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“Hechicera”, una crítica de la obra teatral vista desde Argentina.

“HECHICERA”, OBRA TEATRAL VISTA DESDE ARGENTINA.

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2018-07-04.

Hola amigos. En la tarde del domingo 3 de junio 2018, en el Museo Centro Cultural Manta, el dramaturgo Pepe Rocha puso en escena la obra “Hechicera”. Me correspondió presentar la obra, al dramaturgo, al poeta – escultor, a los actores de la obra teatral y, a través del Facebook trasmití en vivo el desarrollo del drama teatral. Oportunidad para agradecer a Fabián Saltos Coloma por su gran respaldo a las manifestaciones artísticas y culturales de esta ciudad manabita.

La reconocida actriz y autora argentina, Irma Ferrazzi, dramaturgo, productora y presentadora en la TV de su país, se enganchó en mi muro y a través del maestro, escultora y poeta, José Loor, nos hace llegar una crítica de obra de teatro, que compartimos con ustedes.

06_03 Hechicera

CRÍTICA DE “HECHICERA”

La obra teatral “Hechicera” está inspirada en la poesía del poeta y escultor de Manabí, José Loor, y es sumamente original. El verso, el baile, y la música se complementan, logrando un exquisito producto artístico para placer del público. Su temática es un claro homenaje a la tradición del Pueblo Cholo, y una Leyenda que persiste en los versos de Loor; legado mágico, misterioso y cargado de dramatismo.

“Hechicera” es una obra corta, dirigida por el reconocido Director y actor nacional José “Pepe” Rocha. Este jóven y dinámico artista logra con su puesta en escena, fundir diferentes expresiones artísticas y logra así un cuerpo armónico que impacta emocionalmente en el público. Lo hace con sencillez, sin recursos técnicos a veces innecesarios, lo hace a pulmón, priorizando la esencia poética de Loor y las destrezas de cada uno de los artistas que conforman el elenco.

Rocha maneja los hilos de la obra, cumpliendo muy bien el complejo desafío de actuar y cantar su personaje, a cara tapada con una máscara dramática. Dueño de una voz y expresión corporal privilegiados. Un artista completo, de los que quedan en la historia cultural de sus pueblos. Mi admiración incondicional a este exponente del teatro ecuatoriano!

Jose Loor, reconocido internacionalmente como escultor y poeta manabita, sale a escena y destaca en su personaje. Natural y creíble incursiona en el mundo de la actuación. Y lo hace creando en la ficción lo que como artista crea en la realidad: esculturas y pinturas.

Sorprende su serenidad escénica, y a la vez su dramatismo funcional a la obra. Considerando que a veces es más difícil, representar un personaje similar a lo que uno realmente es en la vida real. En el entretejido de la trama teatral, cumple muy bien su trabajo.

La bailarina que interpreta a la “Hechicera”, personaje central de esta puesta poética: Sofía Pincay Lucas, cautiva y eriza la piel con su cuerpo que “habla”, que transmite, que enciende la llama apasionada de la leyenda manabita. Talentosa y exponente genuina de la belleza ecuatoriana, es una pieza clave que suma pasión, movimiento y veracidad a la leyenda Manabí. Desde mi punto de vista, un acierto del director al elegir a la “Hechicera”. Hechicera que hechiza, y lo hace desde el alma. Un trabajo que no se olvida.

Y alguien canta con su bella voz de mujer, que pone marco a la puesta teatral y se mueve con donaire, simpatía y matices que la descubren como una excelente exponente de la música tradicional, Lorgia Zambrano Vélez, su actuación suma y mucho al propósito de la puesta y del autor de los versos. Cumple su rol con excelencia, fluyendo su voz que acaricia los oídos y el alma. La cantante es el océano musical sobre el cual navegan todos los personajes de la “Hechicera”. ¡Excelente trabajo!

El músico, Ernesto Rojas, es una plataforma vital para el desarrollo de la obra. Pepe Rocha aprovecha su talento para darle más realidad a la historia y sumar colorido y bellos sonidos a su puesta; y lo logra. ¡Muy bien hecho!

Resulta satisfactorio disfrutar de esta dinámica Leyenda hecha verso y música. Obra que pone en “tiempo presente” un “pasado de la tradición manabita” y lo hace con el orgullo y la altivez que caracteriza a este Pueblo Cholo, ancestral, mágico y sabio.

Finalmente puedo asegurar que esta obra corta, “Hechicera”, es altamente recomendable para un público de todas las edades y de cualquier nacionalidad. Su poética es de rango universal, atemporal, despierta interés sin fronteras.

06_03 Elenco de la obra

Mi admiración para todos y cada uno de los integrantes de la “Hechicera”, muy especialmente a José “Pepe” Rocha, por poner en escena los versos del reconocido poeta y escultor manabita: José Loor.

¡Muchos éxitos a todo el equipo! Lo merecen. (Firma: Irma Ferrazzi, actriz y autora argentina)

Manabí, identidad y cultura.

MANABI, IDENTIDAD Y CULTURA.

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2018-06-24

Hola amigos. El mundo de hoy vive una contradicción. A la par que se mundializa en la búsqueda de una sociedad planetaria, se refugia también en sus identidades para salvaguardar sus culturas.

Para superar las contradicciones el único instrumento válido es la educación.

Malala Yousafzaí, una joven paquistaní que, siendo niña, fue disparada por los Talibán por el simple hecho de defender la educación de niños y niñas de su pueblo, hace unos pocos años proclamó en la Asamblea General de las Naciones Unidas:

“Un niño, un profesor, un lápiz y un libro pueden cambiar el mundo”

MANABÍ, 194 AÑOS.

Mañana, 25 de junio, cumplimos 194 años de nuestra creación como provincia. Observad. Surgimos como provincia seis años antes del Ecuador republicano.

Manabí es un territorio en el que habita un colectivo humano que, a lo largo de varias centurias, más allá de la llegada de los españoles, hasta nuestros días, ha fraguando una vigoriza identidad cultural, una filosofía propia, economía y espiritualidad, propias, que enraízan al hombre con la tierra para configurarlo como “manabita”.

Sostengo que en este manabita confluyen poderosamente:

1) El pueblo cholo, como heredero de las culturas ancestrales, vinculado al mar y a la franja costera cercana, en cuyo entorno es pescador y navegante; agricultor, comerciante y artesano; actividades con las cuales construye su filosofía, economía y espiritualidad. Y,

2) El pueblo montuvio, como resultado del proceso de fusión de hombres y mujeres de diferentes regiones y culturas, a lo largo de los siglos 16, 17 y 18. Esta fusión se consolida a inicios del siglo 19 y se convierte en una identidad y cultura propias vinculada con el monte y con la vida, sustentos de su filosofía, economía y espiritualidad.

Esta confluencia de dos pueblos es la razón de ser, de estar y de convivir juntos como una región chola – montuvia en el Ecuador plurinacional del siglo XXI.

M24 Manabitismo

IDENTIDAD Y CULTURA.

La identidad es la respuesta a ¿quién soy?
La cultura es la reafirmación de lo que soy.

La identidad es la suma de nuestras pertenencias. Es el conjunto de elementos en común que nos diferencia de los otros. Este sentido de pertenencia se construye a partir de la mirada que el otro tiene sobre nosotros.

Nuestro apellido es la identidad; nuestro apellido tiene el sentido de la pertenencia. Pertenecemos a una familia.

La cultura es el conjunto de informaciones y habilidades que posee un individuo.
Es el conjunto de rasgos distintivos, espirituales, materiales y afectivos que caracterizan a un grupo social, a una colectividad, a una sociedad, de otras.

Es un sistema de valores, creencias, tradiciones, modos de vida y derechos que caracterizan a un pueblo.

La cultura es algo vivo. Manabí es una identidad cultural. Un sentido de pertenencia, un sistema de valores que conviven en la libertad, el trabajo creador y la generosidad. A esos, algunos sociólogos llaman “riqueza humana”.

Es la identidad cultural de Manabí, un pueblo superior donde conviven cholos y montuvios.

CONCLUSIÓN.

Repetiré lo de Malala Yousafzaí: “Un niño, un profesor, un lápiz y un libro pueden cambiar el mundo”.

Manabí puede cambiar al mundo. Requiere de un pueblo educado y con conocimientos científicos.

Para ello, considero que maestros, periodistas y políticos, deben comprometerse con la educación de los niños y jóvenes de Manabí para mantener nuestra identidad cultural como la provincia chola – montuvia del Ecuador plurinacional del siglo XXI. Los maestros educan el futuro. Los periodistas informan el presente. Los políticos gestionan el presente y deciden el futuro. (Joselías, 2018-06-24)

Manabí en la fiesta de la palabra, FILL Quito 2017.

MANABÍ EN LA FIESTA DE LA PALABRA, FILL QUITO 2017.

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com  / 2017-11-18.

La identidad cultural de Manabí, en todo su esplendor, durante 10 días, en la X Feria Internacional del Libro y la Lectura Quito 2017 que se inició el 10 y culmina el 19 de noviembre.

