los contados invitados que el P. Aldo Kansi también bendijo en la vieja Iglesia del Rosario.

El frenesí se desató en Bahía de Caráquez y desde allí, el vendaval arrasó al viento, a la marea y hasta al tiempo que se convirtió en cuatro vidas que crecieron con la alegría a manos llenas.

Una lágrima rodó de tus mejillas. No la pude detener. Se fue con su tía para cuidar a San Pedro que está viejo.

Hoy tienes 70 años (28 de abril). De casados ya sumamos 50 (20 de junio) Tú a los 20 y yo a los 25. Con mis 75 años a cuesta, te repito: “Déjame quererte”. Sonríes. (Joselías, 2019-04-28)

“Manteñidad y terremoto”

MANTEÑIDAD Y TERREMOTO.

Discurso magistral del Dr. Víctor Arias Aroca.
En la inauguracion del II Encuentro 16 A: “Manta, el terremoto y su proyección como ciudad en el siglo XXI” / Manta, 2019-04-15.

De adentro venían, del fondo de la tierra venían, de lo profundo del mar salían, eran como lagartijas, como serpientes eran, como una invasión de lombrices enormes, eran las ondas del abismo que se habían salido, que se nos venían, se nos vinieron encima, nos volcaron, nos fregaron, nos templaron, las olas misteriosas e invisibles fueron tumbándolo todo, estremecieron el mar, la tierra y las balandras, nos pasaron por encima, nos aplastaron, no eran monstruos chiquitos, eran enormes, eran como alacranes grandes caminando sobre nuestras cabezas, abordaron el cuerpo de la gente por 52 segundos, la estrangularon la silenciaron la mataron y después pasaron y en silencio se marcharon, nos dejaron aplastados, fue la noche de los escorpiones solitarios y luego se fueron con su disfraz de terremoto, dejándonos en medio de los gritos de la multitud en paroxismo, luego volvieron, regresaron nos volvieron a mover la tierra y el miedo había congelado el corazón entonces si se fueron, algunas dieron a luz a niños que no verían la luz, debajo de las casas destrozadas, 113 personas fueron sacadas vivas de entre los escombros, 670 muertos, 6. 274 heridas, 28. 678 albergadas, 10. 000 mil construcciones destrozadas en los 4 cantones, 5.000 mil en Manta, 4.000 comerciantes asentados en la Parroquia Tarqui, lo perdieron todo, su plata, sus compras, sus vitrinas, sus sueños y su gloria, ellos lloraron, pero no perdieron las ganas de vivir.

Y otra vez vino el día y otra vez el susto, la alterada biorritmia de la vida, la taquicardia del desencuentro, la contabilidad de la muerte, nos agobia, nos incendia el corazón y nos pone a contar muertos por montones, a sacar muchachas con sus moños de luces que seguían encendidas aunque ellas habían muerto la anterior noche aplastadas por el Edificio Navarrete que se vino todito al suelo, 30 chicas bonitas que atendían a la gente con todo su entusiasta dramatismo no verían el amanecer y desde luego sus padres ya no tendrían un hijo a quien contarle de que color son las estrellas.

Afuera la gente corría, Petronila Balcazar, que vendía dientes de ajo vio que el edificio se le vino encima pero no puso aplastarla porque el ángel de la muerte no la tenía en la lista, entonces corrió hacia abajo, hacia la iglesia pero no la encontró, los santos habían huido de aquella invasión de monstruos sangrientos, nuestra señora del Rosario no la recibió así que se regresó hacia arriba hacia el puente, pero no pudo más y quedó desmayada frente al antiguo Bar Tolos hasta que despertó algunas semanas más tarde en el patio de un hospital ambulante y contó cómo se le vino encima el edificio Pichincha que no la aplastó pero la dejó con el alma ensangrentada.

