Manabí 2014 – 9

Diálogos con Joselías

Proyecto autonómico de Manabí – I

Por Joselías Sánchez Ramos

Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí
joselias@gmail.com / jose.sanchez@uleam.edu.ec
Manta, 15 de junio de 1999

El “Proyecto autonómico de Manabí” nace con la necesidad de la reivindicación. Durante este primer semestre, las instituciones públicas, organizaciones sociales y entidades privadas, de carácter provincial, han mantenido una serie de reuniones y conformado el Comité Cívico Interinstitucional “Pro Autonomía de Manabí – 1999”.

A través de dicha organización, Manabí está planteando al país la necesidad de impulsar un proceso de autonomías provinciales, que debe reconocer el legítimo derecho de las 22 provincias que actualmente integran el territorio ecuatoriano, de planificar, administrar su propio desarrollo y procurar el bienestar de sus habitantes.

Manabí ha formulado al país su planteamiento de ser considerada a futuro como provincia autónomo, para cuyo efecto se  requiere de un proceso de concertación nacional y se propone:

1)     Que se reforme la Constitución, y en sustitución de los Consejos Provinciales se creen Consejos de Desarrollo Provincial, que estén presididos por un Gobernador elegido democráticamente en cada provincia.

Este Consejo de Desarrollo Provincial tendrá la coparticipación de consejeros elegidos por distritos electorales, representantes de las municipalidades, de funcionarios del gobierno central, especialmente en áreas como la salud y la educación, delegados de las universidades y escuelas politécnicas de la provincia, delegados de los Colegios de Profesionales, de representantes de los sectores productivos agrupados en las Cámaras de la Producción, de delegados de la Asociación de Artesanos, de representantes de entidades creadas para impulsar el desarrollo económico regional como el caso del Centro de Rehabilitación de Manabí, Junta de Recursos Hidraúlicos de Jipijapa y Paján, Empresa Eléctrica, Empresa de Aguas Potable, Autoridad Portuaria de Manta y otras similares, y de representantes de organizaciones laborales, campesinas y barriales.

2)     Que los tributos al consumo sean recaudados directamente por el Consejo de Desarrollo Provincial.

Tributos al consumo como impuesto al IVA, impuesto a la circulación de capitales, impuesto a los consumos especiales, impuesto a las operaciones crediticias, impuesto a la matriculación de vehículos, entre otros, sean recaudados directamente y distribuidos por el Consejo de Desarrollo Provincial.

Que el monto de esta recaudación, en base a parámetros claramente determinados que consagren la igualdad y solidaridad, sean repartidos entre los distintos cantones o localidades de la provincia, dejando precisado en este punto que lo que se recaude por impuesto al consumo sea entregado a la provincia donde se produce el consumo y origina el tributo. Que así mismo, todo aquello que signifique tasas por servicios prestados dentro de la jurisdicción provincial, incluyendo concesiones de vía pública, tasas por peaje y otras establecidas en las leyes de régimen provincial y municipal, sean recaudados también por el Consejo de Desarrollo Provincial, y distribuidos con igual criterio que los impuestos al consumo, debiendo dotarse para estos efectos de capacidad legislativa al máximo organismo de carácter provincial, en su condición de gobierno intermedio entre el gobierno central y los gobiernos seccionales o locales.

3)     Que los ingresos que perciba el Estado por venta de combustibles, aranceles aduaneros a las importaciones, impuesto a la renta, incluyendo la generación de ingresos por la exportación de petróleo y otros que perciba el país por exportación de productos exportables se distribuyan en base a tres parámetros: a) Contribución de la provincia al Producto Interno Bruto; b) Número de habitantes; e) Necesidades básicas insatisfechas. Con esta fórmula habrá una más igualitaria y justa distribución de la riqueza nacional y se estimulará al mismo tiempo una mayor producción.

4)     Que se reactive el aparato productivo del país, por la vía de facilitar créditos a los pequeños y medianos productores, que en el caso de Manabí ha tenido una gran influencia histórica en la producción nacional, por su acentuada vocación agrícola y pesquera.

Se considera conveniente el restablecimiento de líneas de créditos del Banco Central, que favorezcan a los indicados sectores, con plazos, intereses y condiciones que respondan a la rentabilidad de sus actividades, pues la llamada “banca de segundo piso” ha sido perjudicial para los pequeños y medianos productores.

En este punto es indispensable reflexionar, y así lo consideró la Asamblea de instituciones manabitas, que de los factores que más contribuyen a una muy mala distribución de la riqueza en el país es la excluyente y desigual distribución del crédito, que concentra en grandes empresas y en pocos grupos de poder político y económico de las grandes urbes como son Quito y Guayaquil. Desgraciadamente Manabí ha sido castigada en las tres últimas décadas, pues antes recibía algún tipo de ayuda crediticia a través del Banco de Fomento y del propio Banco Central (CONTINUARÁ)

Joselías Sánchez
Manta, 1999-06-15

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