Nadie nos contó. Lo observamos. Lo recorrimos. Dialogamos con sus gestores culturales, escritores y artistas. Abrazamos a nuestros amigos. Conversamos con los visitantes.

El pabellón de Manabí, en el ingreso del Centro de Convenciones Bicentenario, fue el más llamativo. Caña guadua, sombreros de paja toquilla tejidos en vivo por el artesano Jhony Chávez, su stand de libros, la pintura trabajada por Ivo Uquillas, el diálogo de don Pascual con Grace y los amorfinos desbordando los contrapuntos para explosionar en carcajadas.

15 Manabi es todo

Lo que llegaban eran recibidos por Eloy Alfaro, el cholo presidente nacido en Montecristi. Allí, el museo rodante de Ciudad Alfaro presentaba al héroe símbolo de la libertad y el hacer patria.

LA ORALIDAD.

Don Pascual (Raymundo Zambrano) y doña Grace (Macías), a más de sus dos presentaciones oficiales se pasearon por todo el pabellón demostrando el valor cultural de la oralidad manabita.

15 Libros manabitas FILL

ESCRITORES, MÚSICOS Y POETAS

Desde Yury Vladimir Palma y sus “Mentaos de la Manigua” hasta María Isabel Silva y Libertad Regalado recreando las culturas ancestrales y “la fibra que escribió la historia”.

En la clausura, los Hermanos Mera” demostraron la fibra artístico – musical del Manabí profundo que se recrea en las tabladas conversando con luna y escribe canciones con las olas y el viento marinero.

Fidel y Ernesto Intriago, el fabulista Gilber Alcívar, Alexis Cuzme, Pedro Gil, Luis Enrique Medina, Horacio Mendoza, describieron a Manabí en todas sus facetas.

Fidel, escritor, cineasta y presidente de la Casa de la Cultura de Manabí; Ernesto, su hermano, periodista, diseñador gráfico y poeta; Gilber, poeta, decimero y fabulista; Alexis, poeta, periodista cultural, cronista de cine, editor de Marfuz y de la editorial Mar Abierto; Pedro, poeta y cuentista, una voz diferente en la poesía ecuatoriana; Luis Enrique, cuentista, guionista y fotógrafo; Horacio, poeta reconocido que le canta el amor en las barriadas de Portoviejo.

PINTURA E ILUSTRACIÓN.

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Ivo Uquillas, pintor, escultor, poeta y hasta músico quien sostiene que la cultura manabita no se ha adormecido; trazó una pintura en vivo.

“He llegado para disfrutar de la vida e interactuar con los visitantes” dijo mientras presentaba su libro “Boceto” con la portada en blanco; quien compraba el libro, el autor le hacía dibujo en la portada en blanco.

También estuvo Érika Uscátegui con sus ilustraciones manabitas retratando su realidad mientras se interpretan sus dibujos.

NUESTRAS POETAS

En la tarde del jueves 16, en la Sala Carlota Jaramillo, un “Encuentro con la poesía” protagonizado por Yuliana Marcillo, Diana Zavala, Roxana Delgado Perero, Liliana Arcentales y María Belén Muñoz, reflejando las nuevas tendencias de la producción poética que Manabí describe a través de la mujer y las letras.

Yuliana, poeta, narradora y periodista. Diana, cronista, cuentista, editora y periodista. Roxana, poeta y gestora cultural. Liliana, poeta, escritora y abogada. María Belén, escritora y poeta, directora del departamento de cultura de la Universidad de Manta. 

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LOS OLVIDADOS.

Los olvidados no fueron olvidados. Fabián nos concentró a todos, armó el escenario y allí, en el Pabellón de Manabí, se presentaron tres obras: El cuento “La Guacharaca Inteligente” del ecologista Daniel López, director de la Fundación Nueva Vida que protege el cerro Montecristi; “Auxilio, el planeta en exterminio” de Bernardo Avellán, otro ecologista que lucha por salvar la vida; y “Criollismo mágico” de Santos Miranda Rojas, presidente de la Federación Hispanoamericana de Escritores.

CHOLERÍA.

Manabí es una nación chola – montubio, sostengo en todos mis encuentros. Mi charla, en la mañana del jueves 16, en la Sala Pablo Palacio, versó sobre “El cholo del litoral ecuatoriano en el Ecuador Plurinacional del siglo XXI”.

MANABÍ.

Es una provincia extraordinaria. Es una tierra mágica con su mula ciega, sus designios, su hombre y un río o su sed en el puerto, mientras los animales afirman el poder de la palabra repitiendo al poeta montubio en unos bocetos sin portada mientras le trenzan el cuello al cisne blanco.

Es que, desde la montaña, siete puñaladas no son nada, en la palabra nueva de Ciudad Hecatombe, porque hay como un llamado “Construyamos paz” en los rostros de la felicidad con una carne tierna y otros platos.

Para mí, “Manabí tiene la alegría pintada en todos los rostros. Es como si Dios se posara en Manabí cada mañana y cada atardecer para recogerse en la paz y la libertad” (Joselías Sánchez Ramos)

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Manabí y la X Feria Internacional del Libro – Quito 2017

MANABI EN LA X FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO – QUITO 2017.

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2017-11-08.

Manabí tiene la alegría pintada en todos los rostros. Es como si Dios se posara en Manabí cada mañana y cada atardecer para recogerse en la paz y la libertad” Sanchez Ramos Joselias en la Feria Internacional del Libro Quito 2017.

La X Feria Internacional del Libro – Quito 2017 está lista en el Centro de Eventos Bicentenario desde el viernes 10 al domingo 19 de noviembre. http://filquito.com/

Lleva el nombre del escritor guayaquileño José de la Cuadra en homenaje a su obra y su trayectoria.

Manabí será la gran protagonista de esta Feria, todas sus expresiones culturales se darán cita en el Centro de Convenciones Bicentenario”, sostiene Pérez Torres.

Sin embargo, en la agenda virtual que circula, se omitió inicialmente a los representantes manabitas obligando a una campaña contra la invisibilización de la provincia invitada. Parece que todo está corregido.

La mujer será también la gran protagonista. La mujer en sus facetas como lectoras, editoras y escritoras. Estarán presentes, entre otras, Marina Colasanti, Premio de literatura infantil 2017; Magela Baudoin, ganadora del premio García Márquez de cuento; la española Lara Moreno, la uruguaya Fernanda Trías y la cubana Marilyn Bobes.

La Feria presenta 250 eventos literarios y 70 stands de librerías con los títulos más destacadas de las editoriales nacionales e internacionales. El público podrá interactuar con los autores y escritores invitados en una amplia agenda cultural. Se busca fomentar el hábito de la lectura en nuestro país.

La “Noche del libro” será el 16 de noviembre.

08 Stand Manabi

MANABÍ

Mientras el Ministerio de Cultura y Patrimonio dice que Manabí es invitado de honor, Edgar Allan García, del Plan Nacional de Promoción del Libro y la Lectura en la Feria del Libro, dice que Manabí será la gran protagonista.

Yo creo que la mejor forma de ayudar a una provincia que ha sido golpeada por este fenómeno natural (terremoto del 16 de abril de 2016) y que ha repercutido en ámbitos sociales y culturales es precisamente dando un espacio particular en vista de que Uruguay declinó su invitación”, señaló el señor García en publicaciones oficiales de la Feria.

Agrega: “Manabí es un crisol de elementos culturales, es donde se asentó la cultura más antigua de nuestro país, la Valdivia. Por consiguiente, Manabí tiene una riqueza cultural y arqueológica enorme, además de que es el lugar donde floreció el sombrero de paja toquilla que este momento recorre el mundo. Cabe destacar su rica tradición oral, como cuentos amorfinos, que necesitan ser rescatados”.

Fidel Intriago, presidente de la Casa de la Cultura de Manabí afirma que es un orgullo para los manabitas ser los invitados de honor en esta Feria. “Así se reconocerá la importancia de la cultura manabita y se reivindicará a la misma como una potencia literaria”, enfatiza.

María Isabel Silva Iturralde, presidenta ejecutiva del Centro Cívico Ciudad Alfaro (Montecristi) destaca que la Feria “Es la oportunidad de presentar la otra cara de esta extraordinaria provincia frente al pasado terremoto de abril 2016”.

El escritor mantense, Santos Miranda Rojas, me confirmó que su obra “Criollismo mágico” será presentada en la mañana del jueves 16 de noviembre en la Sala 1 “Pablo Palacio”.

En esta Feria Internacional del Libro, yo afirmo: Manabí tiene la alegría pintada en todos los rostros. Es como si Dios se posara en Manabí cada mañana y cada atardecer para recogerse en la paz y la libertad”. Sanchez Ramos Joselias.

 

“El pueblo cholo del litoral ecuatoriano en el Ecuador Plurinacional del siglo XXI”.

Ponencia: “El pueblo cholo del litoral ecuatoriano en el Ecuador Plurinacional del siglo XXI”.

Ponente: Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / Biblioteca del Museo Centro Cultural Manta, Ecuador. / 2017-10-11.

