Montecristi y Alfaro. Manabí 2014 – 19

Dialogo con Joselías

Montecristi y Alfaro

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Por Joselías Sánchez Ramos

Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
joselias@gmail.com / joselias2022@outlook.com
Manta, 25 de junio de 2014

Introducción

Hola amigos.

Montecristi y Alfaro constituyen una dualidad cósmica que al amparo de la libertad produce héroes, fe y devoción con su virgen, artesanía mágica con la paja toquilla y una Constitución de la República que desde el 2008 predica la filosofía del buen vivir y crea los derechos constitucionales.

Montecristi

Montecristi y Jipijapa eran pueblos de indios que se consolidaron durante la Colonia; convivían con los españoles habitantes de Portoviejo en esta inmensa región de Cancebí o provincia de Portoviejo.

No fueron sometidos por el conquistador Pedro de Alvarado quien quema y diezma sus pueblos; cuando se va, se reagrupan en la destruida Jocay que es llamada Manta por el “Adelantado” español. Así la encuentra Gonzalo, el hermano de Francisco Pizarro.

Huyendo de los piratas que también asaltan y destruyen la Jocay – Manta se asientan en las faldas del cerro y fundan la ciudad de Montecristi. Traen consigo a su Virgen, la Virgen de Monserrate en quien evocan a su diosa ancestral, la diosa Umiña dadora de la salud.

La caleta de Manta es un punto obligado para los buques españoles de la ruta Panamá – Lima y viceversa. Los indios les proveen de alimentos, agua, sombreros y vituallas.

Ese contacto permanente de varios siglos les permite aprender su lenguaje, sus modos de vestir, el comercio, el uso de la moneda y su religión que, en un sincretismo perfecto con sus dioses ancestrales, crean la Fiesta de San Pedro y San Pablo, hoy patrimonio cultural inmaterial del Ecuador.

La historiadora, Carmen Dueñas de Analhzer, relata que, en un momento de la Colonia, los habitantes de Montecristi son más ricos que los habitantes españoles de Portoviejo. Asumen su pueblo como “ciudad imperial” por su pasado aborigen como cultura manteña, la veneración de su virgen, su sombrerería que exporta, la primera imprenta de Manabí que aquí se instala y la cultura de sus maestros.

La creación de Montecristi como cantón tiene lugar el 25 de junio de 1824, fecha en que el Gobierno de la Gran Colombia, desde Bogotá, crea la provincia de Manabí como parte del Departamento de Guayaquil. Manabí se crea con tres cantones: Montecristi, Jipijapa y Portoviejo.

Si Manabí cumple 190 años de vida provincial, Montecristi cumple 190 años de vida cantonal. Montecristi y Manabí nacen seis años antes de la creación de la república del Ecuador.

El 27 de mayo de 1861, la República del Ecuador dicta su primera Ley de división territorial; se abandona el departamentalismo y se afirman las provincias como circunscripciones territoriales.

Manabí es reconocida con cuatro cantones: Portoviejo, la capital; Jipijapa, Montecristi y Rocafuerte.

Hoy, los manabitas evocamos también los 190 años cantonales de Montecristi.

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José Eloy Alfaro Delgado nace en Montecristi el 25 de junio de 1842. Son sus padres: Manuel Alfaro, español; y Navidad Delgado, oriunda de Montecristi.

Con su padre aprende la energía de su carácter y la independencia de sus decisiones. Con su madre aprende la fe de sus ideales, la serenidad de sus actos y la bondad de su corazón.

Nace un guerrero que lucha por la paz. Nace un estadista que reconstruye la República y afirma los derechos ciudadanos.

Este Montecristi de libertad y rebeldías, de fe y devoción, de artesanías y exportación de sombreros, influye profundamente en el niño y en el joven José Eloy Alfaro Delgado.

Alfaro asume un liderazgo de “Águila roja” y, a sus 22 años, conforma su primera montonera con cholos, montuvios, mulatos, costeños y serranos, en el sitio El Colorado para la primera asonada de la revolución alfarista el 5 de junio de 1864.

Al grito de “¡Viva Alfaro carajo!” los primeros montoneros apresan al Gobernador de Manabí representante del Presidente Gabriel García Moreno.

En esta primera montonera destaca la heroína ecuatoriana Isabel Muentes de Alvia quien alienta al Águila roja para emprender la acción que se pretendía aplazar por disposición de Urbina quien lideraba la oposición a García Moreno.

En este lugar y en esta fecha se inicia la gran revolución alfarista, la gran revolución ecuatoriana.

Montecristi y Alfaro

Montecristi y Alfaro constituyen una dualidad cósmica que al amparo de la libertad produce héroes, fe y devoción con su virgen, artesanía mágica con la paja toquilla y una Constitución de la República que desde el 2008 predica la filosofía del buen vivir y crea los derechos constitucionales.

La cantonización de la ciudad imperial de Montecristi, el 25 de junio de 1824. El nacimiento del héroe nacional José Eloy Alfaro Delgado, el 25 de junio de 1842.

Es lo que se evoca hoy en las faldas del cerro Montecristi, cerro mágico, cerro de historia, artesanía y religión. Es lo que se evoca en esta ciudad habitada por ecuatorianos libres, altivos, generosos y emprendedores, manabitas con identidad cultural de hombres de maíz que ejercen la unidad regional en la diversidad cantonal.

Joselías Sánchez Ramos
Manta, 2014-06-25

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