A esa hora Lizandro Cedeño regresaba de faenas de pesca en su pequeña embarcación conocida como Fibra. Se trata de una canoa grande. Una piragua enorme. Cedeño y sus dos compañeros pescadores sintieron el influjo de la onda mortal que pasaba bajo el agua y creyeron que era una ballena. Pero no era. El mar estaba como encinta. Temblaba. Del fondo del agua surgió una luz muy poderosa, casi divina, tenía el impulso de Dios, me quedé helado, dijo, la luz se elevó al cielo y desapareció, en eso cayó en cuenta que la ciudad de Manta que estaba al frente, había desaparecido. Es que la ciudad se movió algunos metros hacia el Sur, 80 centímetros según el sismólogo Hugo Yépez, quien además asegura que este es uno de los terremotos más graves de la humanidad. Lo cierto es que el terremoto de Ambato de 1948, fue de apenas 6.8 y mató a cinco mil personas. Debemos entender que fue un milagro que no se hayan producido tantas muertes en el núcleo de la tragedia, igual que fue un milagro que la desgracia nos atrapara a una hora y en un día en que los muchachos no estaban en clases, porque si no, algunos ya estaríamos muertos contándole la historia al infinito.

Katty Rezabala era empleada de Todo en Papelería, mujer normal y corriente pero alegre y divertida, no tendría más de 20 años cuando la muerte la besó en la frente pero no la agarró. Ella estaba pensando en su carrera universitaria recién empezada cuando la muerte le hizo señas y empezó el infierno. Apenas logró dar seis pasos tratando de escapar cuando una loza de varios quintales de peso se le vino encima, quedó atrapada entre dos moles de cemento que la inmovilizaron, no podría respirar durante 56 horas de angustia lapidada entre dos paredes enormes, cuando otro sobreviviente quebró un frasco de acetona que hizo el ambiente más irrespirable, pero ella aguantó y puso salir para contar que allá abajo, nunca se supo si era de día o de noche, desde que apareció el animal del terremoto con sus caderas de cascabel y nos petrificó los sueños a los que estábamos afuera y les quitó la vida a los niños que estaban dentro, cuyas voces han entristecido los amaneceres y provocaron el suicidio de todas las gaviotas.

De los 35 empleados que formaron parte de Todo el Papelería, nunca se ha tenido la información completa, Betty Cedeño, que perdió a su hija jovencita en el terremoto, con ese pálpito sagrado que tienen los periodistas y los profetas, imagina que su hija y la mayoría de los atrapados en el edificio Navarrete murieron ahorcados por la asfixia en el remolino de polvo, papel y piedras que los aplastaron y cuyos gritos de angustia no pudieron oírse porque la muerte no dejaba hablar a nadie alarmada como andaba metiendo gente en el saco de la oscuridad y aprovechando el menor descuido para llevarse a la gente de este mundo.

Mientras tanto el caos había sido inaugurado. En la carretera Manta Montecristi se habían formado largas filas de conductores desaforados insultados por otros forajidos que iban más atrás buscando nadie sabe qué cosa pero huyendo del monstruo del terremoto. Se cree que la turbamulta iba hacia el cerro de Montecristi, en prevención del tsunami, eran miles, y otros miles se habían amontonado en la avenida de la circunvalación con rumbo incierto pero todos con la mira hacia el cerro que un tiempo fue sagrado, y entre pitos choques e insultadas avanzaba como una gran culebra que no tenía forma, ni orden, ni ley, ni nada, es que la ley había quedado para la otra vida y en esta hora de la angustia no servía para nada, además que tampoco se sabía qué mismo había ocurrido, qué nos había remecido con tanta fuerza que la ciudad entera había caído y no se podía ver nada porque a esa hora de la noche ya el sistema eléctrico había sucumbido a la desgracia y no había luz, ni radio, ni televisión ni teléfono, nada, por lo que una o dos horas después, cuando ya se habían muerto nuestros chicos de la papelería y volvió alguna señal telefónica recién la gente empezó a entrar en razón pero no en juicio porque otra vez la noticia era que se venía el tsunami y había que huir, de modo que resolvieron no regresar y siguieron sin rumbo en medio de la caravana de la muerte que no llevaba a ninguna parte.