00.2 Cholo y cholos

Resumen.

La investigación aspira demostrar la existencia real y afirmativa del pueblo cholo del litoral ecuatoriano cuya presencia en este territorio es anterior a la presencia del pueblo afro ecuatoriano y del pueblo montuvio; que el pueblo cholo proviene de los pueblos ancestrales y originarios, aún más antiguos que los de la sierra y de la Amazonía, pero que, en este Ecuador plurinacional del siglo XXI es un pueblo constitucionalmente invisibilizado.

Abastract.

The research aims to demonstrate the real and affirmative existence of the Cholo people of the Ecuadorian coast whose presence in this territory is prior to the presence of the Afro-Ecuadorian people and the montuvio people; which comes from ancestral and original peoples, even older than those from the sierra and Amazon, but which, in this plurinational Ecuador of the 21st century, is a constitutionally invisible people.

Palabras claves.

Constitución, pueblo, cholo, cosmovisión, invisibilización, derecho.

Introducción.

Una reflexión sobre el pueblo cholo del litoral ecuatoriano, desde su identidad cultural, como marginado y constitucionalmente invisibilizado en el Ecuador plurinacional del siglo XXI, implica abordar su estudio desde dos niveles mínimos: El uno, de manera general, como pueblo cuya cholería es resultante histórico, de allí la necesidad de su recuperación, conocimiento y proyección cultural en el marco de la plurinacionalidad ecuatoriana; y el otro, más preciso, sobre su valor social como pueblo que aporta sustancialmente a la economía regional al ejercer la pesquería, agrocomercio y artesanía como actividades plenas del desarrollo humano de la mancomunidad del Pacífico.

Esta ponencia forma parte de un largo trabajo de investigación que, en una primera reflexión aborda su conciencia de pueblo sometido al ostracismo constitucional del Ecuador plurinacional del siglo XXI como resultado de una educación unidireccional que analiza patrones preestablecidos de la sociología histórica del Ecuador.

A ello se agrega la fijación intelectual de que el cholo es un “indígena de la costa” que debe responder a las políticas del indigenado andino, en unos casos, o a la supuesta transculturización de un mestizaje inexistente.

La investigación recoge y analiza la supuesta transculturización desde el proceso de resistencia de los pueblos originarios, el Manteño, de manera específica, a la invasión española en 1535; y al proceso de apropiación de formas de hablar, vestir, comerciar e incluso creencias que tienen lugar en la costa del hoy Ecuador, durante la Colonia.

A través el estudio surge el término “cholo” con una connotación de desprecio, humillación y marginación que se va transformando en un término de identidad y cultura, hasta convertirse en una condición de auto identidad de los habitantes de pueblos y ciudades identificados como “cholos”.

00.3. cholo pescadorProblematización.

Invisibilizados desde la Colonia, marginados del poder público, despreciados por el color canela de su piel, pero seguros de sus ancestros, recreando su cultura y ejerciendo su heredad en el mar y en la tierra, el pueblo cholo del litoral ecuatoriano convive ya en la segunda década del siglo XXI con una Constitución del Ecuador Plurinacional, que no lo reconoce específicamente como pueblo, a pesar de que su presencia es real y afirmativa.

Objetivos.

Frente a este problema se plantean tres objetivo

Uno, mostrar una cosmovisión del ser, estar y convivir del cholo del litoral ecuatoriano cuya presencia en el territorio del Estado es anterior a la presencia del pueblo afro ecuatoriano y del pueblo montuvio.

Dos, demostrar que el pueblo cholo proviene de los pueblos ancestrales y originarios, aún más antiguos que los de la sierra y de la Amazonía.

Tres, concienciar a los ciudadanos y sus familias, sobre el por qué, el pueblo cholo del litoral ecuatoriano debe ser incluido en el artículo 56 del capítulo cuarto de la Constitución de la República del Ecuador.

Marco de referencia o estado del arte.

Constitución.

El Art. 56 de la Constitución de la República del Ecuador.

“Las comunidades, pueblos, y nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano, el pueblo montubio y las comunas forman parte del Estado ecuatoriano, único e indivisible.”

A pesar que el pueblo cholo está invisibilizado en la Constitución de la República, su presencia en la cultura nacional es visible y trascendente desde lo local, nacional hasta mundial.

00.4 Cholo faenandoPueblo cholo.

El pueblo cholo del Ecuador es nativo de la región litoral.

Estudios de arqueología, antropología y sociología destacan la existencia del cholo costeño como descendiente directo de las sociedades prehispánicas que dominaron el litoral desde Manabí, Santa Elena, Guayas, Los Ríos, hasta El Oro.

Existe desde antes de la estructuración del pueblo montuvio del Ecuador y de la presencia del pueblo afroecuatoriano que se inserta desde la Colonia en la costa norte de la actual provincia de Manabí para posteriormente asentarse en lo que es hoy Esmeraldas y el valle del Chota.

Cosmovisión y cultura.

La cosmovisión del pueblo cholo lo vincula con el mar y con las tierras cercanas de la costa ecuatoriana. A lo largo de la costa es identificado como pescador, artesano y con una agricultura de subsistencia. En estas actividades, ha creado su economía y su cultura, sus festividades sincréticas, y ha fortalecido sus familias.

Su cosmovisión es resultado de las culturas precolombinas que le precedieron y de las cuales es originario, desde hace 10.000 aC, con La Vegas en Santa Elena, la cultura Valdivia, Machalilla, Chorrera-Engoroy, Bahía, Guangala y Manteña que es la última cultura y la del encuentro con los españoles.

A partir de esta cosmovisión el pueblo cholo ha forjado su cultura su identidad y su cultura.

La cultura chola es un conjunto de comportamientos, costumbres, valores, simbolismos y significados, modos de trabajo y relación social que caracteriza la vida de los pueblos cholos de la costa ecuatoriana.

Patrimonios.

Artesanía. El arte de tejer la paja toquilla para confeccionar el sombrero es un “Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad” reconocido por la UNESCO desde el 5 de diciembre de 2012, arte y patrimonio que el pueblo cholo del litoral ecuatoriano lo viene ejerciendo desde hace 4.000 aC. Este patrimonio que contribuye al fortalecimiento de la cultura del Ecuador de hoy.

Festividad. La Fiesta de San Pedro y San Pablo es un “Patrimonio cultural inmaterial del Ecuador”. Así lo estableció el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, el 28 de junio de 2007.  Es una fiesta del sincretismo de la cholería de la costa ecuatoriana que transformó la tradicional fiesta de la cosecha y su veneración al mar, en una fiesta religiosa del catolicismo colonial originando una celebración sincrética conocida como Fiesta de San Pedro y San Pablo que, a pesar de los esfuerzos del clero, por desaparecerla, es cada día más vigorosa en pueblos que la han convertido en fortaleza de su identidad cultural.

Pesca. El arte de la pesca del cholo pescador artesanal, dada su ancestralidad milenaria, debería ser declarado por la Unesco como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Afirmación de la investigadora brasileña, Dra. Ruth Vianna, quien permaneció dos años estudiando a los pescadores de Manabí.

Cholo pescador.

El cholo hereda de sus padres y trasmite a sus hijos las experticias pesqueras que los identifican y con cuya actividad sustenta la economía de su familia y de su pueblo. El pueblo cholo de Manta, en los últimos 35 años, desde 1980, ha convertido a esta ciudad en el principal puerto pesquero del Ecuador.

Cholo montonero.

Son los cholos de Colorado, Montecristi, los primeros montoneros que acompañan a Alfaro en su primera revuelta de 1864 y, al grito de ¡Viva Alfaro, carajo! lo acompañan durante 31 años en la revolución más larga y victoriosa de la historia ecuatoriana.

El gran poeta manabita, Horacio Hidrovo Peñaherrera, le canta al cholo:

“El cholo se levantó en Colorado

Al Águila Roja siguió en la jornada

Agitó el machete y a la revolución cantó

¡Viva Alfaro, carajo! ¡Viva Alfaro, carajo!

Se levantó fusilado en la plaza de Montecristi

Isabel no lloró, se mordió la rabia chola.”

Cholos presidentes de la República.

Dos cholos presidentes de la República constan en la historia. El cholo Eloy Alfaro, nativo de Montecristi; y el cholo Leonidas Plaza, nativo de Charapotó.

Precursor de la reforma agraria.

El cacique de Xipixapa, Manuel Inocencio Parrales y Guale, se  adelantó dos siglos en la Reforma agraria al proponer las políticas que presentó ante la Audiencia de Quito, luego ante el Virrey de Santa Fe y la Corte de Madrid en un memorial del 22 de octubre de 1793, obteniendo una cédula de amparo el 17 de febrero de 1794, protestando en defensa del indigenado costeño, hecho que culminó con el reconocimiento de las tierras de común, de los habitantes de la región con la expedición de la Cédula Real a favor de los indios en común de Jipijapa el 2 de agosto de 1780.”

Esta Cédula disponía la prohibición a los españoles a transitar o establecer en estas tierras.

