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Crucemos a la otra orilla.

Frente a esta pandemia del coronavirus les deseo a todos un mundo lleno de luz. A los jóvenes les aconsejo que lleguen a viejos. Saber envejecer es la obra maestra de la vida.

CRUCEMOS A LA OTRA ORILLA.

Joselías Sánchez Ramos / sjoselias@gmail.com / 2020-03-29

Hola amigos. El demonio se llama ahora: Coronavirus Covid-19. Vino de Oriente, como todos los virus que han inundado la mente humana. No vino por las almas, vino por la vida, sobre todo, la vida de los viejos seres humanos, de esos viejos que tienen esperanzas y aman la vida.

Vamos. Crucemos a la otra orilla. ¿De qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?.

EDAD DEL SILICIO.

El Covid-19 llega en la Edad del Silicio. Surge en el siglo XXI, el siglo de la ciencia y la tecnología, el siglo de la realidad virtual y la inteligencia artificial, el siglo de la singularidad tecnológica. Llega cuando el planeta está superpoblado y a través de un “celular“, al mismo tiempo, vive el pasado, el presente y el futuro.

La imaginación de millones de seres humanos, alentados por la información global y información contagiosa, ha creado nuevos miedos, el calentamiento global y la escacez del agua, por ejemplo. Para justificarse sus temores, sigue creyendo en ideologias que sustentan el poder de los sacerdotes de las simetrías y de las asimetrías.

Caráspitas. De la Edad de Piedra, a la Edad del Silicio.

VIDA.

Hace una década, la manabita Carol Murillo Ruiz se preguntaba si había vida antes de la muerte.

Desde la biologia, vida es la capacidad de nacer, crecer, reproducirse y morir. Por tanto, morir es una condición natural de vivir. Nadie muere si no vive.Vivir es un proceso que concluye con la muerte.

El Covid-19 ha llegado para acelerar, en 14 días, la vida de los viejos. El fin es la muerte.

Para la religión, existe la vida eterna. Solo los que viven, mueren para llegar al cielo y alcanzan la vida eterna; el cielo para los cristianos, el nirvana para los indúes, las 72 vírgenes para los yidhaistas.

El Papa Francisco bendijo al mundo y entregó la indulgencia plenaria a los católicos. Dijo que todos estamos en la misma nave, y recordó a Jesús cuando, ante la tempestad, le dijo a sus apóstoles: “¿De qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?

SERES HUMANOS VIEJOS

Para el año 2050 los ancianos mayores de 60 años, representarán el 22 por ciento de la población. Lo dice la OMS (Organización Mundial de la Salud) que, en marzo del 2020, declaró la pandemia del coronavirus Covid-19, un virus que ataca principalmente a los ancianos.

A principios del siglo XXI, los viejos de 60 y más años eran 605 millones; en el 2050 llegarán a 2 mil millones de los casi 8000 millones del planeta. Los japoneses gozan de vida saludable más larga del mundo.

Los jóvenes de hoy, en 30 años se acercarán a la vejez. Los hombres maduros de hoy, serán viejos. Los viejos ya no producen bienes, sólo consumen. Y, en el imaginario de la humanidad, la sequía y la hambruna son espectros terribles.

MALTHUS.

Entonces, me acordé de la Teoría de Malthus: mientras la población crece geométricamente, la producción de comida crece en proporción aritmética. Aparece la escasez. Se requiere un descenso de la tasa de natalidad.

Recordé los años 70 y la campaña mundial sobre el control de la natalidad. Fue efectiva en el hemisferio norte; sus países tienen una población vieja, hay muy pocos niños. Los pueblos del sur seguimos reproduciéndonos. Transformamos el mundo. Creamos la inmigración como un fenómeno geopolítico.

UN MUNDO LLENO DE LUZ

Le aconsejo a los jóvenes que lleguen a viejos. Saber envejecer es la obra maestra de la vida.

Si la ciencia no nos provee la cura para el Covid-19, nosotros debemos proteger la vida.

Los héroes de hoy, mueren en los hospitales defendiendo la vida, están en las calles haciendo cumplir la cuarentena, están en las tiendas de barrio proveyendo de comida, donde nosotros no estamos, ellos están luchando por la vida, por la vida de los viejos, porque gracias a ellos, la vida continúa en sus hijos, en sus nietos, en sus bisnietos,

Recordemos el terremoto 16-A. Aprendamos la lección del Covid-19. Crucemos a la otra orilla. No pierdan la fe. LES DESEO UN MUNDO LLENO DE LUZ. (Joselías, 2020-03-29)

Soy la vida hasta que muera. Historiador y cronista de Manta - Jocay, mi ciudad puerto de Manabí, Ecuador. Periodista - Docente en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, Ecuador - Mis estudiantes me llaman "Maestro de la sonrisa eterna". Mi Facultad me declara "Patriarca de la Facco". Para mis lectores soy un "Diálogo con Joselías". Soy amante de la vida, río a carcajadas, con Cecilia somos una familia de cuatro hijos y nueve nietos, por ahora. Bailamos "chévere". Nací junto a las olas, vivo frente al mar, converso y río con mis padres que siguen iluminando mi vida aunque estén muertos. Mis hijos son maravillosos. Cada uno de ellos me llena de asombros. Los amigos son libros abiertos para la descontextualización de la relación humana. Proclamo la paz y respeto la diversidad.

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