Tres palabras, un legado.

Tres palabras, un legado.

Por Joselías Sánchez Ramos. / Manta, 2017-09-04.

Joselias y Pamelita

Estimados amigos y amigas.

En este mes, histórico para Manta, les confieso que amo la vida, pero estoy más cerca de la muerte.

Cuando los observo desde este estrado, me pregunto: ¿Si fueran mis últimas palabras, que sabiduría podría compartirles?

Simple. Tres palabras y un legado.

La primera palabra: Gratitud.

Seamos gratos. Les pido que sean gratos, queridos amigos. Es lo que les comparto. La gratitud es el valor humano más extraordinario del hombre.

De la gratitud se irradian todas las demás virtudes. La amistad, por ejemplo, sólo se alimenta con gratitud. Con la gratitud surge y se fortalece la solidaridad.

Hace un año, el pueblo de Tarqui se reunió para expresarles gratitud, gratitud por enseñarles la solidaridad humana.

La segunda palabra: Tolerancia.

Seamos tolerantes. Les pido que sean tolerantes. Es lo que les trasmito. La tolerancia es la virtud del siglo XXI para promover la paz en la sociedad humana.

La tolerancia es un valor humano superior, es aceptar y respetar la otredad, al otro con todas sus divergencias. La tolerancia se sustenta en la paciencia.

No es fácil ser tolerante, pero he observado que los bomberos de mi pueblo nos enseñan a ser tolerantes. Gracias, muchas gracias por este aprendizaje.

La tercera palabra: Integridad.

Seamos íntegros. Les pido que sean íntegros, estimados amigos y amigas. Es lo que aconsejo. La integridad es el valor personal más transparente del ser humano.

Es la capacidad que tienen las personas para actuar en consecuencia con lo que se dice. Las personas íntegras son correctas, educadas, atentas, transparentes, honestas e intachables.

En el mundo de hoy, la integridad personal está siendo superada por la corrupción. Frente a ello hay un deber humano: ser íntegro.

Mi legado: amar la vida, amar a la humanidad.

En el amor a la vida está la familia. En el amor a la humanidad está la historia y su futuro.

Amar la vida en la familia.

La familia es la célula de la sociedad humana. En la familia está el hogar con su calor humano y la sabiduría del espíritu. Allí están el amor y la comprensión. Con el amor, en la familia se crea la vida, la vida de los hijos y, con ellos, se perpetúa la especie.

Les pido preservar y fortalecer la familia. En el siglo XXI, la familia debe ser preservada con coraje y decisión. Debe ser fortalecida con amor y comprensión.

Vivimos hoy una sociedad global donde prevale un mercado mundial de consumismo y apariencias, alentados por las tecnologías de la comunicación cuya inmediatez están generando nuevos procesos de relación humana que atentarían con contra el ser y deber ser de la familia. Es el reto de las nuevas generaciones. Preservar y fortalecer la familia. Para ellos necesitamos amar la vida-

El Cuerpo de Bomberos de Manta es una familia, una familia de cuida la vida con su abnegación, una familia que fortalece la sociedad con su disciplina.

Amar a la humanidad.

En el amor a la humanidad está la historia y su futuro. En su historia está la memoria social de nuestros antepasados, sus progresos, sus descubrimientos y el legado de su cultura.

En su futuro está la supervivencia de la especie humana. Nosotros somos la humanidad, por tanto, tenemos el deber de preservarla, protegerla, fomentarla y extenderla hacia el futuro por el bien de todos.

Los mantenses somos parte de la humanidad. La humanidad convive a través del diálogo. Manta debe promover el diálogo social para enorgullecernos de nuestra historia, para construir nuestro futuro. Aquello fortalece el amor a la humanidad para construir la paz.

Nuestra ciudad ocupa un territorio urbano y está poblada con una comunidad de ciudadanos de todos los confines. Les recuerdo la vieja frase de nuestros padres: “Manta será grande con el esfuerzo de todos”.

Les pido esforzarnos para engrandecer a la ciudad de Manta. Esta ciudad donde nacemos, vivimos y morimos.

Desde hace más de 120 años, los bomberos de Manta protegen fortalecen e impulsan el desarrollo humano de la ciudad.

Hombres invictos

A lo largo de estos años hemos comprendido que los bomberos son hombres invictos, ni la muerte los detiene.

Su orgullo bomberil es único. No hay otro mortal que tenga esta convicción.

Por eso merecen nuestro respeto y admiración.

Concluyo repitiendo al gran Nelson Mandela quien, al asumir la presidencia de Sudáfrica, su país, después de casi 30 de encarcelamiento y llegar al Palacio de Gobierno cuyos empleados eran blancos, les dijo:

“El pasado es el pasado, hay que mirar al futuro, necesitamos su ayuda, queremos su ayuda y si deciden quedarse estarán haciendo un gran servicio a su país”

Gracias, estimados bomberos.

Joselías Sánchez Ramos.
Hora cívica del Cuerpo de Bomberos de Manta. / Manta, lunes 2017-09-04.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s