El historiador José Arteaga Parrales lo considera el primer agrarista de América y la Asamblea Nacional del Ecuador, el 11 de octubre de 2011, lo declara “Precursor de la reforma agraria y defensor de los indígenas de la costa ecuatoriana”.

Formulación de la pregunta

¿Por qué el pueblo cholo del litoral ecuatoriano no consta en el Art. 65 de la Constitución de la República del Ecuador plurinacional del siglo XXI?

00.5 Gilberto de la Rosa - Museo Cancebi

Resultados.

El estudio histórico analítico nos configura a una Asamblea Constituyente del 2008 integrada por constituyentes educados en una historia unidireccional, incapaces de percibir que se reunían en el pueblo cholo de Montecristi.

Ellos redactan la Constitución de la República en que se excluye al pueblo cholo del litoral ecuatoriano, texto constitucional que, en referéndum de octubre del 2006, es aprobado por el pueblo ecuatoriano.

En la Constituyente de Montecristi no se atendieron nuestras múltiples solicitudes. Aminta Buenaño fue la única voz constituyente que clamaba por el reconocimiento de los pueblos montuvios y cholos.

Nueve años después, aún resuenan sus palabras. “Alfaro que dio a los indios, a los negros y a los montubios, una bandera de lucha, que fue profundamente incluyente, reconocedor de un país diverso, sentiría vergüenza por la exclusión de cholos y montuvios.

Finalmente, el pueblo montuvio fue incluido en el Art. 56. El pueblo cholo fue desechado. Desde el 2008 comenzó su invisibilización constitucional.

En este Estado, único e indivisible, del que habla el Art. 56, prospera la marginación del cholo del litoral ecuatoriano.

La reacción.

Los pueblos del litoral ecuatoriano reaccionaron.

En ese mismo año, 2008, el Municipio de Manta, pueblo de cholos, mediante Ordenanza resuelve celebrar el “Día del cholo” el 11 de octubre de cada año. Aquel año se desfiló por las calles demostrando su presencia, existencia y afirmación.

Esta fecha del 2017, nos reúne también, para inaugurar el “Café cultural” de la Biblioteca del Museo Centro Cultural Manta, convertido ya en la Casa de la Cultura de los mantenses.

En el año 2011, el pueblo cholo de Santa Elena convoca a los pueblos cholos de El Oro, Guayas, Los Ríos, Esmeraldas, Manabí y conforman la Federación Nacional del Pueblo Cholo del Ecuador, la FENAPUCHODEC.

El Sr. Gilberto “Moises” De la Rosa Cruz, Presidente de la Federación Nacional del Pueblo Cholo del Ecuador –FENAPUCHODEC- ha solicitado al Gobierno Nacional se apruebe y ponga en consideración del pueblo ecuatoriano la siguiente pregunta:

“¿Está usted de acuerdo que el cholo ecuatoriano sea reconocido como pueblo en la Constitución de la República del Ecuador?”

En el año 2016, el pueblo cholo del Municipio de Puerto López, a través de su GAD municipal, aprueba Ordenanza disponiendo que el 11 de octubre, igual que en Manta, se celebre el “Día del cholo”.

Día del cholo.

En este Día y en esta celebración vale recordar una frase muy intelectual entre los letrados:

 “Los pueblos originarios no necesitan fechas alusivas. Necesitan respeto y leyes que protejan su identidad y cultura”.

Pero, en el Ecuador plurinacional del siglo XXI, el pueblo cholo del litoral ecuatoriano no tiene el respeto ni la protección de las leyes. Se invisibiliza su identidad y su cultura.

Método y técnicas de investigación.

Este trabajo se sustenta en la investigación cualitativa con prevalencia del método histórico – analítico – descriptivo.

Se utilizan como técnicas de investigación desde la observación científica a las técnicas bibliográficas, entrevistas y conversatorios.

Conclusión.

  1. El pueblo cholo del litoral ecuatoriano requiere ser constitucionalizado y asumido como una realidad cultural del Ecuador plurinacional del siglo XXI.
  2. El pueblo cholo proviene de los pueblos ancestrales y originarios. De ellos hereda su cultura, conocimientos científicos y tecnologías para la navegación, la pesca, la agricultura, el comercio y las artesanías, que sustentan su economía.
  3. El cholo del litoral ecuatoriano, originario de las culturas ancestrales, habita este territorio mucho antes de la presencia del pueblo afro ecuatoriano y del pueblo montuvio.
  4. La cultura chola del litoral ecuatoriano es resultado de un largo proceso de resistencia al invasor y apropiación de sus modos de hablar, vestir, comerciar e incluso creencias con las que fue creando su identidad cultural sin mestizaje durante la colonia y la República del siglo XX. Desde inicios del siglo XXI se inicia un proceso de auto identificación de todos o de la mayoría de quienes viven en pueblos y ciudades identificadas con la cultura chola del litoral ecuatoriano.
  5. El pueblo ecuatoriano debe concienciarse sobre la existencia y presencia del pueblo cholo del litoral para respaldar su inclusión en el artículo 56 de la Constitución de la República del Ecuador. Han pasado nueve años desde su vigencia, se han planteado múltiples enmiendas, pero ninguna de ellas observa el reconocimiento de esta pluralidad ecuatoriana: el pueblo cholo del litoral.

Recomendación.

  1. Al Estado ecuatoriano, para que reconozca la existencia del pueblo cholo del litoral ecuatoriano.
  2. A la Asamblea Nacional, para que resuelve una enmienda e incluya al pueblo cholo del litoral ecuatoriano en el Art. 56 de la Constitución de la República.
  3. A la Academia, para que promueva el compromiso de sus docentes y estudiantes en la reafirmación de Manabí como la provincia chola – montuvia del Ecuador del siglo XXI.
  4. A la Federación Nacional del Pueblo Cholo del Ecuador, con asiento en la provincia de Santa Elena para que persista en su misión de incluirlo en el texto constitucional.
  5. A los medios de comunicación, que investiguen, reflexionen y se comprometan para superar la invisibilización constitucional de un pueblo libre, digno y altivo como es el pueblo cholo del litoral ecuatoriano.

00.6 Cafe cultural MCCM

Referencias:

ALVAREZ, Aurelio; ALVAREZ, Silva G.; FAURÍA, Carmen; MARCOS, Jorge G. (1995), “Primer Encuentro de Investigadores de la Costa Ecuatoriana en Europa”. Ecuador, Ediciones Abya Yala, Cayambe.

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ANEXO.

El pueblo cholo. Una cosmovisión en el Ecuador intercultural y plurinacional del 2016

Dialogo con Joselías

El pueblo cholo. Una cosmovisión en el Ecuador intercultural y plurinacional del 2016.

Por Joselías Sánchez Ramos (*) / Manta, 2016-10-12

Resumen

Un ensayo que plantea la inserción del pueblo cholo del Ecuador en la Constitución de la República y reseña una cosmovisión del ser, estar y convivir del cholo del litoral ecuatoriano cuya presencia en el territorio del Estado es anterior a la presencia del pueblo afroecuatoriano y del pueblo montuvio para demostrar que sus ancestros habitaron el territorio precolombino y asumen su actual connotación étnica como resultado de un proceso de resistencia al invasor español e integración al modo de ser del español sin perder su identidad ni memoria histórica.

Abstract

An essay posed the insertion of cholo people of Ecuador in the Constitution of the Republic and review a worldview of being, living and live the cholo the Ecuadorian coast whose presence in the territory of the State predates the presence of the Afro-Ecuadorian people and people montuvio to prove that their ancestors inhabited the pre-Colombian territory and assume its current ethnic connotation as a result of a process of resistance to the Spanish invaders and integration into the Spanish way of life without losing its identity and historical memory.

Palabras claves

Cholo, cosmovisión, interculturalidad, plurinacionalidad, arte, pesca, patromonio.

Introducción

Invisibilizados desde la Colonia, marginados  del poder público, despreciados por el color canela de su piel, pero seguros de sus ancestros, recreando su cultura y ejerciendo su heredad en la tierra y en el mar, el pueblo cholo del litoral ecuatoriano convive ya en la segunda década del siglo XXI con una Constitución del Ecuador que no lo reconoce específicamente como pueblo a pesar de que su presencia es real y afirmativa.

El cholo del litoral

El cholo costeño es descendiente directo de las sociedades prehispánicas que dominaron el litoral desde Manabí, Santa Elena, Guayas hasta El Oro. En Esmeraldas está la afroecuatorianidad que se inserta desde la Colonia al territorio de lo que hoy es República del Ecuador

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José Parrales, 92 años, viejo pescador de Tarqui, Manta, que cada mañana moja sus pies en el mar porque para ellos el mar es sagrado.

De sus ancestros heredó el profundo conocimiento que posee sobre su medio ambiente y la explotación racional de los recursos naturales circundantes a su entorno.

Los habitantes nativos, frente al español invasor, ejercieron dos momentos que configurna al pueblo cholo del litoral ecuatoriano: uno de resistencia y otro de integración.