Así nos agarró la madrugada en medio del camino, mientras que los que habían tomado el camino del regreso empezaban a contar cadáveres y recién a entender que no era el gobierno que se había caído, que era un monstruo grande que pisa fuerte y había jugado con la inocencia de la gente y sólo le pedían a Dios que lo injusto no les sea indiferente, y volvimos para calmar a los vecinos, a los chicos del barrio, a los niños que están seguros que los periodistas saben todo en este mundo y por eso este man tiene que traer la noticia de qué mismo había pasado y pasa que desde una motocicleta el motociclista gritaba, se viene el tsunami, el mar está subiendo y la gente otra vez a Montecristi, y corre que te ahogas y ya no sé qué decir a mis vecinos que habían salido con carpas, con toldas con cobijas a media calle, ya que por nada del mundo ellos iban a dormir adentro y desde adentro, desde el fondo, había llegado el infierno que llegó del suelo y nos volvió loca la vida.

La vida en Tarqui era maravillosa. En los años 60 todos eran niños, de modo que ya estaban llenas la escuela Eloy Alfaro, la Sergio Domingo Dueñas y la Ramón Virgilio Azúa. El curandero oficial de la comarca era don Víctor Sánchez que curaba todos los males de este mundo más con su presencia y su alma noble que con esa jeringuilla metálica que quitaba la tosferina pero te arrancaba el alma. El odontólogo oficial ya entrados los 70 era el Doctor José Sornoza Mendoza. Los músicos oficiales eran Guillermo Arias Díaz y Pepe Chonillo, y los intérpretes eran las Gilgueritas, Mariuxi Cantos, Anita Molina, Irlanda Valle, Marisol López, Luz Pachay y Luz Santana, que engalanaban los amaneceres y Picantería el marino era un negocio boyante al igual que la tienda de la Guta. Sobresalía en la esquina central frente a la Sergio Domingo Dueñas, el puesto de revistas de don Humberto Espinoza, que reunía mucha gente durante el día, mientras que en las noches se iluminaba la gran pantalla de los cines Encanto y Faraón y un tiempo el Marinero. Harta madera vendía don Marzo Delgado. Con los años llegó Velboni, llegó Pica, llegó Tía, Llegó Super Akí, Darmacio, y un día llegaron todos los bancos del Ecuador a Tarqui, atraídos por el flujo y reflujo económico que Tarqui había generado con sus grandes tiendas todas hijas de los hijos nativos de Tarqui como Cedepa y Ludepa, como Almacén Cajas, Almacén Marita, Almacén Pepito, Almacén Fioravanti, Picantería Chavecito y desde luego ese pasaje comercial denominado Bazar Lorena, que había nacido un día, en el puesto de revistas de Humberto Espinoza. La magia comercial de Tarqui, no tiene comienzo, pero tendría un final el día 16 de abril de 2016, cuando a las 18h58 minutos se nos paralizó el corazón con la primera pisada del monstruo grande que llegó del mar.

Un Godzilla de 7.8 estremeció la meca comercial de Manta. De los 30 hoteles que levantaron sus hombres, se cayeron 30 y no hemos levantado ni 30 ladrillos. Sus tres escuelas grandes se vinieron en picada y el mercado de Tarqui se hizo trizas. El taxista tarquense que iba con destino a Santa Martha en el sur oeste de la ciudad, fue quien sintió el primer coletazo del dinosaurio que le salió en el camino. Al principio creyó que era una llanta ponchada, el vehículo paró y el chofer bajó pero el conductor pronto comprendió que se había desatado el fin del mundo, entonces trato de subir hacia la Universidad cuando lo agarró el vendaval sin rumbo que venía en calidad de agua convertida en mar que bajaba desde el reservorio de más arriba y tomó hacia la avenida circunvalación que se había convertido en un manicomio y luego de 40 choques, llegó a su casa tres horas después encontrando a sus hijos que lloraban la muerte de su padre al que el perro de la muerte lo soltó de sus fauces y lo arrojó en el río de gente que se había vuelto loca.
Como el tsunami era inminente, las ambulancias iban y venían con las sirenas encendidas sin que nadie supiera hacia dónde iban porque el hospital también estaba caído, la policía envió sus carros policiales a anunciar en los barrios que todo era mentira que el tsunami no vendría, que Godzila no había salido del mar y que entraran a sus casas que no pasaba nada. Pero el pueblo, pobre pueblo, no les paraba bola, porque para ellos el mar ya había bajado 900 metros y se venía la ola.

