Educación, arte y cultura Manta centenaria

Mario y Gustavo, maestros ilustres

Dos maestros de Manta han muerto, Sus vidas de maestros fue admirable. Evoquemos su memoria con respeto y gratitud.

LIC. MARIO SÁNCHEZ Y LIC. GUSTAVO ESCANDÓN, MAESTROS ILUSTRES.

Joselías Sánchez Ramos / sjoselias@gmail.com / 2021-01-10.

Hola, mantenses. Rendimos homenaje a dos maestros ilustres: al Lic. Mario Sánchez Recalde y al Lic. Gustavo Escandón Naranjo.

PASIÓN POR LA EDUCACIÓN

Dos connotados maestros de Manta que dedicaron su vida a la docencia con tanta “pasión, paciencia y sabiduría” que “pusieron en la enseñanza-aprendizaje toda su fuerza espiritual, física e intelectual para educar a sus alumnos como personas, compartiendo realidades y sueños, para que ellos llegaran a la superación”, nos ilustra la gran maestra y poetisa, Lic. Glauca Mendoza Delgado.

El periodista y docente universitario, Lic. Gonzalo Mora Lozada afirma que don Gustavo Escandón, “fue un compañero maestro, hombre de letras, de gran equilibrio mental y ciudadano. Una biblioteca abierta. Se fue el amigo y el profesor más profesional que he conocido.”

MANTA DE LUTO

Entonces, entendámoslo, estimados amigos. La educación mantense está de luto. Un duelo profundo que enluta a la gran “Pedro Fermín Cevallos”, una casi centenaria escuela que educó a lo más selecto de la sociedad mantense del siglo XX.

Mario Sánchez Recalde y Gustavo Escandón Naranjo, dos maestros que fallecen con una diferencia de pocos días, dejan tristeza en el aula, esa aula de niños, aula de saberes, aula de aprendizajes, aula de alegrías donde se fueron formando los sueños mientras los dedos aprendían el arte de escribir y la neuronas comprendían el valor del pensar.

MUERTE DE MAESTROS

Cuando muere un maestro, el saber se enmudece. Cuando mueren dos maestros, cuyas vidas estuvieron vinculadas en la misma unidad educativa y sus alumnos fueron casi los mismos, la ciudad se envuelve en silencios.

Esos silencios que, en cualquier recodo de la ciudad, recobra vida en la mente de hombres que tuvieron el honor de ser sus alumnos, hombres que ya son abuelos o que ya fallecidos, hablaron con sus familiares  sobre sus maestros, porque el maestro, estos dos maestros, más allá de orientar el conocimiento, trasmitieron valores humanos y enseñanzas que formaron a esos niños, a sus alumnos, hasta convertirlos en seres humanos, en personas de buen vivir. El maestro forma seres humanos.

La profesora María Luisa Cevallos recuerda a su compañero, el Prof. Gustavo Escandón: “Siempre en él hubo el deseo de conocer más y más. Muchos buenos recuerdos en los 22 años de ser compañeros de trabajo y cultivar una sincera amistad.”

La profesora Herlinda Santana habla de su compañero y amigo con quien trabajó en la Escuela Pedro Fermín Cevallos dejando huellas imborrables.

El periodista e ingeniero comercial, José Ramón Moreira, al expresar su solidaridad los reconoce como maestros de estirpe, connotados y entregados a la enseñanza total, destacando que en nuestra sociedad todavía no se mide el alcance de la falta que nos hacen los buenos maestros en la educación de nuestra Nación.

Estos dos maestros forman parte de la vida de nuestra familia. Pepito y Paúl se educaron en la Pedro Fermín Cevallos. Allí aprendieron a ser señores, gratos con el maestro, solidarios con sus compañeros y alimentaron la curiosidad por el saber.

El Prof. Gustavo Escandón iba más allá del aula. Se reunía con los padres de familia y preparaba recorridos por todo el Ecuador con sus pupilos. Los padres de familia confiabamos en el maestro. Los niños retornaban contando historias fabulosas de las ciudades que visitaban, de los lugares históricos, de las bellezas naturales. Aprendieron a conocer a nuestra patria.

Mis hijos hicieron dos recorridos. Cuando se emprendía el tercero, las autoridades de educación prohibieron el viaje argumentando que los niños corrían peligro. La burocracia siempre es insensata porque desconoce la realidad educativa de nuestras escuelas.

El maestro Gustavo se sintió acongojado porque a través de esos recorridos cumplía su misión de maestro.

HÉROE SILENCIOSO

El maestro es un héroe silencioso. Dedica tantas horas extras en la preparación de sus clases, en la corrección de las tareas de sus estudiantes, en la actualización permanente de conocimientos y técnicas pedagógicas para llegar a su trabajo y cumplir el horario establecido. Nadie le reconoce todo el sacrificio de su vida y de su tiempo.

La hija de un maestro que murió en el Hospital corriendo los exámenes de sus alumnos, hizo un llamado a las personas que comparten su vida con un maestro. Escribió: “Si estás casada con uno, ayúdalos a establecer límites, si eres hija / hijo de uno, no dejes que trabajen una vez que están en casa. Sé amable con tus maestros.”

Hoy en día, las tareas del maestro siguen siendo agobiantes y, talvez peores que antes. Es irrespetado por los alumnos, insultado por los padres de familia, sancionados por las autoridades, reciben bajos salarios y, deben trabajar varios años hasta que les llegue el nombramiento o un oficio que les agradece sus servicios.

HOMENAJE.

La muerte es parte de la vida. Dos maestros de Manta han muerto. Sus vidas de maestros fue admirable. Evoquemos su recuerdo con cariño, gratitud y admiración.

Les pido un minuto de silencio como tributo de gratitud a los maestros de la “Pedro Fermín Cevallos”: Lic. Mario Sánchez Recalde y Lic. Gustavo Escandón Naranjo. Gracias por vuestra vida de maestros. (Joselías, 2021-01-10)

Soy la vida hasta que muera. Historiador y cronista de Manta - Jocay, mi ciudad puerto de Manabí, Ecuador. Periodista - Docente en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, Ecuador - Mis estudiantes me llaman "Maestro de la sonrisa eterna". Mi Facultad me declara "Patriarca de la Facco". Para mis lectores soy un "Diálogo con Joselías". Soy amante de la vida, río a carcajadas, con Cecilia somos una familia de cuatro hijos y nueve nietos, por ahora. Bailamos "chévere". Nací junto a las olas, vivo frente al mar, converso y río con mis padres que siguen iluminando mi vida aunque estén muertos. Mis hijos son maravillosos. Cada uno de ellos me llena de asombros. Los amigos son libros abiertos para la descontextualización de la relación humana. Proclamo la paz y respeto la diversidad.

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