Resisten al invasor quien destruya sus pueblos al no encontrar oro ni plata En Jocay (Manta) no encontraron la esmeralda llamada Umiña y ahorcaron al Lligua Tohalli. Pueblo de culrura superior no aceptó ser sometido prefiriendo morir o huir, Huye a las montañas desde donde volverá cuando el español abandona estas tierras para establecer en la Sierra ecuatoriana. Tan sólo quedan 20 familias españolas en Portoviejo.

El cacique Manuel Inocencia Parrales y Guale llega hasta el Rey de España quien le reconoce la propiedad de la tierra de su pueblo desde Xixixapa hasta el Sur disponiendo que los españoles no podían ingresar a estos territorios.

Con estos derechos y la cercana conviviencia, los nativos ejercen la integración y en el intercambio comecial van asumiendo sus formas de vestir, aprenden su idioma que lo hace suyo, su religión a la que agregan sus propias creencias. Pero, no hay mestizaje porque los nativos permanecen en sus localidades donde ejercen su vida familiar y social con los pueblos nativos vecinos.

En este aislamiento en los territorios costeños frente al mar, el nativo asume su libertad, uniones familiares, fiestas, creencias y tradiciones, actividades económica como la pesca, confecciòn de sombreros, produccion de sal, cría de ganado y/o  actividades agrícolas; y ejerce su patrimonio cultural siendo despectivamente llamado “cholo” porque ya no era el nativo aborigen sometido ni el mestizo heredado por la unión con los españoles.

Constituciòn de la República

La constitución de la República lo invisibiliza. El Art.  56 establece: “Las comunidades, pueblos, y nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoria, el pueblo montubio y las comunas forman parte del Estado ecuatoriano, único e indivisible.”

En este Estado único e indivisible prospera la marginación del cholo del litoral ecuatoriano. A pesar de nuestra permanente petición para su reconocimiento, en Montecristi, pueblo de cholos, los asambleistas constituyentes no miraron ni su entorno.

El pueblo cholo surge, permanece y se proyecta en el actual territorio del Ecuador desde mucho antes que llegaran los afroecuatorianos en 1570.

El pueblo cholo surge, permanece y su proyecta en el actual territorio del Ecuador desde mucho antes que llegaron los inmigrantes europeos que se establecen en las montañas del litorial ecuatoriano confomando al pueblo montuvio.

Afroecuatorianos y montuvios son reconocidos constitucionalmente. El pueblo cholo del litoral ecuatoriano es invisibilizado en la Constitución de la República.

Cosmovisión

A lo largo de la costa ecuatoriana el cholo es identificado como pescador y, en esta actividad ha creado su economía y su cultura, sus fiestas sincréticas como la de San Pedro y San Pablo y ha fortalecido sus familias.

Hoy, desde Manabí, en este Día de la interculturalidad y plurinacionalidad del Ecuador (12 de octubre) recordando a Horacio Hidrovo Peñaherrera le cantamos a los cholos manabitas y ecuatorianos.

En Manabí es la fiesta del cholo, es la fiesta del montuvio.

No hay fiesta más grande que poder gritar hasta que se rompan las palabras;

Y decir: ¡soy manabita!

El grito suena como la voz del mar enfurecido,

O como una tempestad en el vientre de una montaña.

Y es como afirmar: ¡soy cholo, soy montubio!

El 11 de octubre de cada año, desde el 2008, la ciudad de Manta, celebra el “Día del cholo”.

Es la unica ciudad del Ecuador que se identifica con su pueblo y le rinde homenaje, que reconoce su existencia, que respeta su tradición, que observa su extraordinaria vitalidad humana, su veneración profunda al mar en el que ejerce su milenaria actividad del arte de la pesca.

El arte de la pesca debería ser declarado por la Unesco como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, sostiene la investigadora brasileña Dra. Ruth Vianna quien permaneció dos años en Manta realizando estudios sobre el pescador artesanal en los medios de comunicación de la región.

“Es una de las conclusiones de mi tesis”, me dijo, “lo voy a plantear a la Senescyt y a mi maestro el Dr. José Marques de Melo de la Universidad de Sao Paulo quien es miembro de la Cátedra Unesco”-

El cholo y el mar

“El cholo habla,

Como las olas cuando tejen alfombras de espumas sobre la playa;

Mira como el faro en una noche total;

Tiene la altivez de los mástiles cuando besan la frente del cielo.

El cholo duerme hilvanando sueños de gaviotas

Y es protagonista de la más audaz acrobacia.”

Karen E. Stothert en su libro “Lanzas silvadoras y otras contribuciones de Olaf Holm al estudio del pasado del Ecuador” reseña: “El mar al cual la Cultura Manteña estaba íntimamente ligada, formaba otra parte de la trilogía de sustentos auto renovables con que contaban los manteños.”

“Su preocupación marina la vemos en el sinnúmero de motivos artísticos, peces, pelícanos, olas, etc., que se  repite constantemente en la decoración de sus volantes de  huso, en sus sellos, en sus incisiones de la cerámica.”

“El mar proveía pescado, crustáceos, conchas, caracoles y otros comestibles, como también materias primas para adornos y utensilios”.

“El mar para ello no era solamente su sustento sino un camino abierto para el mundo grande y sus conexiones comerciales tanto al norte como al sur.”

“El mar era, en su cosmología, una madre de las aguas, fuente de lluvias, que pedían los agricultores, proveedor incansable del sustento marino, el camino por donde justamente en Manta – Jocay, el héroe cultural (Viracocha) había abandonado la tierra con sus pobladores ingratos, ofreciendo volver cuando a él lo necesitaran” (Stothert, 2001, Pág. 256, Tomo I)

“Con el destello del sol alumbra el nácar de sus conchas.

Siente como el viento rasgando la penumbra.

Oye en las caracolas el eco de los siglos.

El cholo tiene una distancia de redes;

Siempre se va y duerme sobre el lecho del mar;

Lo despierta una danza de remos.”

Federación Nacional del Pueblo Cholo

Ya no están solos. Existe una Federación Nacional del Pueblo Cholo y la Provincia de Santa Elena se erige como la Provincia Chola del Ecuador.

Manta es la primera ciudad chola del Ecuador que institucionaliza una fecha (11 de octubre) para reconocer al cholo ecuatoriano y celebrarlo en el “Día del cholo”, a ese cholo pescador que con su milenario arte:

“Escribe cartas en el aire, el viento es su cartero;

Construye sueños de agua,

En horizontes infinitos.

Conversa con el cielo de la estrella del sur

Y al mar le cuenta del sol las cuitas del mediodía.

El cholo derriba horizontes,

Juega con las estrellas,

Patina sobre las pistas del mar;

En sus sueños se duerme con la luna.”

Ellos heredaron de sus padres y trasmiten a sus hijos las experticias pesqueras que los identifican y con cuya actividad sustenta la economía de la Manta actual aunque la riqueza que generan se perciba en otros sectores ajenos a su diario convivir.

“El cholo cree en el mar y en sus designios.

Escarba el vientre del mar y vence las tempestades.

El cholo suspende sus miradas en el cerro Montecristi,

Y sobre escamas de peces, pinta acuarelas.

Ama con la ternura del viento.

Y a veces se queda para siempre

En una tumba de caracoles y el mar se tapiza de flores.

El cholo sabe que en la playa lo espera una manta enlutada.”

El cholo zurce su nostalgia cuando ya no puede regresar al mar

Y siente que todas las tardes el sol le apaga las pupilas.

El llanto del cholo es compungido;

Amarra los recuerdos pronunciando el nombre de sus seres queridos.”

“El cholo se levantó en Colorado

Al Águila Roja siguió en la jornada

Agitó el machete y a la revolución cantó

¡Viva Alfaro, carajo! ¡Viva Alfaro, carajo!

Se levantó fusilado en la plaza de Montecristi

Isabel no lloró, se mordió la rabia chola.”

Patrimonios para la cultura ecuatoriana

El arte de tejer la paja toquilla y la confeccion del sombrero es una “Patromonio cultural inmaterial de la humanidad” reconocido por la UNESCO, patromonio con el cual el pueblo cholo del litoral ecuatoriano contribuye al fortalecimiento de la cultura del Ecuador de hoy. Lo vienen tejiendo desde hace más de 4.000 años.

La fiesta de San Pedro y San Pablo de la cholería de la costa es un “Patrimonio cultural inmaterial del Ecuador” reconocido por el Estado, su Ministerio de Cultura y Patrimonio y por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural.

Para el cholo, el mar es su universo. Aquí desarrolla su milenario arte de la pesca que, segùn investigadores Prometeo, oriundos del Brasil, debe ser declarado “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.

Corolario

Repetiré nuestro llamado.

Al Estado ecuatoriano para que reconozca la  existencia del pueblo cholo del litoral ecuatoriano, para que dictamine su intercion en el Art. 56 de la Constitución de la República y que lo asuma como una realidad cultural del Ecuador plurinacional. Han pasado nueve años desde la vigencia de la Constitución ecuatoriana, se han planteado múltiples enmiendas, pero ninguna de ellas observa el reconocimiento de esta pluralidad ecuatoriana: el pueblo cholo del litoral

A la Academia que promueva el compromiso de sus docentes y estudiantes para reafirmar a Manabi como la provincia chola – montuvia del Ecuador del siglo XXI.