Al notar la ausencia de su hermano menor, Amaranta Arias entró en llanto y fue la primera vez que pude entender que ella tenía el sentimiento de una gaviota y el alma de cristal. Te amo Nenita porque me devolviste la esperanza. El muchacho volvió para conocimiento de la gente y fuimos felices por un tiempo hasta que otra vez el desconcierto hizo su arribo, con la primera de las cinco mil réplicas que lleva el terremoto.

De acuerdo con la Experta Alexandra Alvarado, entre 2016 y 2017, se registraron 12. 049 sismos en todo el territorio nacional y esta sismicidad se prolonga, por cuanto quedaron reservas de energía que produjo el 16 A, que descargó energía acumulada por 74 años desde mayo de 1942 y los estudios indican que en la franja costera a partir de Bahía de Caráquez existen tres segmentos de acumulación de energía, en espacial en las placas tectónicas de las zonas de Esmeraldas, donde no se registra un gran sismo desde el 19 de enero de 1958, cuando hubo uno de 7. 7 grados.

Para Carlos Martillo, investigador de Geología Marina y Costera de la Espol, los ecuatorianos debemos aprender a vivir con la alta sismicidad como lo logró Chile. En ese país la gente sabe qué hacer ante un sismo. Nuestro sistema no progresa. Los hemos esperado 3 años y no existen indicios de un sistema preventivo que no fuera la alerta temprana de tsunamis que se instaló en Esmeraldas. La justicia chilenó falló en favor de los damnificados del terremoto. Creo que esa será la ruta. No podemos seguir esperando.

El estrapalucio de la tragedia nos congeló la sangre, pero desenterró la solidaridad. De todas partes llegaron las ayudas, en especial los rescatistas de Chile y México que jugaron un rol fundamental en el rescate de la gente atrapada y en la recuperación de los cuerpos. La gente del cuerpo de Bomberos con el señor Sofonías Rezabala a la cabeza no aguantó paro y ayudó a pararse a la gente caída, desatando una tarea titánica y francamente altiva y brava, no hubo rincón dónde no buscaran sobrevivientes y no hubo auxilio que no brindaran a los heridos y a las madres viudas y a los hijos huérfanos. 206 manteños cayeron al precipicio del monstruo desatado y la municipalidad en su memoria elevó una placa con sus nombres que no olvidaremos, mientras que el Presidente de la República abandonaba el viaje europeo para llegar al sitio mismo de la tragedia, descalzarse, llorar a grito herido la huella del siniestro y enterarse en el lugar mismo donde habíamos inaugurado la oscuridad, que la luz del sol podría volver a salir y que los hijos del mar íbamos a hacerle frente a la tragedia.

Pero a tragedia se volvió esperanza, confiamos en nuestros líderes y en nuestro gobierno, se instrumentó la ley de Solidaridad que propuso el Asambleista Carlos Bergman, se lograron ingresos nunca obtenidos por la respuesta solidaria del Ecuador y del extranjero, un promedio de 3.000 mil millones de dólares se juntaron y se creó el Comité de la Reconstrucción. Y la esperanza sigue. El primer informe de Contraloría de finales de 2018, señala un faltante por varios millones de dólares y se ha encausado a los gestores de la infamia. Y la esperanza sigue. El segundo informe, de marzo de 2019, esta vez elaborado por el CPCCS, ha presentado a Fiscalía una investigación que indica entre otras cosas la entrega de un solo contrato por 386 millones de dólares a la familia del Gerente de la Reconstrucción. Y la esperanza sigue. Siguen los pueblos agobiados por la tragedia en la espera sin fin para que se levante el Hospital de Bahía, el de Chone, el de Pedernales. Han pasado tres años, Cuidado la esperanza se transforma en furia, Pedernales no ha levantado ni su propio Municipio; No hemos levantado Tarqui, que es la zona cero de mayor destrucción, y si no fuera por Kirie Bravo y Lucía Fernández, Nuevo Tarqui no se habría realizado y está demostrado que ni la banca pública ni la banca privada, han creado un régimen de crédito especial a los sobrevivientes del terremoto, que, aplastados por la batracomiomaquia de la desgracia, siguen atrapados en la central de riesgo y el régimen callejero del churco, denigrado en las oficinas del gobierno, pero útil para poder vivir.