A la Federaciòn Nacional del Pueblo Cholo con asiento en la provincia de Santa Elena para que persista en su misiòn a pesar de todos los contratiempos; no se trata que la burocracia diga que si ni que promuevan encuentros para decir lo que ya sabemos. Se trata de lograr la inserciòn en el ámito constitucional.

Sigo creyendo que los políticos ecuatorianos no logran comprender la magnitud de la cosmovisión chola del litoral ecuatoriano. Quiero estar equivocado. Ojalá me demuestren que estoy equivocado.

Joselías SÁNCHEZ RAMOS / Manta, 12 de octubre de 2016

(*) José Elías Sánchez Ramos. Investigador y académico de la comunicación, periodista colegiado 069-M, docente universitario jubilado, historiador manabita. Condecoración “Asamblea Nacional de la República del Ecuador, Dr. Vicente Rocafuerte” al mérito cultural y educativo. Condecoración “Eugenio Espejo” al mérito periodístico por la Federación Nacional de Periodistas del Ecuador. Condecoración al mérito periodístico por el Municipio de Manta, Manabí. Declarado “Patriarca de la Facco” – Facultad Ciencias de la Comunicación de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, por ser gestor, impulsador y visionario de su creación. Mensajero de la paz declarado por la UNESCO – 2002, Licenciado en Ciencias Sociales, Políticas y Económicas por la UTPL (Loja); Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la ULEAM, Diplomado en pedagogía compleja por la Multiversidad Edgar Morin, México; Diplomado en gestión académica Universitaria por la ULEAM; Diplomado en docencia universitaria por la ULEAM, Especialista en gerencia estratégica de la comunicación organizacional por la UTE (Quito), Especialista en diseño curricular por competencias por la Universidad del Mar, Chile; Maestrando en Periodismo por la ULEAM, Doctorando en Ciencias Pedagógicas por la Universidad de Holguín, Cuba.

Día del Pasillo ecuatoriano

Ecuador, su pasillo.

Por José Elías Sánchez Ramos

Hola amigos. El 1 de octubre de cada año, desde 1993, se celebra el “Día del pasillo ecuatoriano”. Se declaró mediante Decreto Ejecutivo No. 1.118 para evocar el natalicio de Julio Jaramillo quien nace en 1935.

Desde el 17 de octubre de 2012, el pasillo es “Patrimonio cultural del Ecuador”. Así lo disponen el Ministerio Coordinador de Patrimonio, el Ministerio de Cultura (hoy fusionados) y el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, por considerar que es la música que identifica a los ecuatorianos.

El Festival

En Manta, desde el 8 de octubre de 1987, se cumple el Festival de Música Nacional en la parroquia San Lorenzo de Manta organizado anualmente por la maestra universitaria, Lic. Cecilia Pinoargote de Sánchez.

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El género que identifica a este Festival es el pasillo. Su organizadora lo inicia para promover el canto del pasillo en las zonas rurales de Manta, abandonadas de la atención de las autoridades; ella percibió que la música es el mejor mecanismo para mantener la identidad cultural. Así lo hizo y así lo hace, solo que este año (2016), por el terremoto, postergó su realización.

Hoy, llegar a San Lorenzo es un paseo. Hace 29 años llegar a San Lorenzo era una verdadera aventura que Cecilia asumió, será porque su padre nació allá o porque a ella, le fascina el pasillo y el pasacalle que los cantó con su padre que fue el mecenas del básquetbol de Manta.

Música nacional

La música nacional es la música que caracteriza a un país. Ecuador tiene una riqueza musical inigualable. Junto al Pasillo hay otras consonancias musicales, notas y espacios, sones que reflejan el estado de ánimo de la sociedad ecuatoriana, en un tiempo, territorio y cultura determinados

La tristeza y el recuerdo se perciben en el Yaraví, Fox incaico, Tonada y Pasillo, caracterizados por su melancolía.

La alegría de la sociedad ecuatoriana recoge dos estilos interpretativos: el “Pasacalle” en la Costa; el “Sanjuanito” y el “Danzante” en la Sierra. La caracterización de ambos es el movimiento y la soltura de baile y la interpretación “danzante” de sus instrumentos e interpretación vocal; su vinculación sentimental profundiza “la querencia” de la tierra, la identidad del entorno y asume una correlación sujeto (hombre) objeto (música) para definirnos.

Por ejemplo, en la costa: “Alegre playita mía, porque eres mía te vuelvo a ver,…”;  “Guayaquileño madera de guerrero, hombre de coraje lo digo en mi canción, …”

Por ejemplo, en la sierra: “Ambato, tierra de flores, cielito lindo te vuelvo a ver, …”;  “Yo soy el chullita quiteño, la vida la paso cantando, …”

Pero ambos sones musicales son bailados sin ningún rubor por los habitantes de la Sierra y de la Costa.

En la Costa, por su identidad marina vinculada con Perú, prendió muy rápidamente el “Valse” pero no pudo superar al “Pasillo” del cual se deriva el pasacalle costeño. Por ello, el “pasillo costeño” es más dulce, más tierno y refleja sentimientos vinculados con el entorno

En Perú, el Valse es su identidad musical, recoge su sentimentalismo y sus ansias, sus momentos y sus amores, sus aspiraciones y sus fracasos, por ello  tiene establecido el “Día de la música criolla” para cantar y rendirle homenaje.

La fuerza del valse (peruano) y del pasillo (ecuatoriano) los recoge la voz de Julio Jaramillo de manera que esa voz, criticada porque no es entendida, recoge el sentimentalismo de la costa latinoamericana: Ecuador, Perú, incluso Chile, Colombia, Panamá, México o Venezuela, donde J.J. es ídolo nacional.

Desde el último cuarto del siglo pasado y con mayor fuerza en los inicios de este siglo surgen compositores e intérpretes que agregan sones nuevos a la música tradicional, sin embargo de ello, el pasillo mantiene su fuerza interpretativa.

El Pasillo

El pasillo nace en Colombia, pero es desarrollado, identificado, asumido por Ecuador que lo convierte en su estilo, género e interpretación de ecuatorianidad declarándolo Patrimonio cultural del Ecuador.

En el Festival de Música Nacional de San Lorenzo, se estableció una distinción para los mejores maestros de música, intérpretes, mecenas y compositores del Pasillo: “La balsa manteña” que se entrega en el transcurso del Festival.

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En este “Día del Pasillo Ecuatoriano” les invito a mirar con ternura a nuestra gente y a cantar con ellos a esta tierra hermosa cual ninguna, cual ninguna hospitalaria; mirar a la manabita linda que va tejiendo su sombrero con rayos de luna india mientras canta una canción de toquilla. Si, algún día se mustiarán nuestros rosales, algún día, pero mientras llegue, ¡salud! con el Pasillo ecuatoriano. (José Elías Sánchez Ramos, Manta, 2016-01-01)

26 de septiembre de 1526. ENCUENTRO DE DOS CULTURAS

Por José Elías Sánchez Ramos

Hace 490 años, el 26 de septiembre de 1526, en alta mar, frente a las costas del Cabo Pasado, Manabí, tiene lugar el encuentro de dos culturas. Un buque de los mercaderes manteños (balsa manteña) con mástil y vela latina sorprende al bergantín español de Bartolomé Ruiz, piloto mayor de Francisco Pizarro.

Este acontecimiento pasa desapercibido para la historia oficial. Los maestros tampoco lo enfatizan a sus educandos. Es una fecha a la que no se le ha dado la connotación histórica de su trascendencia. Al compartirla con ustedes espero recuperar la atención de los maestros, de los padres de familia, unidades educativas y de la universidad porque es nuestra obligación cívica fortalecer la cosmogonía histórica de Manabí y del litoral ecuatoriano.

El relato de la captura es anotado por Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés quien se entrevista en Panamá con Bartolomé Ruiz. Los detalles del encuentro los describe Juan de Sámano, cronista del Rey, quien viaja con Ruiz. Marshall Seville, antropólogo y profesor de la Universidad de Columbia lo transcribe en su libro “Las antigüedades de Manabí, 1907”.

 Sámano describe una gran embarcación con mástiles y vela latina que transportaba personas y mercancías; llevaba un sinnúmero de mercancías, desde cántaros, camisas, paños, ropa de diversos colores y con distintos motivos, piezas de plata, cascabeles, e incluso instrumentos para tasar y pesar el oro; de toda la carga el material precioso eran las “conchas coloradas…, e por estas dan los indios todo el oro e plata e ropas que traen de rescate”.

De sus veinte ocupantes, tres fueron tomados como intérpretes. Esto demuestra la  capacidad de poliglotas que catacterizaba a los nativos manteños – huancavilcas.

La tecnología de la navegación manteña era superior a la navegación europea de la época destaca el arqueólogo ecuatoriano Jorge G. Marcos Pino en su libro “Los pueblos navegantes del Ecuador prehispánico, 2005.

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“El dominio del mar y de las rutas marítimas, lo habían alcanzado a través de un largo proceso de más de 4.000 años desde los albores del Período Formativo Temprano, en tiempos de la sociedad Valdivia”.

Estos mercaderes manteños, hábiles señores del mar, que viajan entre Chile al golfo de California en
México, conforman una Liga o Confederación de Mercaderes según afirma Jacinto Jijón y Camaaño como resultado de sus observaciones en Manabí entre 1917 a 1923.

Siendo esta cultura el antecedente de nuestra biohistoria debe ser analizada sin temor y con entusiasmo en las unidades de estudio y universidades manabitas.

Johnny Alberto Lucas García, Licenciado en Ciencias de la Comunicación al leer mis crónicas sobre la historia de Manta reseña: “Muy bien maestro por recordarnos la Historia, con esto no olvidamos nuestras raíces quienes nacimos a la orilla de un mar y orgullosos de formar parte de las raíces de la cultura manteña”. (José Elías Sánchez Ramos. Manta, 2016-09-26)

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Las tradiciones navideñas de los pescadores artesanales manabitas pierden espacio

Las viejas costumbres del chigualo que se practicaban en Tarqui–Los Esteros, Palo Verde, Pacoche y San Lorenzo han desaparecido. En su reemplazo surgen los pesebres que se arman en los barrios.

Joselías Sánchez Ramos. Historiador

EL TELEGRAFO – Regional Manabí. Domingo, 27 de diciembre de 2015

http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/regional-manabi/1/las-tradiciones-navidenas-de-los-pescadores-artesanales-manabitas-pierden-espacio

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En la iglesia Nuestra Señora del Mar, en Santa Marianita, los niños cantan chigualos alrededor del pesebre. Foto: Rodolfo Párraga/El Telégrafo

Joselías Sánchez Ramos. Historiador

El pescador artesanal de Manta y Jaramijó celebra sus navidades en familia; las viejas tradiciones del chigualo (versos montubios navideños —tipo villancicos manabitas—) que veíamos en Tarqui–Los Esteros, Palo Verde, Pacoche y San Lorenzo han desaparecido.

Los “nacimientos” que evocaban a Belén, los pastores, reyes magos, José, María y el Niño, también están siendo reemplazados por los árboles de navidad. Sin embargo, Papá Noel no ha podido posicionarse.

Alexis Puya y Diana Solís, trabajadores del área de comunicación del Viceministerio de Acuacultura y Pesca del MAGAP en Manta, Ecuador, al preguntarme cómo celebran la Navidad los pescadores artesanales despiertan la curiosidad sobre este tema olvidado en mi memoria.

Definido el problema se establece como universo de estudio a los pescadores de Jaramijó y Manta, marco referencial para sustentar los elementos teórico conceptuales de la investigación en estudios anteriores realizados sobre el pueblo cholo del Ecuador, su invisibilización en la Constitución de la República y sus invaluables aportes a los patrimonios culturales inmateriales del mundo (el arte de tejer la paja toquilla) y de la República (fiestas de san Pedro y san Pablo).

Pescador artesanal

En la faja costera de Jaramijó y Manta habitan los pescadores que, conjuntamente con los del sur costero de Manabí, de las provincias de Santa Elena, Guayas y El Oro, constituyen el pueblo cholo del Ecuador. Su escenario de trabajo es el mar, amigo, compañero de la soledad y confidente de su vida.

En este mar, sus ancestros ejercieron la pesca y la navegación, destrezas y habilidades que se fueron trasmitiendo de generación en generación. Hasta mediados de los años ochenta del siglo pasado, el bongo, una vela latina y sus aparejos de pesca eran los instrumentos de su trabajo diario; dependiendo del tiempo se hacía a la mar en el atardecer o en el amanecer mucho antes de que salga el sol. Cuando retornaba con el producto de su pesca en la playa lo esperaban su mujer, familiares y amigos. La estrella del sur era su brújula, el cerro de Montecristi su faro en lontananza.

Estos bongos eran labrados en troncos de “Jaile” del que sacaban también los “polines”, pedazos de troncos que servían para hacer rodar la canoa sobre la arena muerta de la playa.

El remo terminado en punta de lanza servía para hendir la arena al salir de la playa y embestir con destreza a la ola evitando ser “volcados”. La vela latina era su motor de navegación.

Desde el último cuarto del siglo pasado el pescador reemplazó su bongo con “fibras de vidrio”, la vela con el motor fuera de borda, la estrella del sur y el cerro por brújulas y GPS, logrando mayor autonomía en la navegación y nuevas áreas de pesca; al escasear los cardúmenes se enganchan en pequeños barcos que los llevan mar afuera dentro de las 10 millas de mar territorial, anclan en el lugar más propicio mientras las fibras y el pescador hacen su tarea; la captura se conserva en esta embarcación mayor hasta el retorno a tierra.

El pescador convive en barrios y en pequeños grupos sociales con su familia, amigos y parientes cercanos como tíos, primos en una relación generosa, solidaria y de aprendizajes en la que los más viejos enseñan el arte de la pesca a los más jóvenes, una tradición que se ha transmitido a través del tiempo como el arte de tejer la paja toquilla o de celebrar la fiesta de san Pedro y san Pablo.

Este arte de la pesca artesanal debería ser declarado como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad e inscribírselo en la Unesco para tal efecto. También hay otras actividades pesqueras que se realizan en solitario con la marea baja. Unos con la atarraya en el mar cercano capturando pequeños peces, y otros en las rocas sacando pulpos, cangrejos o langostas, según la temporada.

Los propios pescadores reconocen que el Gobierno Nacional ha prestado gran atención a la pesca y a los pescadores, desde la legislación hasta la construcción de una cadena de puertos pesqueros artesanales en la Costa del Pacífico ecuatoriano.

La Navidad pesquera

La Navidad es una fiesta cristiana universal. La palabra es una contracción de “natividad” y significa natalicio. Recuerda el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, dispuesto por la Iglesia desde el siglo IV.

Fue una manera de superar la celebración del solsticio de invierno (21 de diciembre), que los pueblos no cristianos celebraban como fiesta de la cosecha durante 7 días, dedicados específicamente al dios romano Saturno.

La Navidad o el nacimiento de Jesús es una fiesta religiosa y familiar vinculada con la ternura e inocencia de los niños.

Las familias se reúnen en la cena del 24 de diciembre y posteriormente intercambian regalos con los niños y adultos. Al desearse “feliz Navidad” se comparte la paz y el buen vivir como aspiración universal de la humanidad.

En las zonas de nuestro estudio, el pescador mira al mar, luego vuelve la mirada a su familia para celebrar la Navidad en el seno de su hogar, después de la cena vuelve al barrio, se reúne con los vecinos en un intercambio de abrazos y salud. Las viejas tradiciones del chigualo que veíamos en Tarqui–Los Esteros, Palo Verde, Pacoche y San Lorenzo han desaparecido.

En su reemplazo surgen los nacimientos que se escenifican en los barrios con el concurso de las mujeres del sector que inician la novena el día 14 de diciembre y concluye el 23 con una representación que acude hasta la iglesia.

El 24 de diciembre se celebra la fiesta en el barrio con cañas ensebadas, ollas encantadas y el reparto de juguetes a los niños. En Tarqui y Los Esteros, esta práctica barrial y familiar también está desapareciendo. El nacimiento está siendo reemplazado por el árbol de Navidad.

En la parroquia San Mateo, cuyos habitantes son netamente pescadores, la celebración de la Navidad es familiar y barrial, comenta la dirigente Belkis Flores. Se elaboran algunos “nacimientos” en determinados barrios que el 24 de diciembre reúnen a los niños del lugar para realizar juegos populares, repartir caramelos y juguetes o visitar las zonas pobres entregando “presentes”.

También se participa en la misa de medianoche que se celebra en la iglesia de la parroquia. No hay referencias de cómo celebraban la Navidad los habitantes del antiguo Palo Verde, población que hoy se llama San Mateo.

En la zona rural, al sur de Manta no hay representación de nacimientos ni novenas. Los chigualos que eran tan populares en el siglo pasado han desaparecido, comenta Pedro López, un viejo sanlorencino de 78 años quien recita versos de los chigualos de su juventud.

Los pescadores y sus familias participan en la fiesta que se celebra en algunos sitios y recintos como en Las Piñas reconocida caleta donde la fiesta comienza el 12 y concluye el 15 de diciembre, con una gran celebración; durante estos días se acude a la iglesia para venerar a Nuestra Sra. María del Rosario y María Auxiliadora.

Pascual López, Néstor Alarcón y Carlos Arízala, del sitio Santa Rosa destacan que los pobladores celebran su fiesta el 2 de enero de cada año, que recoge la tradición de todos los sitios y reúne pescadores de toda la zona rural con la misma connotación que la de Las Piñas, la fiesta de San Lorenzo y otras. La Navidad solo se celebra en las casas y después de la reunión de la medianoche, se duerme.