Esa es la verdad y nadie la puede negar

CULTURA MANTEÑA.-

500 años atrás los nuestros abuelos salieron alegres en la playa de Tarqui a dar la bienvenida al joven aventurero español Bartolomé Ruiz que perdió la memoria deslumbrado por la belleza de la diosa Umiña, una esmeralda gigante en forma de animal con alas que los manteños adoraban como la diosa de la eternidad y ese hombre fue llevado encadenado a España, donde murió en un hospicio convencido que el velamen de una balsa manteña, era un gigante que caminaba sobre el agua y también, al adelantado Pedro de Alvarado, quien el 2 de marzo de 1526 luego de fundar la villa de Manta, se fue disgustado porque los manteños escondieron sus tesoros, ordenando incendiar la comarca y más tarde se produjo el asesinato del príncipe Lligua Tohallí en el sitio de las Golondrinas. Pero el manteño resistió a la conquista y persistió a la muerte. En 1735, nuestros padres salieron a la misma playa de tarqui, a recibir a los sabios de la misión geodésica francesa que, encabezados por Godín y la Condamine, habían venido para medir un arco de meridiano terrestre y anunciar que las tierras manabitas están ubicadas en la mitad exacta del universo.

Al primo de Godín, llamado Jean, le esperaba la leyenda gloriosa de ser parte de la crónica de un amor imaginario, ya que el joven acompañante de la expedición, habiendo llegado a Riobamba, donde habitaba el gran Pedro Vicente Maldonado, recibió la picadura del escorpión del amor y habría de casarse con la joven Isabel de Casamayor, hija del antiguo Corregidor de Lima, quién habría de envolverla en una locura de amor interminable, porque a pocos años de la fastuosa boda celebrada en la catedral de Riobamba, en cuyos registros consta con letras de pan de oro, enterado de la muerte de su madre, el joven esposo inició viaje al Atlántico por la vía del Amazonas y los peligrosos ríos de la sierra y el Oriente, y al no tener noticias de su marido por más de dos años, la esposa armó expedición con 42 personas entre guías, indios y criollos, sus hijos nacidos y su hermano menor. La jungla, las serpientes y la enfermedad devoraron a los expedicionarios incluidos los hijos de la pareja, 41 personas asesinó la selva el frío y el invierno, ella sin embargo sobrevivió superando las picadas de arañas y a las escoropéndolas y fingiéndose muerta para que no la devorara el puma, medio loca y cadavérica unos indios la encontraron en la mitad de la amazonía, convertida en un zombie y la llevaron a la ciudad de Belén, de dónde zarpó hacia Guyana donde efectivamente encontró al amoroso marido, pero habían transcurrido 21 años y ciega de amor y de dolor por los hijos perdidos en la selva, Isabel De Godín envejeció en Francia hasta el final de sus días, atravesada con la daga del remordimiento.

El amor parece guiar la senda de los manteños. Somos seres de luz. Somos hijos del sol, hijos trueno hijos del rayo y la tormenta. Por eso somos inmortales. Ningún terremoto nos va quebrar los sueños. No aguantamos paro y si tenemos que irnos de relajo nos vamos de relajo con la vida y con el que se cruce en el camino, porque la ruta está trazada y esta es la ruta de la grandeza.

Joselías lo sabe decir mejor que yo.

Somos la suma de la humildad y la grandeza.

A eso se refiere el Dr. Verdy Cevallos cuando dice ascender sin peldaños de sangre y volar sin las alas del odio. Y los que se oponen son muñecos del burdo guiñol.

Nuestros personajes tienen más de leyenda que de verdad pero lo son : Absalón Arcentales, el famoso Tan Tan de la novela Sed en el Puerto, es tan visible como Manolo el aguatero y Govea el que sacó a bailar a la esposa del Presidente de la República en el Coliseo de los obreros, Chico México y su campana de colores que animaba el fútbol y Maizón con el viejo ómnibus llamado Don Hugo, nos hablan de una manteñidad que nació con el pueblo llano, pero se abraza con la burguesía porque sólo le importa vivir y ser feliz, después de todo.