En Jaramijó, César Cañarte Reyes, estudiante universitario e hijo de pescadores, refiere que la Navidad se celebra como en todas las poblaciones pesqueras, pero que todavía se observa a algunos pescadores que practican la vieja tradición de bañarse en el mar una noche cualquiera del mes de diciembre para limpiarse de “los malos humores” y recibir “limpios” el nacimiento de Jesús y el año nuevo.

Por: Joselías Sánchez Ramos (O)

 

Manabí, tierra única, conformada por cholos y montuvios

VARIAS CARACTERÍSTICAS, COMO LA AMABILIDAD, HOSPITALIDAD Y GENEROSIDAD DE SU GENTE, SE CONJUGAN ENTRE ESTOS GRUPOS

Manabí, una tierra única, conformada por cholos y montuvios

Por Joselías Sánchez Ramos

DIARIO EL TELÉGRAFO – Regional Manabí, domingo 25 de octubre de 2015

http://www.telegrafo.com.ec/regionales/regional-manabi/item/manabi-una-tierra-unica-conformada-por-cholos-y-montuvios.html

Sea su sustento el mar y las industrias derivadas, o la tierra y ganadería, estas 2 identidades, diferenciadas entre sí, forman parte de un gran universo llamado Manabí.

10_25 Manabí tierra única de cholos y montuvios

Las tradiciones montuvias son celebradas grandemente en rodeos y fiestas que acogen a miles de personas de diversas partes de la provincia y el país.

Por Joselías Sánchez Ramos

Se plantea pensar al pueblo manabita como un conjunto que sustente  un origen particular dentro de uno mayor que es la Costa ecuatoriana del siglo XXI.

Hablamos de un pueblo manabita. Uno que está formado por individuos en los que la unidad de territorio de origen, historia, cultura, costumbres o idioma crea la conciencia de una identidad y un destino común. En el caso de Manabí, tiene una identidad y origen común. Así lo he venido argumentando desde hace algunos años.

El pueblo manabita está conformado por cholos y montuvios. Por pueblo se entiende al conjunto de personas de una nación. Es una voz que proviene del latín populus. El romano Marco Tulio Cicerón definió “pueblo” como “la asociación basada en el consentimiento del derecho y en la comunidad de intereses” (año 54 a. C.). Se hace la diferencia del demos, voz de origen griego que también significa “pueblo” porque está más referido al concepto de “pueblo político”, tal es el caso de “demo-cracia”: gobierno del pueblo.

Por cholo debe entenderse al habitante ribereño de la Costa ecuatoriana cuyos ancestros provienen de los habitantes prehispánicos de estas tierras quienes evolucionaron política, económica y culturalmente hasta constituir pueblos organizados como señoríos, ligas de mercaderes y culturas como la cultura  manteña.

Cuando se crea la provincia de Manabí, con 3 cantones, se reconoce la existencia de las ciudades de Jipijapa y Montecristi, llamadas “pueblos de indios”, y de Portoviejo identificada como ciudad habitada por españoles.

Montuvio es el habitante del campo manabita, muchas de sus costumbres tienen orígenes prehispánicos. El montuvio es una persona afable, educada y generosa, que habita principalmente en los campos manabitas. También habita la costa sur de Esmeraldas y norte de Guayas. Su identidad étnica es heredera de las antiguas culturas manteño–huancavilcas, cuyos testimonios arqueológicos corresponden a los vestigios de la Valdivia que se sustenta en los rastros encontrados en Las Vegas, Santa Elena, que datan de 10 mil años antes de Cristo.

El pueblo manabita, está integrado por cholos y montuvios. Los cholos en las riberas del mar; los montuvios en los valles y tabladas manabitas. Los cholos sustentan su economía en la pesca y sus industrias; los montuvios en la agropecuaria y en la agroindustria.

Ambos son artesanos: los unos tejen las hebras de la paja toquilla para elaborar sombreros finos; los otros tejen las hebras de la mocora para elaborar sombreros y petates. Son libres, pero no saben que son libres porque nunca fueron sometidos ni humillados, ni forzados a trabajar contra su voluntad.

Viven, saben vivir y comparten su alegría alrededor de sus fiestas cholas o campesinas. Los unos se reúnen alrededor de la Fiesta de San Pedro y San Pablo, los otros alrededor del niño Dios para celebrar sus chigualos.

Todos guitarrean los amorfinos, degustan el aguardiente, bailan sueltos y agarrados, según las circunstancias; son generosos y abundantes en sus comidas, pero eso sí, guardan “venganzas” por varias generaciones.

Cholos y montuvios habitan la Costa ecuatoriana, tienen origen común, costumbres, hábitos, economías e indicadores de cultura e identidad similares.

Cosmogonía costeña

Hablamos de una cosmogonía costeña. Si bien, cosmogonía es una teoría que trata sobre el origen y organización del universo, nuestra propuesta académica se reduce a costeña, cosmogonía costeña, para referirla a la Costa ecuatoriana, para enfatizar en la urgente necesidad de comprendernos los habitantes de esta región ecuatoriana, de reconocer nuestros orígenes y organización diversos, en la realidad sociopolítica cultural del Ecuador de hoy. Somos una diversidad en la unidad costeña ecuatoriana.

Considero urgente reconocer nuestras formas de vida, actividad socioeconómica, nuestra memoria histórica, nuestro patrimonio cultural material e inmaterial, de manera que no solo seamos una región geográfica o una división político-territorial, sino una identidad cultural que reclama ser individualizada, reconocida y afirmada en toda su amplitud frente al estado cultural de Ecuador, donde la cultura central y andina se resiste a reconocer la otredad ecuatoriana.

Los costeños también pensamos y nuestra manera de ser merece reconocimiento y no catalogada como inferior por los “hacedores” de la cultura nacional.

El pueblo montuvio

La vigésima tercera edición del Diccionario de la Lengua Española (DILE -anteriormente DRAE-) incluyó la palabra “montuvio” (con uve) para designar al “campesino de la costa”; también repite el término “montubio” (con b) para designar a una “persona montaraz, grosera”.

En 2004, Ángel Loor, decano de la Facultad Ciencias de la Comunicación de la Universidad Particular San Gregorio de Portoviejo, convocó a los manabitas a observar las 2 acepciones de la palabra “montubio” e inició gestiones para que se incluya en el DILE el término “montuvio” e “impedir que la globalización aplaste las raíces manabitas”.

Con los docentes Juan Vergara (escritor juninense) y  Fernando Pérez (periodista profesional), coincidieron en afirmar que montuvio  significa “habitante del campo de la Costa ecuatoriana”.

Su aspiración era que “la RAE (Real Academia Española) añada al uso la palabra montuvio para, a escala mundial, figurar con una identidad cultural propia. Tenemos que evitar la destrucción de nuestra diversidad”. Además convocaron a Susana Cordero de Espinosa, integrante de la RAE en Ecuador, para solicitarle que inicie gestiones en este sentido.

En enero pasado, doña Susana publicó en un medio de comunicación escrito su artículo ‘Montubio, no: montuvio’, relatando su reunión en Portoviejo de hace 10 años y la emoción que le manifestó Ángel Loor al observar que la palabra “montuvio” consta en la edición 23 del diccionario de la RAE.

Gran satisfacción sintió  Ángel Loor al ver incluido el término en el DILE con marca Ecuador, con “su propia y única acepción de campesino de la costa”.

Significante y significado

La palabra es un signo lingüístico que vincula entre sí 2 aspectos de un mismo fenómeno: el elemento fónico-acústico y el concepto asociado con él. Estas 2 palabras: montuvio, montubio y sus conceptos, conducen también a una observación fonética de la “v” y la “b”.

Al respecto, Ferdinand Saussure asume el “signo” como una “diada”, un compuesto de 2 elementos íntimamente relacionados entre sí: el significante, la representación sensorial de algo, en nuestro caso, la palabra montuvio o montubio, compuesta de letras; y, el significado, es decir, su acepción en el diccionario y/o su concepto. Ambas cosas: significante y significado, se asocian en nuestra mente.

Charles Pierce agrega un tercer elemento: “referencia” para construir el triángulo semiótico: significante, significado y referencia.

De allí que, montuvio (significante), como campesino de la costa (significado y referencia); y montubio (significante) como persona montaraz, grosera (significado), se asocian en nuestra mente como un signo lingüístico, como combinación del concepto y de la imagen acústica.

Conclusión

Concluiré recordando al semiólogo Roland Barthes: “Los escritores deben contribuir para que su público sea más consciente de la sociedad en la que vive”.

Concluiré repitiendo al antropólogo Claude Lévi-Strauss: “Las estructuras no son realidades concretas, sino más bien modelos cognitivos de la realidad que sirven al hombre en su vida cotidiana.”

Concluiré afirmando que los manabitas tenemos más de mil años construyendo nuestra identidad, (aunque en todos los periodos de estos más de mil años no nos hayamos llamado Manabí la unidad de un solo pueblo sí ha estado presente) identidad que debemos asumirla como una ideología chola–montuvia sustentada en la territorialidad para convertirla en la cosmogonía costeña de Ecuador. (O)