Nuestra historia la forjan los periodistas que se hicieron en el raja mano del linotipo, pero iniciaron una ruta que sigue indetenible como Silvio Burbano, Joselías Sánchez, Pedro Vincent, José Camacho, Frank Espín, Pepe Vinueza, Otto Ruperty, Gil Delgado Pinto.

Nuestra historia la hicieron los maestros, Maruja Cedeño, María Antonieta de Andrade, Inés Flor, Elvia Navarro, Gonzalo Andrade, Margarita Kaviedes, Guillermo Navia, Viliulfo Cedeño, Juan Burau Alvarado, Camino y Ronquillo integrados al glorioso colegio Cinco de Junio y al Colegio Manta, son el símbolo de una época que puso al conocimiento como poder supremo de la manteñidad y a amar el influjo de las letras manabitas.

Nuestros poetas grandes como José María Egas y Hugo Mayo, Angélica Flores y Jorge Cevallos, Gustavo Cañizares y Pedro Gil, siguen la senda trazada desde las estrellas, o nuestros narradores como Ubaldo Gil, Franklin Briones, Ramón Chávez, Santos Miranda, Jhon Milton Palma, y también seguimos la hilera trazada, por los líderes populares que alcanzaron la gloria como Luis Valdivieso, Pablo Cornejo, Orley Zambrano y Richard Briones.

Nuestra poesía es perfecta. Desde la canción de las voces infinitas, del gran Horacio Hidrovo, pasando por la romanza de ausencia de Vicente Flor; que inspiran a los vates manteños, Stalin Valdivieso, Manuel Praedes, Damia Mendoza, Galo Holguín, Nixon García, Carlos Coello, y esa pléyade que no deja de brillar por todo lo alto. Cien libros han publicado los manteños entre Mar Abierto y la Tinta Acida.

Somos una legión de gladiadores por la libertad, nadie sabe de dónde hemos llegado, pero probablemente somos los señores de las estrellas, nos inunda la luz, somos guerreros de los amaneceres, el manabita se levanta temprano y usa el machete de su inteligencia para hacer las cosas más perfectas, y nos sale perfecto el dulce de pechiche y la empanada de verde; el rompope y la majada; el manjar de leche y los alfajores; el viche, el corviche, el ceviche y el camotillo; nuestras comidas son perfectas, nuestros artistas cantan hermoso, el pasillo Manabí y la Tejedora; es de oir sino a Eduardo Brito, a Kike vega, a Lilián Suárez y a Abilio Bermúdez; a Juan Alava; A Viviana Alvarado, Tito Macías a Magaly Macías, a Margarita Pilay, nuestra música es perfecta y los besos de la mujer manabita saben mejor porque ellas están hechas, con mermelada de las estrellas y pueden matar de amor por las mañanas.

Los manteños de la nada hicieron una Universidad.

Así que ningún terremoto va a vencernos, por pintado que fuere y vamos a decirle al Gobierno con voz firme, que lo estamos esperando señor gobierno para que nos devuelvan la plata de la Reconstrucción que se la han robado toda.

A usted señor Presidente de la República, que todavía tenemos fe y confiamos y creemos, pero detrás de los sueños está la fuerza de la verdad y con la verdad nos sostenemos.

Al señor Alcalde electo de Manta, que confiamos en su juventud y en su fortaleza, que nos hizo levantar esa bandera de hacerlo mejor, de hacerlo de otro modo, de lograr un gobierno ciudadano, un gobierno transparente, que nos de y que no nos quite; que nos impulse a ser mejores, que nos devuelva lo que se llevó el terremoto; que nos ponga en el mar de los abrazos y no en el mar de Sargazos; que nos haga seguir por rumbo cierto, porque según decía el buen Séneca, “al navegante que no sabe a dónde va, ningún viento le es favorable.”

Somos, seremos, soy.

Hasta siempre.

Víctor Arias Aroca
2019-04-15